Category Archives

60 Articles

Book Tags para el nene y la nena

Etiquetada por la excelente Rocío Vega (con lo que me gustan a mí estas cosas, sobre todo cuando debería estar estudiando) y copiando las normas verbatim de su blog:

a) Contar 11 cosas sobre ti

b) Responder a las preguntas de quien te nominó.

c) Hacer 11 preguntas para que respondan las 11 personas a las que nomines.

d) Nominar a tus 11 víctimas entre blogs de menos de 200 seguidores y notificárselo con un comentario. -> me halaga que este meme piense que tengo tantos contactos

11 cosas sobre mí (escritorilmente)

1. No tengo intención de volver a intentar publicar tradicionalmente. Estoy vieja para tanto esperar durante meses un “no” que ni siquiera llega. En el futuro próximo y no-tan-próximo todas mis historias seguirán el patrón de auto-publicación de Acquaforte y 20millones3: gratis en AO3 y Wattpad, pago social en Lektu y pago en Amazon.

2. No puedo releerme. En pocos momentos me odio tanto como cuando estoy releyendo algo que he escrito, y la idea de editarme me llena de angustia. Dificulta bastante el pasar del primer borrador de algo, así que sabed que si estáis leyendo algo mío y está medio pulido es porque le he puesto sangre, sudor y lágrimas, posiblemente literales.

3. Empiezo la casa por el tejado el 80% de las veces. Tengo claro el desenlace de mis historias mucho antes de decidirme por un nudo y también es de las primeras cosas que escribo. Viene bien durante el NaNoWriMo porque a menudo el final es lo que más me apetece escribir, pero luego las paso putas cuando toca rellenar los huecos. Es parte de la razón por la que la mayoría de mis novelas son tan desastrosas en el apartado argumental.

5. Soy incapaz de escribir self-inserts en el sentido estricto de la palabra y también me muero de vergüenza ajena cuando otros escritores lo hacen descarada y exageradamente (la saga Millenium me viene a la cabeza). Igual es estrés post traumático después de leer un millón de patochadas a lo largo de los años que básicamente eran “Este/a chico/a soy yo con la diferencia de que se llama X y es [profesión cool] y aquí van seis páginas sobre lo enamorado que está todo el mundo de el/la”, pero cero aguante para ello.

6. Sí que me gusta dar a cada uno de mis personajes principales una experiencia, un conocido/familiar o un dato de mi vida real, aunque sea un detalle mínimo que pasa desapercibido para tres de mis cuatro lectores.

El cuarto lo pilla todo, la cabrona

El cuarto lo pilla todo, la cabrona

También baso otros personajes en gente que conozco. Salvando lo obvio, Verena de Acquaforte, Bastian y Audra de 20millones3 o Alba de “Cloro” están basadas en personas reales y la mayor parte de sus escenas han sido sacadas de la realidad casi frase por frase (lo sé, lo sé, “de menuda jarcia te rodeas, Adhi”).

7. Si tengo una historia tengo un casting para esa historia, pero qué os voy a contar al respecto a estas alturas.

8. La única vez que he ganado un concurso de escritura fue una caja de galletas en el campamento cuando tenía 10 años. Era una historia sobre dos mellizas que entraban en un jardín y se convertían en una especie de jueces Dredd opuestos después de comer la fruta del árbol del bien y del mal. Igual debería ponerlo en mi currículum literario y mencionarlo en mi biografía más a menudo.

9. Entre los 10 y los 13 años escribí la mayor parte de cuatro novelas distintas a caballo entre el ordenador de mi abuelo y el que más tarde compraron mis padres: un fanfic muy largo de Brainscan, una versión adolescente de Robin Hood, la biografía ficticia de una actriz amiga íntima de Sandra Bullock y una historia de ciencia ficción que era básicamente la Isla del Dr. Moureau pero dentro de un invernadero gigante.

10. No sé cómo interactuar con la gente que me lee. Me encantaría darle al “me gusta” en todas las reseñas que me ha ido dejando la gente que me ha leído por voluntad propia (y no por contrato social) o retuitearlas pero luego pienso en ello y me parece un poco masturbatorio y al final ni doy las gracias ni le doy al “me gusta” ni hago nada al respecto. Es un conflicto permanente porque por otro lado guardo cada reseña como oro en paño, sea buena o mala, y no sé cómo comunicarle eso a la gente que se ha tomado el tiempo y el esfuerzo de leerme y contar qué les ha parecido.

11. SE ME HA OLVIDADO LA 11 Y ME HE DADO CUENTA AL REVISAR. Pueeees mi primera opción para nombres de personajes femeninos suelen ser Sarah o Beatrice y tengo que luchar mucho para que no se queden ahí :P

11 preguntas de parte de Rocío

1 – ¿Papel o libro electrónico?
Papel para tener mis libros preferidos en casa, Kindle para todo lo demás.

2 – ¿Personaje favorito ever?
Dice la señora Rocío que esta pregunta puede ser como lectora o como escritora. Aquí tendría que ser razonable y decir que como escritora no puedo elegir! Son mis hijos! No se puede elegir un favorito de entre tus hijos! Pero en realidad me resulta más fácil que como lectora, así que asumámoslo: soy mala madre y si estuviera en el Titanic con mis personajes y tuviera que elegir a qué tres subir primero a la lancha salvavidas serían Aedan (20millones3), Nora (La risa del Fylgia) y Vesta (El baile de la medusa). LAS COSAS SON COMO SON.

(El resto son un poco más egoístas y seguro que encuentran puertas a las que subirse y gente a la que tirar al agua para ocupar su puesto)

3 – ¿Qué programa usas para escribir?
Word para las cosas largas, el bloc de notas para los drabbles. Intenté usar Scrivener varias veces pero está claramente diseñado para gente más lista y organizada que yo.

4 – ¿Alguna manía a la hora de ponerte a trabajar?
Me cuesta el triple escribir si la gente que está en la habitación conmigo sabe que estoy escribiendo, sean conocidos o desconocidos, y teniendo en cuenta lo que me cuesta escribir de normal esto es como pasarse todos los videojuegos en dificultad pesadilla y con una mano atada a la espalda. También me agobia usar fuentes demasiado grandes; si por lo que sea tengo que presentar algo en un tamaño mayor de 10pt lo escribiré en 8 y esperaré al último momento para cambiarlo. También guardo obsesivamente, como pueden atestiguar los custodios que tienen copia de mi Dropbox en su ordenador.

5 – ¿Dónde escribes?
Donde se tercie, no tengo ningún ritual ni ningún lugar fijo. El primer NaNo en el que participé lo empecé en el Retiro, el primero que gané lo terminé en una estación de tren. Entre medias he escrito en aviones, trenes, muchas (muchísimas) cafeterías, salas de espera, bibliotecas, cybercafés… A veces le otorgo mucha importancia a escribir aunque sean tres líneas en un lugar en concreto; por ejemplo empecé Galería de Huesos en el mismo lugar donde acaba la novela, la abadía de Holyrood. Lo único que no haría de nuevo es pasar las cosas a limpio en un cybercafé extranjero, porque tener que poner las eñes y las tildes a posteriori es el infierno.

6 – ¿Algo que no puedas evitar incluir en todas tus historias?
Personajes con escasas dotes sociales. Personajes que no están físicamente presentes pero están muy presentes de todos modos. Antagonistas que no son ni buenos ni malos. Sangre, mocos, vómito y otras cosas pringosas y humanas. Amigas a muerte con pasados o futuros traumáticos. Señoras al cargo de ejércitos, reinos y poderes cósmicos. Relaciones complicadas con figuras maternas/paternas. “Cuando te conocí me caíste como el culo pero luego no estás tan mal”. Amigos de la infancia que se enamoran.

7 – ¿Cuál es la muerte más bestia que has escrito alguna vez?
No sé muy bien cómo responder a esto sin spoilear la vida de muchas cosas pero probemos. (TW: automutilación, muerte y suicidio) Psicológicamente diría que una de las muertes al final de Acquaforte, por ahogamiento, y otra en Galería de Huesos con parálisis de por medio. Si hablamos de vísceras, ha habido harakiris, electrocuciones a lo largo de horas, gente quemada viva y otras cosas buenrollistas.

8 – ¿Qué es lo más raro que ha decidido hacer un personaje sin contar contigo?
Sobrevivir. No, en serio, hay una cantidad bastante ridícula de personajes a los que iba a liquidar y al final terminaron yéndose de rositas con apenas pasar por el hospital más que un par de semanas, incluso después de haberlos matado. En el fondo soy una blanda. Y sé que hay ejemplos concretos de cosas porque no hay NaNo en el que no me lleve las manos a la cabeza porque de repente un personaje que tenía que ser el razonable del grupo se ha unido a una troupe de mimos atracadores, pero por supuesto ahora no recuerdo ninguno.

9 – ¿Dibujas a tus personajes?
A veces, pero me frustra mucho. Me haría más ilusión que los dibujaran otros (*wink wink nudge nudge)

10 – ¿Qué escuchas mientras escribes?
Nada en concreto, lo que sea que esté de fondo.

11 – ¿Cuál es tu género favorito?
Como escritora no tengo ninguno. Como lectora en realidad tampoco, aunque me han dado épocas de leer sólo novela histórica o distopías juveniles, pero me guío más por si me gusta la sinopsis de ese libro en concreto que por su pertenencia a un género concreto.

Y mis preguntas, por si queréis responderlas aquí en los comentarios o en vuestros propios blogs, los que tengáis (y los que no tengáis podéis aprovechar y abriros uno y hacerme feliz :))

1. Quién es la primera persona a la que enseñas tus proyectos?
2. Cuál fue la última frase que escribiste?
3. De qué historia en cualquier formato (libro, televisión, cine…) has pensado “Joder, esto es lo que me gustaría escribir a mí”?
4. Qué errores crees que has ido corrigiendo en tu escritura a lo largo de los años?
5. De qué errores eres consciente ahora y te gustaría haber corregido dentro de diez años?
6. Cuál fue el primer blog de escritura que seguiste?
7. Escribes o has escrito fanfic alguna vez? Y si es así, de qué fandoms?
8. Tienes varias historias en proceso a la vez o te concentras en una?
9. Si pudieras adquirir una habilidad concreta de un escritor concreto cuál sería?
10. Qué libro debería estar disponible en todas las bibliotecas?
11. Qué volumen de Harry Potter es tu preferido?

y para 2016 qué

photo by Kelley Bozarth

La dirección de este blog quiere dejar claro que todo este post es pura elucubración, la autora tiene tendencia probada a planear sin tino y ninguna de las intenciones aquí expuestas pueden ni deben en ningún modo ser tomadas como garantías, cosas seguras ni ningún otro tipo de promesa, convenio, enmienda o similares, porque ya nos conocemos. Dicho esto, hagamos un momento como que sé cumplir un calendario.

2015 ha sido una enorme mierda en lo personal y una mierda algo menos enorme en lo profesional una vez puesto en perspectiva. En cuanto a la escritura, que no entra ni en una cosa ni en la otra, supongo que ha ido mediocremente bien, así en mi línea, al menos a la hora de cumplir lo que tenía más o menos pensado. O no. Recapitulando un poco, no he terminado “Tres balas para Daniel Rudabaugh” (mal-mal) pero gané el NaNo otra vez (ok). Tardé unos cuantos meses más de lo que esperaba por diversas razones (mal, aunque no todas dependían de mí), pero Acquaforte ya se arrastra sigiloso e invisible cual ninja por ahí (aceptable). Participé en “Instinto Animal” y un par de amigos leyeron Cloro y me dijeron que estaba majo (gracias <3). Escribí un montoncito de fanfic casi equiparable al montoncete de original. Y ahora estoy otra vez en la sequía post-NaNo, pero quiero pensar que en cuanto deje de tener toneladas de tiempo libre volveré a querer hacer cosas.

Y las cosas que tengo en mente en cuanto a escritura son:

    • Más relato original y otros formatos. Sospechaba hace tiempo que lo mío no son las novelas: soy incapaz de crear algo que enganche como tiene que enganchar, pero a juzgar por las reacciones a mis dos historias en las antologías de Café con Leche trabajo mejor en distancias cortas. Y tampoco pierdo nada por experimentar.
    • Terminar “Tres balas para Daniel Rudabaugh” antes de verano. No queda mucho por escribir, aunque si me pusiera a borrar cosas que no aportan nada me va a dar para otro libro, la verdad. Creo que el problema es, volviendo al punto anterior, que Balas es una historia pensada como un montón de historias unidas por un argumento muy muy tenue que a la hora de la verdad no importa demasiado. Y tampoco estoy segura de querer que tenga una estructura clara sobre a dónde quiere ir (lo siento, gente inteligente y lógica y buena escritora que ahora mismo os estáis llevando las manos a la cabeza), porque lo que quiero contar es un montón de historias sobre un montón de gente distinta unida por los pelos y las circunstancias en torno a un lugar, no algo con todos los cabos atados. Si tuviera que elegir una representación gráfica de Balas sería algo como esto, pero con polvo en las botas y cantidades obscenas de divagación sobre la cuñada del señor que vendía calderos camino de Montana.

full2_0_40

  • Traducir “20millones3” al inglés. Esto antes me daba más respeto por eso de no ser nativa. Ahora que sé hasta qué punto hay gente inútil cobrando por traducciones y quedándose tan ancha ya le he perdido el respeto; después de todo y al contrario que esa gente yo sí soy capaz de encontrar al menos un sinónimo de “said”. Ha llegado el momento de hacer que los amigos angloparlantes que me pidieron versión inglesa se arrepientan.
  • Mandar algo a algún sitio así, en general. Convocatorias y antologías y demás, no editoriales/agentes, que por ese tercio ya está todo exprimido. Este año tenía un cuento pensado y repensado para Alucinadas pero al final no me metí prisa y pasaron cosas y no pudo ser. Café con Leche también busca novelettes, que es algo que nunca he escrito y para lo que tengo un par de ideas rondándome. Este año me gustaría limitar el “pues lo pensé pero al final nada” en todos los ámbitos.
  • Betear y publicar “La sombra de Jylian”, mi abandonadísima fantasía poco-épica. A QUE ESTO NO OS LO ESPERABAIS.

Y con ese flashazo de “La regresión al 2005 está yendo demasiado lejos ya” me despido por hoy.

informe de la situación: semana 3 (con retraso porque cómo no)

Las cosas están tal que así:

IMG_20151123_115646 IMG_20151123_115633

Ayer escribí 3200 palabras y conseguí ponerme al día por primera vez en, bueno, días. La mayor parte de mi tiempo en la semana 3 se ha ido en esos desastres que veis en las fotos y en querer ver a todo el mundo antes de irme. El problema es que hoy no voy a poder escribir por eso de querer pasar un rato con mi familia antes de mudarme a otro país. Y mañana me pasaré el día entero mudándome a otro país y todos sabemos lo bien que se me da el encogerme de hombros, poner voz de persona que sabe lo que hace y lo hace y decir “bueno, voy a tener muchos ratos muertos en aeropuertos y esperando autobuses, me pondré a escribir”, pero también sabemos que los aeropuertos me bloquean hasta el extremo de no poder hacer nada más complicado que leer novelas de Gossip Girl y comer galletas, tiendo a desesperarme de esperar y además me mareo en todo lo que no sea un tren sin paradas y a velocidad constante (me mareo en las salas de espera de los aeropuertos porque yo qué sé, fuck my life). Además Jaqen no está para muchos trotes y todo lo que escriba en esas hipotéticas sesiones aeroportuarias tendrá que ser a mano, lo que implica… qué? Llegar muerta a las 9 de la noche a mi destino después de 12 horas acarreando 30 kilos de maletas por Inglaterra y ponerme a pasar el NaNo a limpio? Suena totalmente a algo dentro del reino de las posibilidades, sí.

Esperemos lo mejor pero preparémonos para lo peor: hoy intentaré llegar al mínimo en el rato que mis padres se echan la siesta y mañana lo marcaré como el único día de este noviembre en el que no escribí absolutamente nada. Es un record, de hecho: otros años ha habido varios días de cero palabras pero este he escrito todos, todos, todos los días, por mucho que algunos fueran ocho palabras. Que no sé qué es peor porque afrontémoslo, es un poco peripatético. Así que sí, escribiré algo en el aeropuerto, o esperando al bus, o en la estación, o esperando al siguiente bus, o en el otro aeropuerto. Con un poco de suerte, más de ocho palabras. Pero no puedo contar en seguir al día y después ya estaremos a 25 y estoy un poco con el agua al cuello.

Semana 3, tú antes molabas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

informe de la situación: semana 2

La semana 2 es así, pero ya ha acabado. Me he caído del carro un par de días pero al siguiente he remontado, así que más que caerme del carro digamos que me he quedado enganchada del carro, me han arrastrado unas horas y luego me han salido abdominales y he conseguido volver a auparme. El problema es que sigo ahí, sin conseguir un buen sitio en el carro, y en cuanto hay un bache vuelvo a caerme.

Ya sé que es normal, es la semana 2 y blablabla, y de hecho casi todos los años anteriores he llegado al día 15 con unas 5mil palabras de retraso que luego iba recuperando poco a poco durante la semana 3, pero buf. Buf. Es un riesgo esto de estar ahí llegando al mínimo general día a día porque siento el fracaso respirándome en la nuca y diciendo que la próxima vez que me caiga del carro ya soy suya. Hay unos cuantos días en todos los NaNos en los que lo mando todo a la mierda y decido no seguir, así que imagino que está esperando a eso.

Por otro lado el estar totalmente bloqueada y buscando excusas para no ponerme a ello ha hecho de esta una semana muy productiva. Por ejemplo durante la semana 2 he:

  • rediseñado la portada de Acquaforte y reescrito/editado la página sobre mis originales
  • hecho todos los papeleos del mundo. Todos. El viernes fui a ministerios diversos, seguridades sociales, varios bancos distintos, ordené los papeles importantes y compré billetes de avión.
  • empezado y terminado el diseño del cowl de Slytherin que me quería hacer desde hace meses pero con el que nunca terminaba de arrancar porque en la vida había hecho un patrón de fair isle. Está mal que lo diga yo pero ha quedado algo que (si queda bien) no me dará vergüenza llevar puesto :D

    slytherin

    (ahí, dibujado cuadradito a cuadradito en chart minder porque no tengo vida)

  • ordenado mi armario!
  • conseguido hacerme un corte muy feo en la mano sin saber muy bien por qué
  • ovillado dos madejas maravillosas de un azul imposible de capturar en fotos
  • aprendido a hacer galletas y pastel de manzana
  • casi terminado el borde de un chal cuyo borde me está llevando más tiempo que el resto del chal en sí
  • visto una cantidad un poco indecente de capítulos de series que la verdad tampoco me emocionaban demasiado pero qué iba a hacer? Escribir?
  • ido a misa. Dos veces. Mi abuela claramente cree que estoy muy necesitada de salvación.

informe de la situación: semana 1

A día 7 y sin haber escrito todavía hoy (porque estoy escribiendo esta entrada y obviamente no es procrastinear, es compartir la experiencia con vosotros), la cosa va tal que así:

week1

click para ampliar si de verdad de verdad quieres saber cómo va la cosa de un vistazo a una cómoda tabla de excel en vez de leer el post

– 11.016 palabras. Una quinta parte de NaNo. No estoy cumpliendo las 2mil por día pero tampoco estoy quedándome detrás, que es lo normal para mis primeras semanas. Hace ya unos años que no empiezo el NaNo con el empuje de querer escribir 5mil palabras por día así que lo habitual es que termine la semana 1 dentro del mínimo, la cosa decaiga en la semana 2 y luego remonte en la 3, que es cuando suelo pegar los empujones. El problema es que en la semana 3 de este noviembre me pilla una mudanza y no va a estar la cosa como para empujar demasiado, así que un poco de terror y tal.

– Pasando totalmente de lo que me había propuesto (que es algo que no sucede nunca en este blog, cómo os atrevéis), los primeros días escribí Acquaforte. Los betas que se la leyeron coincidían en el mismo fallo importante y espero haberlo solucionado al menos un poco. Utilizaré estos sanos ratos de tocarme las narices sin escribir para ir incrustándolos en el texto principal y empezaré a subirlo el 1 de diciembre (más sobre esto cuando llegue, que me parece un poco tonto hablar de ello como si hubiera hype).

– El primer día fui como loca de lado a lado del documento hecha un pollo sin cabeza y saltando de una historia a otra, así que me he puesto una norma al respecto: aunque esté trabajando con tres historias distintas queda totalmente prohibido escribir en más de una por sesión/día, bajo pena de perder totalmente la cabeza y acabar aullándole a las farolas. De momento me ha ido bien. Aullo lo normal nomás, y sólo a farolas especialmente atrayentes.

– Me planteo seriamente cambiar la zona horaria de mi perfil del NaNo. Mis horas de escritura habituales son entre las ocho de la tarde y las dos de la madrugada, con lo cual el cambion de día en la página me pilla a la mitad y los números no coinciden con lo que en realidad estoy escribiendo por día. Me pone muy nerviosa que no coincidan los números no sea que Chris Baty me haga una auditoría y no sepa explicar a dónde han ido esas mil palabras que no salen en los libros v.v

– Me sigue gustando una cosa muy tonta y loca ver cómo los numeritos se vuelven verdes en la hoja de cálculo :’)

a 9 horas del abismo (sin drama)

En unas horas estaré mirando aterrorizada a la página en blanco sin saber muy bien cómo me he vuelto a meter en este berenjenal, porque si algo no cambia es esa sensación de “por qué me hago esto a mí misma año tras año? Tanto me odio?” que arrastro hasta la palabra 49.997. Hay gente que disfruta con esto del NaNo, de principio a fin, y les tengo mucha envidia. Tampoco ayuda que este año esté siendo la puta peste y que esté premenstrual perdida, pero no sólo tengo ansiedad mental e histeria hormonal. Tengo más cosas.

Tengo una botella de Magners (bueno, Bulmers) en la nevera y galletas de chocolate y un portátil que aún funciona a pesar de los intentos de mi torpeza congénita por reventarle. Tengo no uno ni dos sino tres proyectos (a última hora se han unido los últimos capítulos de Acquaforte) y tengo una report card que rellenar. Tengo las pep talks de Chris Baty y dos ediciones de No Plot No Problem (y en una de ellas salgo yo!). Por primera vez tengo incluso un par de wallpapers de esos con la cuenta de palabras mínima para llevar día a día, inspirada por los que le vi a Canal Nostalgia en su twitter. Tengo a K y a Fer y a Fire y a Gin y a otra gentuza. Tengo cosas que contar y si no las tuviera pues tendría que inventármelas, qué remedio, que de eso va todo esto.

No hay dolor. O si lo hay, pero nos mola. O no nos mola, pero qué cojones.nano15-01

nano15-02

el excel de mis entrañas (y otros dos de propina)

En el espíritu de preparación e ilusiones de organización y ritmos constantes que me embarga a estas alturas pre-noviembre, sabíais perfectamente que un NaNo sin “Oda de Adhi a la hoja de cálculo para contar palabras” es como una telenovela sin gente tirando a otra gente por las escaleras. Soy un bicho de costumbres y este blog es cíclico e inmutable.

También tengo sueños húmedos sobre ser la clase de persona que lleva su vida en orden. Me compro agendas y planificadores y pienso en sistemas de organización y calendarios y después de tres días utilizándolos suspiro muy satisfecha, lo meto en un cajón y me vuelvo a dejar embargar por el caos (aunque bueno, agenda uso. Casi siempre). Por eso la hoja de cálculo del NaNoWriMo tiene un lugar especial en mi corazoncito negro y reseco: siempre la termino. Siempre la empiezo emocionada y siempre, día a día (o casi) añado mi cuenta antes de irme a dormir (o 50 veces mientras escribo) para ver si los numeritos se vuelven verdes o sigo en el limbo de la puta semana 2. Ojalá la cantidad de veces que actualizo mi cuenta de palabras contase para el total de las 50mil porque entonces acabaría el día 15. Estoy hablando, por supuesto, de la spreadsheet clásica, la de Cameron Matthews (originalmente creada por Erik Benson). Es la que he utilizado en todos mis NaNos, por varias razones:

  • Sencilla y funcional. Aunque cada vez parezca más una abuela de las que cubren cada superficie de su salón en mantitas de ganchillo, y no diría que no a una versión coreana-cuqui-con-pingüinos de la hoja de cálculo de Cameron, a la hora de la verdad para estas cosas me va el minimalismo.
  • Porcentajes! Hace casi todo sola! ME MONTA GRÁFICOS DE EN QUÉ PUNTO ME ESTABA TIRANDO DE LOS PELOS! La mayoría de las otras hojas no hacen gráficos, o no como me molan. Me gusta mirar la spreadsheet y decir “Ah, aquí. Aquí es cuando casi le prendo fuego a Jaqen (mentira, Jaqen sabe que jamás pagaría mi inutilidad con él)” y luego el remonte final. Y algunos me diréis “Pues casi todo eso te lo hace la página del NaNo”. Ay, sweet summer child, algunos venimos de épocas en las que la página del NaNo hacía bastante menos cosas en cuanto a estadísticas.
  • Es tan simple que hasta una Adhara puede utilizarla! O, bueno, más o menos. Algunas Adharas se encuentran confusas año tras año porque se lían entre si deberían meter la cuenta total o sólo la de las palabras de ese día, pero aquí apoyamos mucho las tradiciones.

nanoreport

Creo que Cameron dejó de actualizarla hace un par de años, pero puedes cambiar las fechas a mano o bajarte una del 2015 de aquí, editada por S.M. Worth (que por alguna razón que me escama habla de ella en todos sitios como si la hubiera hecho así que no voy a ponerle link por puro orgullo). Además debe ser que a Cameron le van los números, porque también tiene un post muy interesante con distintas sugerencias de ritmo de palabras diario, dependiendo de la clase de participante que seas.

Por supuesto, a estas alturas hay bastantes más hojas en las que apuntar vuestros progresos en el NaNo. Por ejemplo en este hilo de los foros hay una monísima de la muerte con la cabecera oficial de este año. No tiene gráficos sobre momentos tensos pero sí que tiene una liebre la mar de maja, que nunca sobran :D

Conejucos majos for the win :D

Liebres majas for the win :D

También está esta maravilla de la técnica, de una chica llamada Svenja, que no sólo hace gráficos sino que también tiene apartados para apuntar los personajes, el plot, el progreso por capítulos y supongo que si le das la espalda durante cinco minutos intentará hacerte unas lentejas para comer. No voy a mentir, a mis ya mencionados sueños húmedos de organización se les han puesto ojitos de niña de anime enamorada, pero creo que esta hoja hay que utilizarla con cuidado o te atrapará en un agujero negro de querer rellenarlo todo sobre tus personajes y tu argumento, y cuando te quieras dar cuenta no habrás escrito una mierda en el documento en sí. Por otro lado posiblemente tener el careto repugnante de Binkywink Cumberstash en el excel me vendría bien para no mirarlo más que cuando fuera absolutamente necesario (o para no mirarlo jamás, con estas cosas de la terapia de shock es fácil que te salga el tiro por la culata) y no soy ultrafan de tal exceso de gráficos. Me debato. Proceded con cautela.

Soy buena y no os expongo al careto de Blabbermouth Costorphine

Soy buena y no os expongo al careto de Blabbermouth Custardfart

Y por último obviamente está la propia página del NaNo y vuestro perfil (añadidme si no lo habéis hecho ya :D), con vuestra wordcount que llegado el día empezará a sufrir con vosotros (y en especial conmigo, que la actualizo también 50 veces al día) en glorioso tecnicolor.

I love you honeybunny <3

Miradla, angelica inmaculada.

breve apunte sobre eso de 20millones3 en el NaNo de este año

Un par de personas me han preguntado si “La ciudad de los chacales” va a ser una continuación de 20millones3 y la respuesta es no. O bueno, no del todo.

“La ciudad de los chacales” iba a ser una novela en sí misma sobre la vida de Audra antes de llegar a Suburbia. Aparecía ya en aquella agenda que me hice hace mucho, mucho tiempo. A lo largo de los años he ido dándole vueltas y hace unos meses decidí que lo que quería contar sobre Audra funcionaba mejor como algo a medio camino entre una historia corta y una novela, lo que los ingleses llaman novella, valga la redundancia: en este caso algo entre 10mil y 20mil palabras. Si me ponía a escribirla durante el NaNo me estaría forzando a añadir cosas que, a la hora de la verdad, no me interesaba añadir.

En la misma agenda of doom que ya sabemos que no voy a cumplir aparecía “Mil formas de lavarse los dientes”, que iba a ser una colección de viñetas también en el universo de 20m3 porque i can’t let go for shit. Curiosamente aparecía prevista para el año 2016 así que aunque sea de refilón casi acierto y esto será lo más cerca que esté de cumplir con algo de aquella lista :P En el 2007, cuando puse todas estas cosas en fila por primera vez, toda mi relación con la ficción corta era la fanfiction y en realidad, aunque ahora ya haya escrito un par de cosas cortas y originales, estoy encarando esto igual. No tiene mucho sentido porque no sé hasta qué punto puedo escribir fanfiction de algo que es mío pero así son las cosas. El relato largo/novella de Audra estará incluido y de momento es el que dará título a la recopilación, que procederé a colgar de gratis total en los sitios habituales cuando acabe el NaNo.

Así que no, no es una secuela o al menos no directa. Algunos relatos serán anteriores a los sucesos de 20m3 y otros posteriores, y si hay algún personaje o algo de lo que os hubiera gustado saber más acepto sugerencias. Ya he ido apuntando ideas de algunos de vosotros, aparte de las que ya tenía, y no puedo prometer que las vaya a escribir todas pero quién sabe! En un giro super meta de los acontecimientos si os quedasteis con ganas de algo ahora no tenéis que escribir la fanfiction vosotros mismos, os la puede escribir la autora!

Pero dejad de pedirme porno de Sylwia, que ya vais unos (sorprendentes) cuantos.

 

6 maneras de procrastinar durante el NaNo sin que nadie pueda gruñirte

O bueno, al menos no tan fuerte como si hubieras estado 3 horas seguidas navegando por el subreddit de animales bebé en vez de escribiendo. Si tenéis tanta suerte como yo, habrá al menos dos o tres personas en vuestro equipo de animadoras del NaNo y vosotros también perteneceréis a distintos equipos de animadoras, porque si algo gusta en mi grupo de amigos escritores talentosos y con gusto exquisito son los pompones y las falditas de tablas (HOLA, DIANA <3). Quien dice animadoras también dice gente con látigo (HOLA, GIN) o dándote abrazos de persona intrigante (HOLA, FER) o amenazando con matar a todos los periquitos (FIRE, PARA YA) si te ven vaguear antes de llegar al mínimo diario. Son así, hay que quererlos, y reconozco que a la hora de dar el coñazo yo soy mucho peor porque no tengo ni falditas ni pompones ni adorabilidad a calderadas. Así que en noviembre mis horas mirando animalucos se reducen al mínimo necesario para conservar la cordura y a la caridad de mis contactos de FB, que me suministran todos los búhos bebés que se les pasan por la pantalla. Claramente mis animadoras tienen cámaras ocultas y trackers instalados en Jaqen, porque se enteran casi antes que yo de cuando abandono la ventana del Word, así que con el tiempo me he dado cuenta de que hay maneras de vaguear sin salirte del todo del espacio mental del NaNo. Estás bloqueado pero te da miedo ponerte a ver la tele por si recibes un pomponazo? No pasa nada, puedes huir del procesador de textos y si alguien te pregunta decir que te estás documentando: 1. 8tracks, Spotify o similares. Mucha gente escribe con música para inspirarse, pero llevemos esto un paso más allá. A veces incluso el blanco del fondo del documento te va a taladrar el cerebro y aún así te resistes a tirarte en la cama con el mp3 porque sabes que entonces sí que la habrás cagado. Ponerte a hacer una playlist sirve, aparte de para obviamente tener una banda sonora de tu proyecto, para pasar una hora la mar de maja reconciliándote con el shuffle de tu reproductor y muchas veces además te ayudará a retomar el hilo y a volver a la carga en plan épico, con Taylor Swift a todo trapo.

2. Photoshop. Las posibilidades son ilimitadas: diseña la portada de tu futuro bestseller, la de la playlist previamente mencionada, un wallpaper, iconos de LJ (LJ NO ESTÁ MUERTO, DEJADME)… Haz montajes de la OTP que te has montado en tu propio canon y que ni siquiera así va a encontrar la felicidad (yo no estoy proyectando! Vosotros estáis proyectando!) o aprovecha que nadie te va a llamar fan enfermo y pásate horas cambiándole el contraste a una foto enorme de Amanda Seyfried en corsé. Lo de que quede bonito es lo de menos, aunque si es Amanda Seyfried sea lo que sea va a ser inherentemente bonito porque ella es así. Ay.

3. Enlazado con el punto anterior, haz un casting. A estas alturas no sé qué os puedo decir sobre hacer castings que no os haya dicho ya. Hacer castings para mis novelas es lo segundo que hago y viene justo después de descubrir que tengo una idea para una novela. Puede que no tenga comienzo ni nudo ni final, pero tendré un casting de gente guapa a morir que hace el imaginarme la escena bastante más fácil, porque tengo la capacidad de atención de una nutria con la cabeza metida en un cubo de playa y si no me monto una película mental me distraigo de mi propia historia enseguida y me pongo a hablar sobre explotaciones aviarias.

veis lo que os digo sobre la gente guapa?

veis lo que os digo sobre la gente guapa?

4. Haz las cosas que normalmente no harías a no ser que no hubiera más remedio. A mí se me nota que estoy haciendo el NaNo o que tengo exámenes porque de repente salto de la silla ante la oportunidad de fregar los platos. También me ofrezco voluntaria a bajar a por el pan hasta alguna panadería super específica y super lejana. Ya sé que si me preguntan qué estoy haciendo y por qué no estoy escribiendo no puedo decir que esté relaccionado de forma directa, pero sí que estoy trabajando en la novela. Mientras estoy haciendo algo mecánico y útil y asquerosamente aburrido siempre me pongo a pensar en la historia que estoy escribiendo y es el momento perfecto para solucionar nudos o huecos que no tengo muy claros. Luego ya llegará diciembre y la depresión post-parto y volveré a no dar un puto palo al agua hasta la evaluación de febrero :D

5. Documentarte. Documentarse es genial. Documentarse es divertido. Documentarse es la excusa perfecta porque suena académica, esforzada y super seria, pero luego resulta que en realidad estás leyendo un manual para amas de casa victorianas que es lo mejor del mundo o hablando de heridas de bala con gente desconocida y posiblemente buscada por la CIA o viendo Deadwood y siriusly, viva la documentación. Nadie puede echarte en cara que te estés documentando, NADIE.

6. Habla sobre el NaNo. El otro gran recurso para aclarar cosas y solucionar lo que no tengas muy claro. Para esto necesitarás alguien que conozca lo que estás escribiendo y/o esté dispuesto a soportar una larga charla al respecto y una manera de comunicarse con esta persona. A mi personalmente me funcionan mejor los chats porque a medida que escribo el problema suelo encontrarle una solución y después queda grabado, en vez de tener que hablar por teléfono y apuntarlo todo en un cuaderno. Si habéis visto algo en mi letra de tener prisa sabréis que no se puede leer. El mejor momento para atrapar a algún pobre incauto es precisamente cuando alguna de vuestras animadoras vengan dispuestas a daros con el palo del espíritu en la cabeza. Esa será vuestra señal para comentar dulcemente “pues ahora que lo dices igual puedes echarme una mano…” y hacer que se arrepientan de haber preguntado.

Y con esto y un bizcocho me voy a poner “A por todas”, por nada en particular.

(Ya, ya, dos posts en un día, el horror, el agobio, yonoqueríaymeobligaron)

nano 2015: ahora sí (más o menos)

Efectos secundarios variados de llevar tanto tiempo haciendo el NaNo y haberse convertido últimamente en casi el único momento del año en el que escribo:

1) Pienso mucho en escribir, generalmente alrededor de la idea del NaNo y de los proyectos que he empezado en él, pero no suele transformarse. También pienso en escribir en general, lo mismo que en actualizar los blogs, pero ahora mismo estamos hablando del NaNo y su ritmo y su mes de escritura constante. Ejemplo clásico: “Este mes quiero escribir un poco todos los días para volver a coger costumbre”. Soy una soñadora, seguiré diciéndolo, seguiré afirmando que este año sí o sí se hace el NaNo de verano, pero en fin.

2) Cosas a medias. Cosas a medias everywhere. El otro día alguien me dijo “pero bueno, luego lo terminas en el NaNo” y la verdad es que nunca he terminado una novela en noviembre. Jamás. Lo más cerca que he estado fue con Acquaforte hace un par de años y está comprobado que a medida que me acerco al final empiezo a alargarlo porque me aterroriza terminar algo durante el NaNo y que me falten 5mil palabras. Que visto así de lejos y en frío no es algo a temer porque boh, ya ves, será que no debo fanfic por ahí. Pero en caliente y en noviembre quedarme sin novela me llena de temor, así que no.

3) Cosas a medias arrastrándome a la zona de la playa donde no notas la corriente hasta que te levanta de los pies y te lleva al fondo. Cosas a medias enredándoseme en las manos y en los brazos y no dejando que me mueva hasta que venga Ella-Laraña a hacerme una chaqueta. Cosas a medias enfangándome la carpeta de Dropbox junto con veinte borradores de las pocas cosas que no están a medias, porque nunca acabas nada realmente, verdad? A veces pienso en empezar algo nuevo pero los fantasmas de todas las cosas que debería acabar primero me tocan en el hombro y me dicen que qué pasa con ellos, que si les voy a dejar ahí en el limbo. Entonces me prometo acabarlas antes del siguiente NaNo para poder dedicar noviembre a algo nuevo y fresco, y volvemos al punto 1.

4) Este es un punto positivo: conozco el terreno. Sé que nunca tengo un comienzo espectacular, al contrario que la mayoría de mis compañeros. Mi primer día suelen ser 2mil palabras (si estoy en casa) o en torno a 200 (si me pilla fuera, que sucede muy a menudo). La primera semana intento mantenerme a flote y generalmente lo consigo. Sé que cumplo las expectativas en la semana 2, también llamada la semana del puto infierno, y que la mejor suele ser la tercera, que es cuando se dan esos días escasos de 3mil o 4mil palabras. Curiosamente cuando llego a las 35mil palabras tengo un par de momentos de flaqueza que luego hay que recuperar, pero una vez alcanzo las 45mil me da cargo de conciencia irme a la cama. Generalmente el día que el contador pasa de 47mil es el día que termino, porque total, qué son 3mil palabras después de un mes así? También sé que no suele dárseme bien escribir por la mañana porque soy una procrastinadora nata habitante de la noche que da lo mejor de sí a oscuras y preferiblemente con una Magners cerca.

5) Actualizar la cuenta y ver cómo cambian los colorines de la hoja de Excel sigue molando tanto como en 2004 porque gracias a dios hay cosas que nunca cambian.

6) Sé que a veces en lo más crudo del crudo noviembre me quedaré sin palabras. Da igual que sepa exactamente qué escena viene después y lo que llevan puestos los personajes, perderé la capacidad de juntar frases. Lo mejor que puedo hacer es dar un paso atrás y alejarme de lo que estoy haciendo. Esto ha ido en aumento con la vejera: hace unos años me bastaba con cambiar el punto de vista o saltar a otro momento de la historia, pero el año pasado tuve que cambiar de historia por completo. Independientemente de lo que digan las reglas creo que mientras tengas 50mil palabras escritas en noviembre, los dioses del NaNo han recibido su sacrificio, así que cero culpabilidad al respecto.

Y llegados a este punto es cuando os comento, a los que hayais leido hasta aquí, que por fin (a 24 de octubre, QUÉ VERGÜENZA E IGNOMINIA, ADHI) sé lo que voy a hacer este año, y son dos cosas. Voy a terminar (o acercarme, ver punto 2) “Tres balas para Daniel Rudabaugh”, que ya va siendo puta hora, y voy a comenzar aquella idea que tenía de la colección de relatos de 20millones3, que tendrá viñetas cortas e historias más largas que no sabía dónde poner. La mezcla justa de responsabilidad y “pues es que me apetece”, espero :P