Sense Offense Meta

O de desdichas literarias, fanfiction, el nacimiento de la Mary Sue como motivo recurrente y la necesidad de matar a los personajes principales de cualquier cosa.

rendirse. y pollos.

Aunque me tire a la piscina con una facilidad que haría pensar a doctores de todo el mundo que me falta la glándula que hace que me piense las cosas un poco, una vez que me meto en un embolado se me da muy bien evaluar mis posibilidades de éxito. Durante la mayor parte del instituto, por ejemplo, me toqué las narices de la forma más grande y sabía que lo estaba haciendo incluso mientras lo hacía. Cuando me he retrasado en la cuenta de palabras de los NaNos siempre he sido capaz de mirar atrás y darme cuenta de si el retraso tenía justificación o si, simplemente, había sido una vaga de mierda y tocaba pagarlo. En general soy muy objetiva a la hora de auto-evaluarme y no me engaño a mí misma jamás.

No puedo con el StoryADay. Otro mes podría decir que soy una vaga de mierda, pero este mes concreto de este año concreto simplemente no hay manera. En estos momentos soy un pollo sin cabeza (no literal) estrellándose contra las paredes de la jaula (esto sí, literal). Además el pollo no tiene que lidiar con la enorme, fantabulosa crisis absoluta de confianza que tengo ahora mismo en todo lo que he escrito, estoy escribiendo y escribiré en el futuro*, y yo sí. Puto pollo suertudo.

Pero por otro lado me da penuca el post solitario con sus fechas y sus cosas, que se va a quedar ahí colgado, testigo de mi fracaso. Me da aún más que os juro que muchas de vuestras ideas me llaman a gritos desde el balcón del tercero, cual sirenas de barrio con los rulos puestos. Así que he decidido recuperar algo que hice en LJ allá por la época en la que escribía fics día sí día también, practicamente, y empezar a llevar en este mi blog un calendario de qué escribo a lo largo del mes. Como me gusta rellenar listas más que a un tonto un lápiz, lo mismo escribo sólo por tener algo que añadir.

Así que no me déis por imposible todavía. Lo mismo no es este mes, pero un mes de estos dejaré de ser así de así, lo juro.

*Nunca subestiméis mi capacidad para ir a peor. Mi cerebro no cree en los límites.


mayo: masterpost

Para futura referencia y poder fustigarme más organizadamente cuando me salte algún día (os he dicho que tengo una boda la última semana de mayo y exámenes la primera semana de junio?), he aquí el calendario para mi StoryADay, con links si se da el caso. Puede que postee alguno de los originales, los fics en general irán a mi cuenta de AO3, y las demás chungueces se perderán en el éter del que nunca debieron salir a molestar:

00. Post de peticiones (abierto eternamente)

1/05. “Vida de un hipotérmico” (756 palabras)
2/05. “La viajera en el tiempo” (146 palabras)
22/05. “ego”


Si quisierais que os escribiera algo, qué sería?

La culpa fue de la señorita Sarah, por ser tan guapa y tan lista (y la gemela buena de nuestro binomio, aunque después de esta liada ya no sé qué pensar en cuanto al reparto de moralidades). En su última entrada habla de algo llamado StoryADay que me suena ligeramente haber visto y archivado en mi armario mental de “salvajadas en las que mejor no pensar”, y durante época pre-exámenes yo soy RIDÍCULAMENTE fácil de engatusar con lo que sea.

Total, que me gustaría hacerlo, aunque sea en plan guarro, cutre y diarreico-palabril.

Pregunta número 1 – Pero tienes que estudiar!
Respuesta número 1: Trataré de escribir en los ratos muertos del trabajo y en los descansos entre temas de estudio. Vamos, que en vez de perder el tiempo actualizando Tumblr perderé el tiempo en el bloc de notas.

P2 – Y tus originales pendientes, qué?
R2: “Balas” está pensada como escenas sueltas, así que mi intención es dedicar al menos 10 de los 31 días a ello.

P3 – Y los 21 días restantes piensas que van a bajar esos angelitos del argumento perfecto a los que sigues esperando año tras año? Has estado fumándote esa planta extraña que salió en las macetas del balcón sin que la plantase nadie?
R3: Pues aquí es donde entráis vosotros.

*señala al asunto

Tomaros esto, mi fb, mi lj y cualquier otro método de comunicación que tengáis para alcanzarme (excepto las señales de humo, con la polución de Frankfurt no se entiende un recarajo) como una manera de influir en mi muy maleable psique. Tengo 21 días que rellenar. Un cuento sobre ese señor del barrio que se pasea en una bicicleta forrada de piel de Chewbacca sintética? Un drabble sobre las cinco veces que Sandor pidió el filete muy hecho (con eróticas consecuencias)? Una escena perdida de 20m3 en la que Klio deja tullido a un compañero de instituto con un lápiz romo? No hay límites ni en cantidad ni en calidad (pero por mi parte, tirando a la baja). Dadme ideas! Pedidme drabbles! Me sirve todo y de todos los colores! Pa la saca! Soy la hoarder de Laberinto, pero en feo!

(Cos, ya sé que te debo Benjen ASÍ QUE TE LO PUEDES AHORRAR, ya está en la lista)

(No se me escapa que la mayoría de las veces que hago estas cosas luego no cumplo, pero hagamos como que sí por un segundo, que igual os sorprendo. O igual no, pero tampoco os habréis perdido gran cosa)


“Hola, soy tu manuscrito casi-acabado, y estoy un poco hasta los cojones de que me abras, cambies dos comas y me cierres porque no hay huevos de entrar al meollo de la cuestión y reconfigurar puntuación es tu manera de arrastrar los pies. Tampoco me gusta que en tu paranoia por no volver a perder un doc me hayas copiado en dropbox sin mi autorización y tengas cuatrocientos archivos bastardos con distintas variaciones de mi nombre para diferenciar el progreso de los NaNos, porque es como muy de cobarde. Fíjate en Hemingway, tú crees que Hemingway guardaba veinte copias en veinte armarios distintos de la casa “por si acaso”? No, verdad? Era un tío de pelo en pecho que podía tumbar a whiskys a todos los escoceses de la selección de rugby, el Hemingway, y los duplicados son para débiles. Así que para que aprendas he decidido ponerme de acuerdo con el ordenador para que cuando busques en documentos recientes te mande a una copia que no recuerdas haber hecho en el escritorio, en vez de a la habitual sobre la que trabajas, para que pierdas un poco los nervios cuando parezca que se te ha perdido el capítulo ese que te costó dios y ayuda, papafrita. No sé cuánto tardarás en darte cuenta, pero conociéndote será un buen rato e igual así dejas de tocarme las comas de una puta vez. Lo hago por ti, y también por Hemingway.

Pero bueno, sobre todo lo hago por mí, que me gusta el dolor y tal.

Ciao, bacalao. A mamarla a la Guayana francesa.”


Hemos llegado ya?

Antes de Navidades y para horror absoluto del señor Robles, hice una apuesta conmigo misma: si conseguía terminar Acquaforte antes del 13 de enero me daría permiso para comprarme esta colcha de Connor y esperar con (más) ilusión el momento diario de tirarme a lo panda rojo en mi camita.

En realidad debería comprarme dos, una para la cama y otra para colgar en la pared. AY OMÁ QUÉ RICO.

Desgraciadamente para mí, para la colcha, para la decoración de mi piso y para la paciencia de mi agente, no pudo ser y me quedé sin poder comprármela; soy una persona con honor y si pierdo una apuesta la pierdo con todas las consecuencias (pero téeeeeeeeeeecnicamente que me la regalase algún alma caritativa no sería romper las reglas. Lo comento con ojitos brillantes y tal). El caso es que después de Navidades llegaron las semanas pre-exámenes, cual horda mogola dispuesta a arrasar con mi tiempo libre y mis ganas de vivir, y me quedé con la impresión de estar relativamente cerca del final pero no demasiado. De repente esto se estaba alargando como chicle pocho y no le veía un final a corto plazo. Me liaba con la lingüística y miraba el doc de reojo, pensando que estaría ahí por los siglos de los siglos, que me moriría al 65% y ni fu ni fa.

Entonces me dio por reordenar cosas en el esquema para apuntar un par de ideas rápidamente mientras la lingüística no miraba. De acuerdo al esquema me faltaban seis capítulos, pero uno de ellos es una conversación de, literalmente, cuatro líneas (seis si hablan del tiempo, que no, porque una cosa muy graciosa del tiempo en Acquaforte es que siempre hace EXACTAMENTE EL MISMO con varios tipos distintos de niebla), así que será absorbido por el anterior o el siguiente, lo que me dejaba en cinco. Gracias a mi manía por saltar a la desesperada cuando me quedo sin fuelle en el NaNoWriMo, ya tenía escrito uno practicamente entero y la mitad del otro. Como soy muy de letras, a pesar de lo que dijera mi rama de COU, no caí en ello hasta un par de días después:

Me faltan dos capítulos y medio para acabar Acquaforte.

Y lo peor es que me muero por quitármelo de encima, pero tengo que seguir mirando el doc de reojo mientras estudio pensando que ahora en vez de morirme al 65% lo voy a hacer al 90. Asco de vida.


living through another year

Pues eso :) Llevo un rato considerable mirando esta ventana del blog y pensando en qué contaros que no haya contado ya CHORROCIENTAS VECES sobre acabar el nano y los sentimientos que me embargan (depresión post-parto! vacío emocional! ganas nulas de afrontar las montañas de ropa y platos sucios acumulados durante la última semana!) al hacerlo, pero es que ya son muchos años seguidos ganándolo (ocho! …ocho??*) y tengo la sensación de haberlo dicho todo. Así que pasemos a los particulares. Por ejemplo puedo contar que:

- Aunque no lo parezca, en realidad es sólo la tercera vez que continúo una historia que ya tenía a medias. La otra fue con Jylian, que me ocupó dos NaNos y un intento. Todas las demás las he empezado el 1 de Noviembre, algo curioso teniendo en cuenta que me paso la vida anunciándole al personal que yo hago trampa porque continúo historias. Resulta que a la hora de la verdad tampoco lo hago tanto.

- Le he dado un empujón importante a Acquaforte, en más sentidos que la palabrería. Para empezar, y siguiendo con la comparación respecto a Jylian, he avanzado en el argumento. El primer NaNoWriMo que gané eran 50mil palabras para, como mucho, tres escenas (me encantaría estar bromeando pero DIOS DE LA VIDA, lo que les costó a mis tres pimpollos salir de aquel puto valle). Aunque sigo arrastrando el culo y enrollándome como las persianas, el archivo de Acquaforte, una vez que lo combine, rondará las 100mil palabras. Una vez que lo termine y lo pode a lo cafre, algo que necesita desesperadamente, espero que siga más o menos por ahí. Para seguir, me he reconciliado con una historia a la que, por qué mentir, nunca le había tenido demasiado cariño. Las novelas del fylgia son mi terrible opus magna y seguirán a medias cuando me entierren. 20millones3 tiene un cachito de alfombra en mi corazón porque, en fin, es lo más parecido a un libro de verdad que he escrito nunca. Balas es, desde mi apreciación relativa, lo que más se acerca a cómo me gustaría poder escribir. Acquaforte siempre había sido una idea tontorrona sobre robots con gente enmascarada en Venecia que surgió de la forma más tonta. Los dos años que la he escogido para el NaNo ha sido por desesperación, porque estaba ahí cuando no me apetecía ponerme con fylgia/no sabía qué hacer. Este año es el primero en el que, de hecho, ha terminado importándome lo que estaba pasando.

- El que también le importase a Cos ha tenido como un 50% de la culpa de que tirase para adelante. Me he sentido un poco Dickens, mandando los capítulos uno por uno, y jo, gracias T____T

- En estos momentos tengo un caos compuesto de tres archivos que, a su vez, están compuestos de capítulos, escenas duplicadas porque no me decidía por dónde tirar o entre un año y otro se me había olvidado qué tenía que pasar y líneas de diálogo o descripciones sueltas. Es el producto de una mente distraída y sólo de pensar en tener que unificarlo, por el bien de la organización, me dan ganas de envolverme en mi mantita de ikea de dos euros y hacer como que Jaqen no es mío (mentira, Jaqen, es sólo una manera de hablar). Pero este fin de semana quiero probar Scrivener y pretendo tener un doc maestro antes de ello. Encended un par de velas. O un millón.

- He hecho cosicas photoshopperas con los personajes y todo!

Beate Varese Chiara Edelconi Giovanna Regina

(what is regular size)

*”Ocho?? De verdad?” puede que os estéis preguntando. Yo me lo estoy preguntando. Recapitulando:

2004 no cuenta porque me quedé en 8mil palabras
2005 – La sombra de Jylian
2006 – 20millones3
2007 – La sombra de Jylian
2008 – Galería de huesos
2009 – Acquaforte
2010 – Marionetas sin hilos
2011 – Tres balas para Daniel Rudabaugh
2012 – Acquaforte


como decíamos ayer…

o más específicamente, en este post, me he liado la manta en la cabeza y he subido un blog mal editado para que lo de la frase del día sea algo más que estados de facebook o twitter diseminados, ya que parecía haber interés en cotillear las de los demás :D

Por aquí a NaNoFrases (a falta de un nombre mejor)

(DOS DÍAS! Quién está al borde de la histeria? Angelicos… A MÍ ME LLEGA POR LAS RODILLAS YA, LA HISTERIA)


the same thing we do every october, pinky…

Hola! Soy ese post de principios de octubre que os dice todos los años que DIOS MÍO, CÓMO PUEDE SER QUE EL NANO YA ESTÉ AQUÍ Y YO CON ESTOS PELOS. Efectivamente, el NaNo ya está aquí (Y YO CON ESTOS PELOS), y una vez más salimos de nuestros respectivos bosques para reunirnos a las puertas de Mordor, dispuestos a derramar sangre y lágrimas por esas 300 palabras más antes de irnos a la cama.

Si estás leyendo este blog posiblemente ya sabes más que de sobra todo lo que digo por estas fechas. Creo que todo el mundo debería unirse al NaNo y escribir, aunque esté mal, aunque de 50mil palabras 30mil sean basura, aunque me gimoteen “No puedo más” mientras les grito que se levanten y se sienten al ordenador para completar su cuota diaria. Posiblemente te he gritado que te levantes y abras el Word más de una vez, y espero que tú me lo hayas gritado a mí si me veías por Tumblr antes de poner ese numerito de la hoja de Excel mágica en verde. Nos imagino como los veteranos de la guerra del Vietnam en las series americanas, hablando de noviembre junto a la luz que entra en puntitos en nuestra cocina sin recoger, a través de las típicas persianas feas de cojones que suelen tener esas casas. Sabemos lo que hay pero, cual ladrón retirado al que le ofrecen un último trabajo, volvemos a por más, como si se nos hubiera olvidado la semana dos cada año, y se nos empañan los ojos al recordar aquella tarde que alcanzamos 3mil o 5mil palabras de un tirón gracias a una botella de sidra y un chat de doce horas con un compañero en desgracia.

En general el NaNo es un poco así, tortura, desolación y el alivio enorme de haber llegado vivo a Diciembre/el Monte del Destino/un paraíso fiscal.

Y todo eso está muy bien, pero el otro día me puse a pensar en si no podríamos llevarnos algunos farolillos chinos de colores de los que funcionan con luz solar para adornarnos las barricadas y alegrarnos tanto derramamiento de sangre orca. Me explico, antes de que penséis que me estoy ablandando: sí, una de las cosas guays del NaNo es escribir tal como nuestros desviados cerebros nos piden, muchas veces conscientes de la diarrea verborreica y adverbial que estamos dejando caer en nuestro procesador de textos preferidos. Está muy guay. Es una gozada llegar a la cuota diaria y ver cómo el cuadro del Excel se vuelve verde, o ir comprobando en el perfil de la página oficial que seguimos por encima de la línea maldita, y así día tras día, sobreviviendo a la semana dos (se me nota el terror?), volando a través de la semana tres y, finalmente, llegando a ese momento en que la cuenta de palabras te dice que puedes recuperar tu vida. Como decía, eso está muy bien. Si no está roto, para qué arreglarlo?

Pero al menos en mi caso la constante es que por cada miligramo de adrenalina y emoción porque la cuenta de palabras está subiendo, hay otro miligramo de malrollismo porque “dios, esto no hay por dónde cogerlo”. Que es verdad, pero es una verdad un poco porculera y por tanto susceptible de ser adornada, por no decir lanzarnos a mentir como cosacos, aunque sea obligados. Y se me ha ocurrido que lo que podríamos hacer, porque esto siempre ha sido algo que me pasaba por la cabeza en plural, sería obligarnos a buscar lo bueno. Que cuando terminásemos nuestra parrafada del día, en vez de irnos a la cama pensando “bueno, otro montón de mierda” o “voy a ir poniendo esto en rojo para borrarlo luego”, nos forzásemos a echarle un vistazo y a buscar algo, cualquier cosa, por la que darnos una palmadita en la espalda. Algo que nos haga pensar “pues aunque sea sólo por esta frase, ya he hecho algo de provecho literario”.

Resumiendo, lo que me gustaría es que cada día del NaNo la gente se liase la manta a la cabeza y eligiera e hiciera pública (o compartiese con dos amigos íntimos, yo qué sé, lo que queráis) la frase que más le guste, que más le emocione, que mejor le suene, de lo que haya escrito ese día. Sin contexto, sin spoilers, sin ninguna información más que un montón de palabras que por algún milagro de la teoría del caos han caído de mejor manera que las 1997 restantes.

Por supuesto, me fallan las infraestructuras. Me hubiera gustado crear alguna clase de página pública donde pudiera entrar cualquiera a subir su frase, sin tener que hacerse cuentas en más sitios (porque todos tenemos ya demasiadas cuentas en demasiados sitios. Esto es así), sin tener que añadirme a amigos, sin tener por qué ni conocerse entre sí. Internet tiene muchas cosas guays pero no he encontrado una que me valiera a la hora de hacer esto sin tener que complicarme la vida más de lo necesario, así que finalmente he desistido.

Yo lo haré en este blog, cada día de Noviembre* (puede que un poco temblorosamente los primeros días, porque me voy de viaje), y me encantaría leer vuestras frases, ya sea en comentarios, en vuestros blogs, por Facebook o en papel perfumado atado a la pata de un cuervo albino.

*Aviso por si alguien me tiene en el Reader y demás inventos


he’s a movie star, only drives rented cars…

Si hay alguien con quien he compartido frustraciones, carcajadas y cabezazos contra la pared en lo que respecta a las Lucías del mundo literario y sus egos tamaño zeppelin, sin duda ese ha sido Fer. Mis opiniones en cuanto a la auto-publicación han venido para bien o para mal marcadas por las experiencias con este tipo de escritor, que escribe mucho (y generalmente mal, o al menos no tan bien como cree), piensa poco, y habla más de la cuenta. Es la gente que te acosa repetidamente para que leas su novela y luego exige comentario (y más te vale que sea positivo). La gente que hace que pares la música en una fiesta porque TIENES que oir lo bien que toca la zambomba durante cuarenta minutos. Es muy posible que tengáis uno, o dos, o quinientos en vuestro Facebook/red social preferida, porque se reproducen cual setas, los tales, y porque además no pueden dar un paso ni escribir media letra sin radiarlo al mundo. Es la gente que se auto-publica pero no reconoce que se auto-publica, o que se crea su propia página de la Wikipedia y se refiere a sí mismo como “un referente en el panorama literario actual” o demás salvajadas. Se da en todos los ámbitos artísticos; ahora mismo podría ir y dar de bofetadas en persona a varios ejemplos de lo mismo en el cine y la música, sin tener que coger un tren. Porque además por alguna razón toda esta gente spammer, creída y egocéntrica es, para rematar, profundamente abofeteable.

Fer lo ha tenido que sufrir mucho más directamente que yo, porque la envidia es muy mala y lo que Fer ha conseguido lo ha conseguido esforzándose, no obligando a pobres transeuntes a decirte omg lo que mola tu corto o dándoselas de premio Cervantes en las fiestas del pueblo. Y por eso me llena de satisfacción ver que EL MUY CABRÓN SE LO ESTÁ PASANDO COMO LOS INDIOS DE COLEGUEO CON GEORGE RR MARTIN, aunque sea sin mí :’) Cuando publicó Ne Obliviscaris y Tormenta de Verano me dolía el alma de orgullo puro y duro; hoy me duele de envidia, porque, repito, COLEGUEO CON GEORGE RR MARTIN SIN MÍ, pero además mi lado cabrón no puede evitar pensar en términos de “Zas! En toda la boca!” :D Supongo que ahora que te has codeado comiendo pizza con EL PUTO GEORGE MARTIN ya eres un escritor “de verdad”, no, Fer?

Also, peluca épica. En su twitter está


todo en el último momento

Ay, los plazos de entrega. Esas cosas que sólo sigo a pies juntillas si me los pone Chris Baty en un pep talk directo a mi buzón. El resto del tiempo o se me olvidan, o los doy por perdidos, o:

Que es lo que va a pasar con la promesa que le hice a Fer de terminar Niños para el 2 de Julio, que luego se convirtió en la promesa de terminar Acquaforte para el 2 de Julio, que ahora es la promesa que hice pensando, ilusa de mí, que una vez que terminase los exámenes (la semana pasada) tendría todo el tiempo del mundo para escribir, hacer ganchillo y mirar a las musarañas. Lo del trabajo a jornada completa que se vuelve trabajo a semana completa en verano era solo una nota al pie en el libro de mi verano, por decirlo poéticamente. También podríamos decir que se me olvidó por completo que trabajo a tiempo completo, y por tanto el concepto de “acabé el curso! festival!” ya no sirve de nada. Terminé los examenes el viernes pasado y puedo asegurar que todavía no he podido tirarme a la bartola en condiciones, sin estar pensando que en unas horas o unos minutos tenía que ponerme a hacer algo que no se podía retrasar más. Uno de los plazos que sí que he cumplido ha sido el de mandar a 20millones3 a que le dé el aire por ahí una vez más, en el último minuto.

El 2 de Julio está ahí, a la vuelta de la esquina, y también tengo que escribir algo para el intercambio de Invernalia. Mientras tanto me siento muy Calvin y calculo la cantidad y calidad de puppy eyes que necesitaría para que el 2 de Julio se convirtiera en el 2 de Agosto.