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Sneak Peek: Marionetas sin cuerda

Estoy volviendo a las costumbres NaNoísticas de cambiar de capítulo completamente cuando me bloqueo. Gracias a la técnica ya tengo dos capítulos en el doc que, si un dia me diera por releerla, seguramente no estarían en la versión definitiva de la historia. Pero bueno, de momento están cumpliendo su cometido, y como no sé si terminaré colgándolos siquiera en nanofrikis aquí va un cacho para que os hagais una idea de a dónde llevan mis bloqueos (pista: a protagonistas en bolas):

that time of the year OTRA VEZ

A modo de dato trivial os comentaré que ayer fue el día de comienzo de NaNo más productivo de las siete veces :D antes de comer ya tenía 2000 palabras, y aunque vagueé por la tarde no me quejo, porque me fui a la cama con un total de 3353. Vamos, que si no me apeteciera escribir hoy no tendría por qué agobiarme.

(Escribiré hoy, por supuesto, porque una cosa es estar satisfecha y otra dormirse en los laureles)

A la derecha he colgado mi widgetcosa de progreso por si andáis con dudas de cómo voy. Y antes de ponerme a ello, meme robado de Poggy:

Título provisional:
Marionetas sin cuerda. Posiblemente sea el definitivo, porque ya ha tenido su par de provisionales (“Buscando el sol” y “Adiós a las marionetas”, que me vengan a la cabeza)

Género: Fantasía de la más clásica: grupo de personas recorriendo mundo buscando cosas

Palabras previstas en total: me da miedo responder esto. En principio yo le calculo unas 100mil, igual un poco menos. En estos momentos tengo un agujero enorme en lo que sería el nudo de la novela. Si se soluciona como en una historia de persona decente, sí, yo diría 100mil. Si se soluciona como suelen “solucionarse” mis agujeros, cualquier cosa entre 160mil y 250mil.

Mapa de Tarno

Cartografiar tampoco será lo que me saque de la ruina. Una cosa más que tachar de la lista :(

El caso es que Fer me mencionó el otro día, en calidad de beta omnipotente, que empezaba a ser necesario un mapa. Porque si algo hacen los personajes de Jylian es dar vueltas de un lado a otro -con tal de no buscarse un argumento coherente y personalidades hacen lo que sea >___< Personalmente yo no lo necesitaba. Me gustaría decir que porque tengo una cabeza milagrosa como la de Papi Martin y conozco hasta el último camino de cabras de Tarno, pero la verdad es que me he limitado a mover cordilleras, mesetas y ríos a mi antojo según iba necesitando. Y teniendo en cuenta que llevo cuatro años con la historia, parando durante meses o años antes de retomarla, me da que he estado colocando un par de desiertos en la cima de montañas congeladas. Que suena muy bonito y original pero ligeramente imposible, creo.

Mapa!

Y dad gracias por que lo haya escrito en mayúsculas :D

Sneak peek: La sombra de Jylian

De lo que he escrito hoy a toda prisa entre cliente y cliente en el curro xP Sin betear así que lo siento por adelantado.

La última vez que Arel había visto la plaza de Las Rocas tan llena era para ver ahorcar a unos asesinos y poca gente sonreía con tranquilidad entonces. Ahora nadie miraba al cadalso, convertido en improvisada atalaya para una veintena de chiquillos que coreaban su nombre acompañado de una retahila de gritos de apoyo a la milicia, compensando así el no saber quién era Domya. Hubo un pequeño tumulto justo antes de que alcanzasen la entrada de la fortaleza, cuando un grupo de muchachas les cortó el paso. Entre todas empujaron a una fuera del grupo y Arel detuvo su caballo, imaginando que le había tocado en suerte ser la voz de las demás. Conocía a la chica porque solía ayudar a Sena en las celebraciones, cuando Jylian estaba al tanto de los calendarios, y tanto ella como sus amigas se habían vestido con sus mejores galas. Todas estaban además rojas como manzanas, aunque ninguna tanto como la portavoz.
– ¡Señor! – exclamó conteniendo la risa, aunque era imposible saber si se dirigía a Arel o a Domya, porque no se atrevía a mirarles a la cara. La chica que estaba a su derecha, una aprendiz en la herrería, la dio un fuerte codazo para que se enderezase -. ¡Señores! Bienvenidos… Señor comandante, nos preguntábamos… bueno, esto son buenas noticias para todo el pueblo. Y la gente quiere celebrar. Queremos celebrar su llegada y… y su valentía, señor comandante. Señores. Si les parece bien.
– ¡Lo que dice Lotte – gritó una voz anónima -, es que nos gustaría agasajar a los soldados que van a traer la paz!
Si Lotte o la voz desconocida dijeron una palabra más quedó ahogada por el rugido de asentimiento de la plaza. Arel miró a Domya, muy erguido en su caballo, y asintió para darle a entender que era su decisión permitir que los soldados se unieran a la fiesta. Incluso aunque Arel hubiera querido explicar a Lotte y a los demás la presencia de Domya en la frontera ninguno habría cambiado de opinión: la llegada de la escuadra del coronel presagiaba la paz aunque fuera a traer todo lo contrario. Nadie quería creer otra cosa.