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qué pasa con balas

En capítulos anteriores de “voy a escribir una novela del oeste”:

– Decido escribir una novela del oeste
– Escribo 50mil palabras de la novela del oeste en el NaNo del 2011
– Está acabada? Nope. Normal! 50mil palabras no son nada!
– Escribo 50mil palabras de la novela del oeste en el NaNo del 2013
– Está acabada? Nope. Uhm. 100mil palabras de novela del oeste y no he contado ni la mitad. Bueno. Ya editaré.
– Escribo 30mil palabras de la novela del oeste en el NaNo del 2015
– Está acabada? …

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Y más o menos por ahí fue cuando me di cuenta de que había un problema con Balas. O muchos problemas que se unían para crear el problema principal: no había por dónde cogerlo. Veréis, me planteé Balas un poco como un experimento; nunca he escrito western y la verdad es que no sé hasta qué punto es un western temáticamente, más allá de situarse en Montana a finales del siglo XIX. En realidad lo que yo quería era escribir una novela de personajes sobre un montón de gente viviendo y muriéndose en Montana. El hilo conductor es el lugar, más que un argumento, y además me puse a escribirlo en un estilo narrativo que no se parece gran cosa a nada que haya hecho antes, así con frases muy largas y divagaciones, y eso me daba libertad para irme por las ramas con mucha alegría. Pero por otro lado creaba un problema porque me iba por las ramas con mucha alegría. Así me planté en 130mil palabras cuando en realidad había cubierto quizá un 30% del (endeble) argumento que me había planteado. Normal que me diera urticaria pensar siquiera en ello: 100mil palabras ya es una novela mullidita, de las de hacerte daño considerable si te cae desde un segundo piso.

El otro día estaba en la cama y se me metió en la cabeza publicar el primer capítulo como una historia corta, un poco para medir reacciones, si había alguna, sobre el cambio de estilo. Le di vueltas un buen rato y al levantarme se lo comenté a mis betas extra-extraordinarios, Gin y Fer, y les intrigó la idea. Y al cabo de un rato me di cuenta de que quizá había enfocado Balas de manera equivocada. Que no tenía por qué ser una novela. En realidad a estas alturas no es una novela con un desarrollo de novela, sino una colección de viñetas que pueden leerse por separado con sus propios argumentos. Y me gusta que sea así. Por supuesto hay mucha paja y hay que borrar párrafos enteros, pero en general son viñetas que no borraría del todo, y si quisiera meterlo en un sólo libro tendría que hacerlo por cojones.

Así que he aceptado el hecho de que no funciona como novela ni como bilogía o trilogía. Que puede que funcione en tomos pequeños, de una o varias escenas, con Pompeii y dos familias como nexo de unión y un argumento central que no es tan central como para no poder saltarte una o dos. En realidad lo que he aceptado es que empezó como un experimento y debería publicarlo como un experimento, en vez de tratar de meterlo en la caja de comienzo, nudo y desenlace con argumento razonable, que ya sabemos todos que además no es lo mío. Publicarlo por entregas me da una flexibilidad que jamás podría darme una novela: puedo ir sacándolas a medida que estén listas, sin presión, o irme por las ramas en condiciones sin sentirme culpable. Puedo escribir 200mil palabras y nadie se dará cuenta porque en su lugar habrá 10 relatos ahí haciendo bulto en Lektu. Discretitos. Puedo seguir con este experimento raro sin agobiarme porque “pero cómo puede ser que lleves tantos años con esto y sea este desastre horrible de treinta millones de tentáculos que no van a ninguna parte”.

Y eso es lo que he decidido con respecto a “Tres balas para Daniel Rudabaugh”, que a partir de ahora será el nombre de la colección. Y como soy un poco “PERO ENTONCES HAY QUE HACERLO YA”, ya podéis leer la primera parte, “Tres monedas de diez florines”:

florines Leer en Lektu (pago social)
Leer en AO3 (gratis)
Leer en Wattpad (gratis)

Book Tags para el nene y la nena

Etiquetada por la excelente Rocío Vega (con lo que me gustan a mí estas cosas, sobre todo cuando debería estar estudiando) y copiando las normas verbatim de su blog:

a) Contar 11 cosas sobre ti

b) Responder a las preguntas de quien te nominó.

c) Hacer 11 preguntas para que respondan las 11 personas a las que nomines.

d) Nominar a tus 11 víctimas entre blogs de menos de 200 seguidores y notificárselo con un comentario. -> me halaga que este meme piense que tengo tantos contactos

11 cosas sobre mí (escritorilmente)

1. No tengo intención de volver a intentar publicar tradicionalmente. Estoy vieja para tanto esperar durante meses un “no” que ni siquiera llega. En el futuro próximo y no-tan-próximo todas mis historias seguirán el patrón de auto-publicación de Acquaforte y 20millones3: gratis en AO3 y Wattpad, pago social en Lektu y pago en Amazon.

2. No puedo releerme. En pocos momentos me odio tanto como cuando estoy releyendo algo que he escrito, y la idea de editarme me llena de angustia. Dificulta bastante el pasar del primer borrador de algo, así que sabed que si estáis leyendo algo mío y está medio pulido es porque le he puesto sangre, sudor y lágrimas, posiblemente literales.

3. Empiezo la casa por el tejado el 80% de las veces. Tengo claro el desenlace de mis historias mucho antes de decidirme por un nudo y también es de las primeras cosas que escribo. Viene bien durante el NaNoWriMo porque a menudo el final es lo que más me apetece escribir, pero luego las paso putas cuando toca rellenar los huecos. Es parte de la razón por la que la mayoría de mis novelas son tan desastrosas en el apartado argumental.

5. Soy incapaz de escribir self-inserts en el sentido estricto de la palabra y también me muero de vergüenza ajena cuando otros escritores lo hacen descarada y exageradamente (la saga Millenium me viene a la cabeza). Igual es estrés post traumático después de leer un millón de patochadas a lo largo de los años que básicamente eran “Este/a chico/a soy yo con la diferencia de que se llama X y es [profesión cool] y aquí van seis páginas sobre lo enamorado que está todo el mundo de el/la”, pero cero aguante para ello.

6. Sí que me gusta dar a cada uno de mis personajes principales una experiencia, un conocido/familiar o un dato de mi vida real, aunque sea un detalle mínimo que pasa desapercibido para tres de mis cuatro lectores.

El cuarto lo pilla todo, la cabrona

El cuarto lo pilla todo, la cabrona

También baso otros personajes en gente que conozco. Salvando lo obvio, Verena de Acquaforte, Bastian y Audra de 20millones3 o Alba de “Cloro” están basadas en personas reales y la mayor parte de sus escenas han sido sacadas de la realidad casi frase por frase (lo sé, lo sé, “de menuda jarcia te rodeas, Adhi”).

7. Si tengo una historia tengo un casting para esa historia, pero qué os voy a contar al respecto a estas alturas.

8. La única vez que he ganado un concurso de escritura fue una caja de galletas en el campamento cuando tenía 10 años. Era una historia sobre dos mellizas que entraban en un jardín y se convertían en una especie de jueces Dredd opuestos después de comer la fruta del árbol del bien y del mal. Igual debería ponerlo en mi currículum literario y mencionarlo en mi biografía más a menudo.

9. Entre los 10 y los 13 años escribí la mayor parte de cuatro novelas distintas a caballo entre el ordenador de mi abuelo y el que más tarde compraron mis padres: un fanfic muy largo de Brainscan, una versión adolescente de Robin Hood, la biografía ficticia de una actriz amiga íntima de Sandra Bullock y una historia de ciencia ficción que era básicamente la Isla del Dr. Moureau pero dentro de un invernadero gigante.

10. No sé cómo interactuar con la gente que me lee. Me encantaría darle al “me gusta” en todas las reseñas que me ha ido dejando la gente que me ha leído por voluntad propia (y no por contrato social) o retuitearlas pero luego pienso en ello y me parece un poco masturbatorio y al final ni doy las gracias ni le doy al “me gusta” ni hago nada al respecto. Es un conflicto permanente porque por otro lado guardo cada reseña como oro en paño, sea buena o mala, y no sé cómo comunicarle eso a la gente que se ha tomado el tiempo y el esfuerzo de leerme y contar qué les ha parecido.

11. SE ME HA OLVIDADO LA 11 Y ME HE DADO CUENTA AL REVISAR. Pueeees mi primera opción para nombres de personajes femeninos suelen ser Sarah o Beatrice y tengo que luchar mucho para que no se queden ahí :P

11 preguntas de parte de Rocío

1 – ¿Papel o libro electrónico?
Papel para tener mis libros preferidos en casa, Kindle para todo lo demás.

2 – ¿Personaje favorito ever?
Dice la señora Rocío que esta pregunta puede ser como lectora o como escritora. Aquí tendría que ser razonable y decir que como escritora no puedo elegir! Son mis hijos! No se puede elegir un favorito de entre tus hijos! Pero en realidad me resulta más fácil que como lectora, así que asumámoslo: soy mala madre y si estuviera en el Titanic con mis personajes y tuviera que elegir a qué tres subir primero a la lancha salvavidas serían Aedan (20millones3), Nora (La risa del Fylgia) y Vesta (El baile de la medusa). LAS COSAS SON COMO SON.

(El resto son un poco más egoístas y seguro que encuentran puertas a las que subirse y gente a la que tirar al agua para ocupar su puesto)

3 – ¿Qué programa usas para escribir?
Word para las cosas largas, el bloc de notas para los drabbles. Intenté usar Scrivener varias veces pero está claramente diseñado para gente más lista y organizada que yo.

4 – ¿Alguna manía a la hora de ponerte a trabajar?
Me cuesta el triple escribir si la gente que está en la habitación conmigo sabe que estoy escribiendo, sean conocidos o desconocidos, y teniendo en cuenta lo que me cuesta escribir de normal esto es como pasarse todos los videojuegos en dificultad pesadilla y con una mano atada a la espalda. También me agobia usar fuentes demasiado grandes; si por lo que sea tengo que presentar algo en un tamaño mayor de 10pt lo escribiré en 8 y esperaré al último momento para cambiarlo. También guardo obsesivamente, como pueden atestiguar los custodios que tienen copia de mi Dropbox en su ordenador.

5 – ¿Dónde escribes?
Donde se tercie, no tengo ningún ritual ni ningún lugar fijo. El primer NaNo en el que participé lo empecé en el Retiro, el primero que gané lo terminé en una estación de tren. Entre medias he escrito en aviones, trenes, muchas (muchísimas) cafeterías, salas de espera, bibliotecas, cybercafés… A veces le otorgo mucha importancia a escribir aunque sean tres líneas en un lugar en concreto; por ejemplo empecé Galería de Huesos en el mismo lugar donde acaba la novela, la abadía de Holyrood. Lo único que no haría de nuevo es pasar las cosas a limpio en un cybercafé extranjero, porque tener que poner las eñes y las tildes a posteriori es el infierno.

6 – ¿Algo que no puedas evitar incluir en todas tus historias?
Personajes con escasas dotes sociales. Personajes que no están físicamente presentes pero están muy presentes de todos modos. Antagonistas que no son ni buenos ni malos. Sangre, mocos, vómito y otras cosas pringosas y humanas. Amigas a muerte con pasados o futuros traumáticos. Señoras al cargo de ejércitos, reinos y poderes cósmicos. Relaciones complicadas con figuras maternas/paternas. “Cuando te conocí me caíste como el culo pero luego no estás tan mal”. Amigos de la infancia que se enamoran.

7 – ¿Cuál es la muerte más bestia que has escrito alguna vez?
No sé muy bien cómo responder a esto sin spoilear la vida de muchas cosas pero probemos. (TW: automutilación, muerte y suicidio) Psicológicamente diría que una de las muertes al final de Acquaforte, por ahogamiento, y otra en Galería de Huesos con parálisis de por medio. Si hablamos de vísceras, ha habido harakiris, electrocuciones a lo largo de horas, gente quemada viva y otras cosas buenrollistas.

8 – ¿Qué es lo más raro que ha decidido hacer un personaje sin contar contigo?
Sobrevivir. No, en serio, hay una cantidad bastante ridícula de personajes a los que iba a liquidar y al final terminaron yéndose de rositas con apenas pasar por el hospital más que un par de semanas, incluso después de haberlos matado. En el fondo soy una blanda. Y sé que hay ejemplos concretos de cosas porque no hay NaNo en el que no me lleve las manos a la cabeza porque de repente un personaje que tenía que ser el razonable del grupo se ha unido a una troupe de mimos atracadores, pero por supuesto ahora no recuerdo ninguno.

9 – ¿Dibujas a tus personajes?
A veces, pero me frustra mucho. Me haría más ilusión que los dibujaran otros (*wink wink nudge nudge)

10 – ¿Qué escuchas mientras escribes?
Nada en concreto, lo que sea que esté de fondo.

11 – ¿Cuál es tu género favorito?
Como escritora no tengo ninguno. Como lectora en realidad tampoco, aunque me han dado épocas de leer sólo novela histórica o distopías juveniles, pero me guío más por si me gusta la sinopsis de ese libro en concreto que por su pertenencia a un género concreto.

Y mis preguntas, por si queréis responderlas aquí en los comentarios o en vuestros propios blogs, los que tengáis (y los que no tengáis podéis aprovechar y abriros uno y hacerme feliz :))

1. Quién es la primera persona a la que enseñas tus proyectos?
2. Cuál fue la última frase que escribiste?
3. De qué historia en cualquier formato (libro, televisión, cine…) has pensado “Joder, esto es lo que me gustaría escribir a mí”?
4. Qué errores crees que has ido corrigiendo en tu escritura a lo largo de los años?
5. De qué errores eres consciente ahora y te gustaría haber corregido dentro de diez años?
6. Cuál fue el primer blog de escritura que seguiste?
7. Escribes o has escrito fanfic alguna vez? Y si es así, de qué fandoms?
8. Tienes varias historias en proceso a la vez o te concentras en una?
9. Si pudieras adquirir una habilidad concreta de un escritor concreto cuál sería?
10. Qué libro debería estar disponible en todas las bibliotecas?
11. Qué volumen de Harry Potter es tu preferido?

y para 2016 qué

photo by Kelley Bozarth

La dirección de este blog quiere dejar claro que todo este post es pura elucubración, la autora tiene tendencia probada a planear sin tino y ninguna de las intenciones aquí expuestas pueden ni deben en ningún modo ser tomadas como garantías, cosas seguras ni ningún otro tipo de promesa, convenio, enmienda o similares, porque ya nos conocemos. Dicho esto, hagamos un momento como que sé cumplir un calendario.

2015 ha sido una enorme mierda en lo personal y una mierda algo menos enorme en lo profesional una vez puesto en perspectiva. En cuanto a la escritura, que no entra ni en una cosa ni en la otra, supongo que ha ido mediocremente bien, así en mi línea, al menos a la hora de cumplir lo que tenía más o menos pensado. O no. Recapitulando un poco, no he terminado “Tres balas para Daniel Rudabaugh” (mal-mal) pero gané el NaNo otra vez (ok). Tardé unos cuantos meses más de lo que esperaba por diversas razones (mal, aunque no todas dependían de mí), pero Acquaforte ya se arrastra sigiloso e invisible cual ninja por ahí (aceptable). Participé en “Instinto Animal” y un par de amigos leyeron Cloro y me dijeron que estaba majo (gracias <3). Escribí un montoncito de fanfic casi equiparable al montoncete de original. Y ahora estoy otra vez en la sequía post-NaNo, pero quiero pensar que en cuanto deje de tener toneladas de tiempo libre volveré a querer hacer cosas.

Y las cosas que tengo en mente en cuanto a escritura son:

    • Más relato original y otros formatos. Sospechaba hace tiempo que lo mío no son las novelas: soy incapaz de crear algo que enganche como tiene que enganchar, pero a juzgar por las reacciones a mis dos historias en las antologías de Café con Leche trabajo mejor en distancias cortas. Y tampoco pierdo nada por experimentar.
    • Terminar “Tres balas para Daniel Rudabaugh” antes de verano. No queda mucho por escribir, aunque si me pusiera a borrar cosas que no aportan nada me va a dar para otro libro, la verdad. Creo que el problema es, volviendo al punto anterior, que Balas es una historia pensada como un montón de historias unidas por un argumento muy muy tenue que a la hora de la verdad no importa demasiado. Y tampoco estoy segura de querer que tenga una estructura clara sobre a dónde quiere ir (lo siento, gente inteligente y lógica y buena escritora que ahora mismo os estáis llevando las manos a la cabeza), porque lo que quiero contar es un montón de historias sobre un montón de gente distinta unida por los pelos y las circunstancias en torno a un lugar, no algo con todos los cabos atados. Si tuviera que elegir una representación gráfica de Balas sería algo como esto, pero con polvo en las botas y cantidades obscenas de divagación sobre la cuñada del señor que vendía calderos camino de Montana.

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  • Traducir “20millones3” al inglés. Esto antes me daba más respeto por eso de no ser nativa. Ahora que sé hasta qué punto hay gente inútil cobrando por traducciones y quedándose tan ancha ya le he perdido el respeto; después de todo y al contrario que esa gente yo sí soy capaz de encontrar al menos un sinónimo de “said”. Ha llegado el momento de hacer que los amigos angloparlantes que me pidieron versión inglesa se arrepientan.
  • Mandar algo a algún sitio así, en general. Convocatorias y antologías y demás, no editoriales/agentes, que por ese tercio ya está todo exprimido. Este año tenía un cuento pensado y repensado para Alucinadas pero al final no me metí prisa y pasaron cosas y no pudo ser. Café con Leche también busca novelettes, que es algo que nunca he escrito y para lo que tengo un par de ideas rondándome. Este año me gustaría limitar el “pues lo pensé pero al final nada” en todos los ámbitos.
  • Betear y publicar “La sombra de Jylian”, mi abandonadísima fantasía poco-épica. A QUE ESTO NO OS LO ESPERABAIS.

Y con ese flashazo de “La regresión al 2005 está yendo demasiado lejos ya” me despido por hoy.

instinto animal: señoras de garra y tronío

Hace unos días salió a la venta la segunda antología de relatos de la Editorial Café con Leche: “Instinto animal“. Como indica su subtítulo son más de una docena de historias como una docena de soles en torno a teriántropas, que es una palabra super lucida y maja que he aprendido precisamente gracias a esta convocatoria.

27406032Tengo la suerte de conocer lo suficiente a varios de los autores como para poder haber leido un par de las historias antes de que las enviasen (enchufeeeeeeeeee). Aún así me moría de ganas de tener el libro completo en las zarpas. Siempre hay algo de emoción añadida en esto de participar en un proyecto con un montón de gente más, conocida y desconocida, gente que se lo ha currado y ha apoyado el libro y es consciente como tú de que el libro funciona y existe no sólo gracias a ti y a tu relato, sino a los que le acompañan. Sin escritores como Jean-Paul y Fer (el tandem del amor <3), Cristina, Yolanda o Diana, mi cuento sería a lo sumo un post tirado por ahí en Archive of Our Own, y eso apuntando alto. Lo más posible es que se hubiera quedado en el limbo de los plot bunnies que tengo en el disco duro o que no existiera, ni siquiera como apunte. Ellos son gente más capaz y posiblemente llegarían más lejos, pero desde mi punto de vista de pequeña langosta el que sea una antología es lo que da sentido a mi historia.

La verdad era que al principio no tenía mucha confianza en el relato que mandé. Lo hice bajo seudónimo precisamente porque no quería contar con ventaja sólo por conocer a la gente detrás de Café con Leche. Ojo, no dudo para nada de su profesionalidad y buen hacer, y trabajaría con ellos todas las veces que me dejen (dejadme), pero no quería ser la clase de lista de la carretera que tiene al amigo en Recursos Humanos y en vez de pasar por la página de selección le escribe que “oye Pepe, te he mandado mi curriculum directamente para que pase el primero, ya me dirás cuándo empiezo”, así que me puse careta y lo dejé todo en manos del criterio de los señores editores. Y los señores editores han incluido a mi pobre selkie entre historias tan geniales como “El trofeo” o “Un millón de moscas”, cosa que me sube el pavo un poquitín.

Y así he acabado metida como escritora en una antología que además me hace muy feliz como lectora. Porque, gente, qué colección. Lara Alonso Corona (aquí es cuando digo “sin relación” como Miranda Presley en “The thing called love”) ha sido una de mis escritoras preferidas desde los tiempos de LiveJournal y es un subidón así muy de fangirl compartir antología con ella. Su historia “No vuelan los cuervos sobre el cielo de Moscú” fue lo primero que me leí tan pronto como tuve el libro en el Kindle y y y y camaradas comisarios, mujeres misteriosas, leyendas e historia alternativa y encima escrito con su estilo? Síporfavormás.

También incluye la colaboración de dos de mis hombres preferidos (además de mi señor padre): Jean-Paul LongFer Alcalá. De Ferchus qué voy a decir que no diga a diario practicamente, pero lo que igual no sabéis es que JP empezó a hacer el NaNo hace unos años, por acompañarme en el calvario y un poco en plan why not, y lo que consiguió fue dejarme en evidencia porque se le da esto de escribir demasiado bien. “Un millón de moscas” tiene ese punto de atmósfera inquietante y en apariencia rutinaria que le sale tan majo y hasta aquí puedo leer, por no spoilear.

Cristina Domenech la dí el coñazo un poco para que escribiera algo. Un poco. Me consuela (y es mi principal defensa si decide demandarme por pesada) no haber sido la única. Su participación hiper secreta en “Cuando calienta el sol” fue en mi humilde opinión uno de los mejores relatos de esa antología (hago aquí una pausa porque Cristina me acaba de abrir un privado en Hangouts literalmente mientras escribía esa línea y ahora estoy buscando la cámara oculta en mi habitación) y en “El trofeo” ya firma sin vergüenzas (después de enviarlo bajo seudónimo también porque great minds think alike), para que la podamos decir cosas bonitas en público con nombre y apellidos. Yolanda Camacho también participa, con “Luna de maíz“, que me ha revuelto todas las emociones de veranos haciendo el gorio y pueblos costeros que se vacían en invierno. Y de Diana no sé qué queréis que os diga si soy fan desde los albores del internet y cada día más. No he visto “Cat People” la película, pero “Cat People” el relato me mola todo.

Con todos estos autores, a los que conozco y admiro, iba preparada para que me dejasen contenta una vez más. Pero en la antología obviamente también hay un montón de escritores que no conozco y sobre los que no sabía nada o casi nada, a excepción de los que ya habían colaborado en “Cuando calienta el sol” como Rocío Vega, que vuelve a la carga con “La promesa“, que huele y sabe a Cantabria y con la que casi puedes notar el calabobos llegándote hasta el tuétano (ay, el verde y el agua y las caladuras <3 Y LOS FRIGO PIES). Y jo, qué antología y qué de señoras convirtiéndose en animales y pelo y sangre y no sangre y magia. Hay road trips en Westfalias! Hay señoritas de buena familia y con corsé!  Si os daba cosica que esto fuera a ser todo lobas y perras no os preocupéis, porque hay de todo y todo guay de la muerte, con relatos como “Una nueva organización” o “Entretelas de justicia” para que os quedéis un poco con cosas corriéndoos por la piel (pero en plan bien). Además la idea de la venganza y la retribución kármica está presente en muchas de las historias y qué queréis que os diga, a mí me tiran más esas cosas que a un tonto un lápiz. En resumen, que gracias a Café con Leche y a los autores por hacer posible este despliegue de señoras animales, que ha sido un placer tanto participar en ello como leerlo.

Y ya cierro esta oda a los bichos peludos y no peludos y a la gente que escribe sobre ellos comentándoos que todos los royalties de las historias “Un millón de moscas” y “Cloro” serán donados íntegramente a APOPO, una organización a la que adoramos muy intensamente por estos lares porque hace cosas muy necesarias con animalucos adorables así que es un win-win de organización, claramente :D

acquaforte ya disponible (mírame, mamá, he cumplido algo!)

Es 1 de diciembre y yo dije que el 1 de diciembre salía Acquaforte ya sí o sí y no creáis que no soy la primera sorprendida de que efectivamente, aquí esté :D

(fantasía, más-o-menos steampunk)

Sinopsis: Cada atardecer las campanas de Venecia advierten a sus habitantes del inicio del toque de queda: la noche pertenece a las sombras de la laguna, a los ingenios de las historias de terror. Con la oscuridad los venecianos encienden las lámparas de los salones e ignoran las calles desiertas en fiestas que duran hasta el amanecer. Beate Varese pertenece a las aiunteri, la orden que organiza los banquetes y bailes del palacio real. Como buena veneciana ha sabido darle la espalda a la bruma y al hielo toda su vida, hasta que de repente, días antes del baile más importante del año, es la bruma quien sale a buscarla…

 

 

De momento iré publicando un capítulo cada martes y viernes en Archive of Our Own y Wattpad, como con 20millones3. Además el eBook completo está ya disponible en Lektu (por el módico precio de un tuiteo) y Amazon (por el algo menos módico precio de 1,88 euros y con la portada fea porque Amazon se niega a cambiarla NO SÉ POR QUÉ), por si a alguien no le apeteciera esperar al final por fascículos. Cuando termine de publicarlo en AO3 y Wattpad, a mediados de marzo, el archivo mobi estará también en su ficha de Goodreads, porque por qué limitarse a una plataforma cuando puedo dar la coña en cuatro :D En cuanto a ejemplares físicos, quiero evitar los errores de maquetación que cometí con la edición en tapa blanda de 20millones3, así que tardará un rato todavía.

Y eso, espero que os guste y si no os gusta os agradecería mucho que me comentaseis por qué e igual para la próxima mejoro y todo :D

informe de la situación: semana 1

A día 7 y sin haber escrito todavía hoy (porque estoy escribiendo esta entrada y obviamente no es procrastinear, es compartir la experiencia con vosotros), la cosa va tal que así:

week1

click para ampliar si de verdad de verdad quieres saber cómo va la cosa de un vistazo a una cómoda tabla de excel en vez de leer el post

– 11.016 palabras. Una quinta parte de NaNo. No estoy cumpliendo las 2mil por día pero tampoco estoy quedándome detrás, que es lo normal para mis primeras semanas. Hace ya unos años que no empiezo el NaNo con el empuje de querer escribir 5mil palabras por día así que lo habitual es que termine la semana 1 dentro del mínimo, la cosa decaiga en la semana 2 y luego remonte en la 3, que es cuando suelo pegar los empujones. El problema es que en la semana 3 de este noviembre me pilla una mudanza y no va a estar la cosa como para empujar demasiado, así que un poco de terror y tal.

– Pasando totalmente de lo que me había propuesto (que es algo que no sucede nunca en este blog, cómo os atrevéis), los primeros días escribí Acquaforte. Los betas que se la leyeron coincidían en el mismo fallo importante y espero haberlo solucionado al menos un poco. Utilizaré estos sanos ratos de tocarme las narices sin escribir para ir incrustándolos en el texto principal y empezaré a subirlo el 1 de diciembre (más sobre esto cuando llegue, que me parece un poco tonto hablar de ello como si hubiera hype).

– El primer día fui como loca de lado a lado del documento hecha un pollo sin cabeza y saltando de una historia a otra, así que me he puesto una norma al respecto: aunque esté trabajando con tres historias distintas queda totalmente prohibido escribir en más de una por sesión/día, bajo pena de perder totalmente la cabeza y acabar aullándole a las farolas. De momento me ha ido bien. Aullo lo normal nomás, y sólo a farolas especialmente atrayentes.

– Me planteo seriamente cambiar la zona horaria de mi perfil del NaNo. Mis horas de escritura habituales son entre las ocho de la tarde y las dos de la madrugada, con lo cual el cambion de día en la página me pilla a la mitad y los números no coinciden con lo que en realidad estoy escribiendo por día. Me pone muy nerviosa que no coincidan los números no sea que Chris Baty me haga una auditoría y no sepa explicar a dónde han ido esas mil palabras que no salen en los libros v.v

– Me sigue gustando una cosa muy tonta y loca ver cómo los numeritos se vuelven verdes en la hoja de cálculo :’)

breve apunte sobre eso de 20millones3 en el NaNo de este año

Un par de personas me han preguntado si “La ciudad de los chacales” va a ser una continuación de 20millones3 y la respuesta es no. O bueno, no del todo.

“La ciudad de los chacales” iba a ser una novela en sí misma sobre la vida de Audra antes de llegar a Suburbia. Aparecía ya en aquella agenda que me hice hace mucho, mucho tiempo. A lo largo de los años he ido dándole vueltas y hace unos meses decidí que lo que quería contar sobre Audra funcionaba mejor como algo a medio camino entre una historia corta y una novela, lo que los ingleses llaman novella, valga la redundancia: en este caso algo entre 10mil y 20mil palabras. Si me ponía a escribirla durante el NaNo me estaría forzando a añadir cosas que, a la hora de la verdad, no me interesaba añadir.

En la misma agenda of doom que ya sabemos que no voy a cumplir aparecía “Mil formas de lavarse los dientes”, que iba a ser una colección de viñetas también en el universo de 20m3 porque i can’t let go for shit. Curiosamente aparecía prevista para el año 2016 así que aunque sea de refilón casi acierto y esto será lo más cerca que esté de cumplir con algo de aquella lista :P En el 2007, cuando puse todas estas cosas en fila por primera vez, toda mi relación con la ficción corta era la fanfiction y en realidad, aunque ahora ya haya escrito un par de cosas cortas y originales, estoy encarando esto igual. No tiene mucho sentido porque no sé hasta qué punto puedo escribir fanfiction de algo que es mío pero así son las cosas. El relato largo/novella de Audra estará incluido y de momento es el que dará título a la recopilación, que procederé a colgar de gratis total en los sitios habituales cuando acabe el NaNo.

Así que no, no es una secuela o al menos no directa. Algunos relatos serán anteriores a los sucesos de 20m3 y otros posteriores, y si hay algún personaje o algo de lo que os hubiera gustado saber más acepto sugerencias. Ya he ido apuntando ideas de algunos de vosotros, aparte de las que ya tenía, y no puedo prometer que las vaya a escribir todas pero quién sabe! En un giro super meta de los acontecimientos si os quedasteis con ganas de algo ahora no tenéis que escribir la fanfiction vosotros mismos, os la puede escribir la autora!

Pero dejad de pedirme porno de Sylwia, que ya vais unos (sorprendentes) cuantos.

 

nano 2015: ahora sí (más o menos)

Efectos secundarios variados de llevar tanto tiempo haciendo el NaNo y haberse convertido últimamente en casi el único momento del año en el que escribo:

1) Pienso mucho en escribir, generalmente alrededor de la idea del NaNo y de los proyectos que he empezado en él, pero no suele transformarse. También pienso en escribir en general, lo mismo que en actualizar los blogs, pero ahora mismo estamos hablando del NaNo y su ritmo y su mes de escritura constante. Ejemplo clásico: “Este mes quiero escribir un poco todos los días para volver a coger costumbre”. Soy una soñadora, seguiré diciéndolo, seguiré afirmando que este año sí o sí se hace el NaNo de verano, pero en fin.

2) Cosas a medias. Cosas a medias everywhere. El otro día alguien me dijo “pero bueno, luego lo terminas en el NaNo” y la verdad es que nunca he terminado una novela en noviembre. Jamás. Lo más cerca que he estado fue con Acquaforte hace un par de años y está comprobado que a medida que me acerco al final empiezo a alargarlo porque me aterroriza terminar algo durante el NaNo y que me falten 5mil palabras. Que visto así de lejos y en frío no es algo a temer porque boh, ya ves, será que no debo fanfic por ahí. Pero en caliente y en noviembre quedarme sin novela me llena de temor, así que no.

3) Cosas a medias arrastrándome a la zona de la playa donde no notas la corriente hasta que te levanta de los pies y te lleva al fondo. Cosas a medias enredándoseme en las manos y en los brazos y no dejando que me mueva hasta que venga Ella-Laraña a hacerme una chaqueta. Cosas a medias enfangándome la carpeta de Dropbox junto con veinte borradores de las pocas cosas que no están a medias, porque nunca acabas nada realmente, verdad? A veces pienso en empezar algo nuevo pero los fantasmas de todas las cosas que debería acabar primero me tocan en el hombro y me dicen que qué pasa con ellos, que si les voy a dejar ahí en el limbo. Entonces me prometo acabarlas antes del siguiente NaNo para poder dedicar noviembre a algo nuevo y fresco, y volvemos al punto 1.

4) Este es un punto positivo: conozco el terreno. Sé que nunca tengo un comienzo espectacular, al contrario que la mayoría de mis compañeros. Mi primer día suelen ser 2mil palabras (si estoy en casa) o en torno a 200 (si me pilla fuera, que sucede muy a menudo). La primera semana intento mantenerme a flote y generalmente lo consigo. Sé que cumplo las expectativas en la semana 2, también llamada la semana del puto infierno, y que la mejor suele ser la tercera, que es cuando se dan esos días escasos de 3mil o 4mil palabras. Curiosamente cuando llego a las 35mil palabras tengo un par de momentos de flaqueza que luego hay que recuperar, pero una vez alcanzo las 45mil me da cargo de conciencia irme a la cama. Generalmente el día que el contador pasa de 47mil es el día que termino, porque total, qué son 3mil palabras después de un mes así? También sé que no suele dárseme bien escribir por la mañana porque soy una procrastinadora nata habitante de la noche que da lo mejor de sí a oscuras y preferiblemente con una Magners cerca.

5) Actualizar la cuenta y ver cómo cambian los colorines de la hoja de Excel sigue molando tanto como en 2004 porque gracias a dios hay cosas que nunca cambian.

6) Sé que a veces en lo más crudo del crudo noviembre me quedaré sin palabras. Da igual que sepa exactamente qué escena viene después y lo que llevan puestos los personajes, perderé la capacidad de juntar frases. Lo mejor que puedo hacer es dar un paso atrás y alejarme de lo que estoy haciendo. Esto ha ido en aumento con la vejera: hace unos años me bastaba con cambiar el punto de vista o saltar a otro momento de la historia, pero el año pasado tuve que cambiar de historia por completo. Independientemente de lo que digan las reglas creo que mientras tengas 50mil palabras escritas en noviembre, los dioses del NaNo han recibido su sacrificio, así que cero culpabilidad al respecto.

Y llegados a este punto es cuando os comento, a los que hayais leido hasta aquí, que por fin (a 24 de octubre, QUÉ VERGÜENZA E IGNOMINIA, ADHI) sé lo que voy a hacer este año, y son dos cosas. Voy a terminar (o acercarme, ver punto 2) “Tres balas para Daniel Rudabaugh”, que ya va siendo puta hora, y voy a comenzar aquella idea que tenía de la colección de relatos de 20millones3, que tendrá viñetas cortas e historias más largas que no sabía dónde poner. La mezcla justa de responsabilidad y “pues es que me apetece”, espero :P

meme fin de año escritoril

Por la misma razón misteriosa por la que siempre estoy convencida de que “por supuesto que he dejado este papel tan importante en un sitio donde lo encontraré sin problemas”, estaba segura de que había respondido a este meme todos los años desde que abrí el blog, así que me he quedado un poco a cuadros al ver que la primera y única vez que lo hice fue EN EL 2007. Hay dueños de pistolas en Alabama que aún no habían nacido la última vez que hice este meme.

Este año escribiste más de lo que esperabas, menos o lo que esperabas?

Aquí hay que establecer una diferencia entre lo que mi yo de enero se promete con cara muy seria y el corazón henchido de buenos propósitos y lo que mi yo razonable espera. Respecto al del corazón henchido, he escrito poco. Respecto al otro, que todos los años está seguro de que este es el noviembre en el que fallo el NaNo, escribí más de lo que esperaba.

Para qué fandoms escribiste más?

Entre una cosa y otra, original, aunque este fue el año en que volví al fanfiction con el rabo entre las piernas y suplicando perdón.

Sobre qué pareja/género/fandom que no hubieras imaginado escribiste?

Creo que con la excepción de Acquaforte, todo lo que he escrito este año eran cosas que jamás me hubiera imaginado escribiendo (porno! fic raruno! AUs de Sentido y Sensibilidad!)

Cuál es tu historia favorita del año? No la más popular, sino la que más feliz te has hecho?

Bitch please, yo no tengo historias populares xD Tangencialmente imagino que las tacitas distópicas, que dieron para un montón de conversaciones y cachondeo (BETH!) en el finde de inauguración del NaNo que pasé en Madrid con Fer, Rak y la Florchis <3 A mediados del NaNo se me fue la olla y volví a caer de cabeza en el pozo más profundo y chungo de la fanfiction, y francamente fue bastante divertido para algo que no deja de ser un ataque de nostalgia y una crisis existencial que me está dejando vegetal. Y dejar marchar de una vez a 20millones3 me alivió muchísimo, porque francamente estaba harta de tenerla en el limbo del "no, si han dicho que no, pero mejor no te lo digo lalala". Tomaste algún riesgo escribiendo este año? (Pairings inesperados, etc). Qué aprendiste de ello?

Imagino que coger un vacile de twitter y convertirlo en mi NaNo entra en riesgos, porque yo antes solía llegar a noviembre con mis Muy Serios y Muy Estudiados Propósitos, y sin embargo este año ha sido un poco despiporre por todos lados el tema. Publicar 20millones3 gratis le pareció un riesgo a alguna gente porque “ahora ya nunca te lo van a publicar”, pero no nos engañemos, jamás tuvo ninguna oportunidad y no debería haber dado un rodeo de tantos años para admitirlo xD También me metí en algún género que antes sólo había tocado con un palo y por encima de modo experimental.

En general he aprendido que a partir de ahora novela que termine novela que se va a AO3, sin politiqueos y mondongangas, y que tengo que volver a escribir lo que me dé la gana cuando me dé la gana, sea fanfiction de las Supernenas o un tratado sobre la caza del berberecho emplumado en el Cañón de Topanga.

Tienes algún objetivo para el año que viene?

Publicar Acquaforte una vez regrese del beteo (un saludo a mis betas fantabulosas!). Acabar alguna otra cosa. Dar un poco menos de asquete? No sé, los mismos propósitos que hacemos todos los años, Pinky

De este año pasado, cuál fue…

Mi historia favorita? Creo que Acquaforte. Hay un trocito especial y permanentemente inundado en mi corazón para mis robots zombis.

Mi mejor historia? Supongo que una que escribí bajo seudónimo, al menos a juzgar por lo que me ha dicho la gente. Uuuuh qué misteriosa la Adhi! (Las cuatro personas que leéis este blog sabéis, pero si hay alguien perdido ya hablaremos del gobierno)

La historia más menospreciada por el universo? La gente que me lee las aprecia demasiado, en realidad.

La más divertida? Las tacitas distópicas, aunque sólo sea porque las Dashwood NO HACEN MÁS QUE DISCUTIR, REDIOS.

La más decepcionante? Imagino que Acquaforte, pero todavía no he terminado nada que no me decepcione por el ya consabido espacio insalvable entre lo que quiero escribir y lo que termino escribiendo.

La más sexy? La del seudónimo winkwinknudgenudge

El momento más sexy? Pozos de fanficción.

La más difícil de escribir? *señala las preguntas anteriores

La que más cosas ha contado sin querer? Acquaforte es con diferencia la novela en la que más partes y experiencias personales he metido, con menor o mayor disimulo.

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by adhara 0 Comments

Qué debería colgar ahora que he terminado con 20millones3? Dos opciones ya terminadas:

– Acquaforte, fantasía/romance/steampunk-ish más, con robots y sociedades tardomedievales en una Venecia alternativa.

– La sombra de Jylian, primera parte de una trilogía de fantasía al uso con magos y peregrinaciones de personajes de punta a punta del mapa.

Si alguien tiene una preferencia que lo deje por aquí escrito o me lo haga llegar por la vía habitual. Si no hay preferencias tiraré una moneda al aire y que sea lo que el euro quiera. De todos modos no sería ya mismo, sino en unas semanas o meses.

Y tal, Pascual.