Category Archives

11 Articles

acquaforte ya disponible (mírame, mamá, he cumplido algo!)

Es 1 de diciembre y yo dije que el 1 de diciembre salía Acquaforte ya sí o sí y no creáis que no soy la primera sorprendida de que efectivamente, aquí esté :D

(fantasía, más-o-menos steampunk)

Sinopsis: Cada atardecer las campanas de Venecia advierten a sus habitantes del inicio del toque de queda: la noche pertenece a las sombras de la laguna, a los ingenios de las historias de terror. Con la oscuridad los venecianos encienden las lámparas de los salones e ignoran las calles desiertas en fiestas que duran hasta el amanecer. Beate Varese pertenece a las aiunteri, la orden que organiza los banquetes y bailes del palacio real. Como buena veneciana ha sabido darle la espalda a la bruma y al hielo toda su vida, hasta que de repente, días antes del baile más importante del año, es la bruma quien sale a buscarla…

 

 

De momento iré publicando un capítulo cada martes y viernes en Archive of Our Own y Wattpad, como con 20millones3. Además el eBook completo está ya disponible en Lektu (por el módico precio de un tuiteo) y Amazon (por el algo menos módico precio de 1,88 euros y con la portada fea porque Amazon se niega a cambiarla NO SÉ POR QUÉ), por si a alguien no le apeteciera esperar al final por fascículos. Cuando termine de publicarlo en AO3 y Wattpad, a mediados de marzo, el archivo mobi estará también en su ficha de Goodreads, porque por qué limitarse a una plataforma cuando puedo dar la coña en cuatro :D En cuanto a ejemplares físicos, quiero evitar los errores de maquetación que cometí con la edición en tapa blanda de 20millones3, así que tardará un rato todavía.

Y eso, espero que os guste y si no os gusta os agradecería mucho que me comentaseis por qué e igual para la próxima mejoro y todo :D

informe de la situación: semana 1

A día 7 y sin haber escrito todavía hoy (porque estoy escribiendo esta entrada y obviamente no es procrastinear, es compartir la experiencia con vosotros), la cosa va tal que así:

week1

click para ampliar si de verdad de verdad quieres saber cómo va la cosa de un vistazo a una cómoda tabla de excel en vez de leer el post

– 11.016 palabras. Una quinta parte de NaNo. No estoy cumpliendo las 2mil por día pero tampoco estoy quedándome detrás, que es lo normal para mis primeras semanas. Hace ya unos años que no empiezo el NaNo con el empuje de querer escribir 5mil palabras por día así que lo habitual es que termine la semana 1 dentro del mínimo, la cosa decaiga en la semana 2 y luego remonte en la 3, que es cuando suelo pegar los empujones. El problema es que en la semana 3 de este noviembre me pilla una mudanza y no va a estar la cosa como para empujar demasiado, así que un poco de terror y tal.

– Pasando totalmente de lo que me había propuesto (que es algo que no sucede nunca en este blog, cómo os atrevéis), los primeros días escribí Acquaforte. Los betas que se la leyeron coincidían en el mismo fallo importante y espero haberlo solucionado al menos un poco. Utilizaré estos sanos ratos de tocarme las narices sin escribir para ir incrustándolos en el texto principal y empezaré a subirlo el 1 de diciembre (más sobre esto cuando llegue, que me parece un poco tonto hablar de ello como si hubiera hype).

– El primer día fui como loca de lado a lado del documento hecha un pollo sin cabeza y saltando de una historia a otra, así que me he puesto una norma al respecto: aunque esté trabajando con tres historias distintas queda totalmente prohibido escribir en más de una por sesión/día, bajo pena de perder totalmente la cabeza y acabar aullándole a las farolas. De momento me ha ido bien. Aullo lo normal nomás, y sólo a farolas especialmente atrayentes.

– Me planteo seriamente cambiar la zona horaria de mi perfil del NaNo. Mis horas de escritura habituales son entre las ocho de la tarde y las dos de la madrugada, con lo cual el cambion de día en la página me pilla a la mitad y los números no coinciden con lo que en realidad estoy escribiendo por día. Me pone muy nerviosa que no coincidan los números no sea que Chris Baty me haga una auditoría y no sepa explicar a dónde han ido esas mil palabras que no salen en los libros v.v

– Me sigue gustando una cosa muy tonta y loca ver cómo los numeritos se vuelven verdes en la hoja de cálculo :’)

banda sonora (no) original: acquaforte

Mis intentos de banda sonora suelen ser un proyecto en constante desarrollo, así que esto no es recopilación exhaustiva, sólo una muestra relativamente representativa de las taitantas canciones que escuchaba de forma obsesiva mientras me peleaba a muerte con el word (ganó el word. of-fucking-course).

(algunas letras pueden contener spoilers si entornáis mucho los ojos y dais trece vueltas sobre vosotros mismos. aviso namás)

Read more about ..

by adhara 1 Comment

“Hola, soy tu manuscrito casi-acabado, y estoy un poco hasta los cojones de que me abras, cambies dos comas y me cierres porque no hay huevos de entrar al meollo de la cuestión y reconfigurar puntuación es tu manera de arrastrar los pies. Tampoco me gusta que en tu paranoia por no volver a perder un doc me hayas copiado en dropbox sin mi autorización y tengas cuatrocientos archivos bastardos con distintas variaciones de mi nombre para diferenciar el progreso de los NaNos, porque es como muy de cobarde. Fíjate en Hemingway, tú crees que Hemingway guardaba veinte copias en veinte armarios distintos de la casa “por si acaso”? No, verdad? Era un tío de pelo en pecho que podía tumbar a whiskys a todos los escoceses de la selección de rugby, el Hemingway, y los duplicados son para débiles. Así que para que aprendas he decidido ponerme de acuerdo con el ordenador para que cuando busques en documentos recientes te mande a una copia que no recuerdas haber hecho en el escritorio, en vez de a la habitual sobre la que trabajas, para que pierdas un poco los nervios cuando parezca que se te ha perdido el capítulo ese que te costó dios y ayuda, papafrita. No sé cuánto tardarás en darte cuenta, pero conociéndote será un buen rato e igual así dejas de tocarme las comas de una puta vez. Lo hago por ti, y también por Hemingway.

Pero bueno, sobre todo lo hago por mí, que me gusta el dolor y tal.

Ciao, bacalao. A mamarla a la Guayana francesa.”

Hemos llegado ya?

Antes de Navidades y para horror absoluto del señor Robles, hice una apuesta conmigo misma: si conseguía terminar Acquaforte antes del 13 de enero me daría permiso para comprarme esta colcha de Connor y esperar con (más) ilusión el momento diario de tirarme a lo panda rojo en mi camita.

En realidad debería comprarme dos, una para la cama y otra para colgar en la pared. AY OMÁ QUÉ RICO.

Desgraciadamente para mí, para la colcha, para la decoración de mi piso y para la paciencia de mi agente, no pudo ser y me quedé sin poder comprármela; soy una persona con honor y si pierdo una apuesta la pierdo con todas las consecuencias (pero téeeeeeeeeeecnicamente que me la regalase algún alma caritativa no sería romper las reglas. Lo comento con ojitos brillantes y tal). El caso es que después de Navidades llegaron las semanas pre-exámenes, cual horda mogola dispuesta a arrasar con mi tiempo libre y mis ganas de vivir, y me quedé con la impresión de estar relativamente cerca del final pero no demasiado. De repente esto se estaba alargando como chicle pocho y no le veía un final a corto plazo. Me liaba con la lingüística y miraba el doc de reojo, pensando que estaría ahí por los siglos de los siglos, que me moriría al 65% y ni fu ni fa.

Entonces me dio por reordenar cosas en el esquema para apuntar un par de ideas rápidamente mientras la lingüística no miraba. De acuerdo al esquema me faltaban seis capítulos, pero uno de ellos es una conversación de, literalmente, cuatro líneas (seis si hablan del tiempo, que no, porque una cosa muy graciosa del tiempo en Acquaforte es que siempre hace EXACTAMENTE EL MISMO con varios tipos distintos de niebla), así que será absorbido por el anterior o el siguiente, lo que me dejaba en cinco. Gracias a mi manía por saltar a la desesperada cuando me quedo sin fuelle en el NaNoWriMo, ya tenía escrito uno practicamente entero y la mitad del otro. Como soy muy de letras, a pesar de lo que dijera mi rama de COU, no caí en ello hasta un par de días después:

Me faltan dos capítulos y medio para acabar Acquaforte.

Y lo peor es que me muero por quitármelo de encima, pero tengo que seguir mirando el doc de reojo mientras estudio pensando que ahora en vez de morirme al 65% lo voy a hacer al 90. Asco de vida.

living through another year

Pues eso :) Llevo un rato considerable mirando esta ventana del blog y pensando en qué contaros que no haya contado ya CHORROCIENTAS VECES sobre acabar el nano y los sentimientos que me embargan (depresión post-parto! vacío emocional! ganas nulas de afrontar las montañas de ropa y platos sucios acumulados durante la última semana!) al hacerlo, pero es que ya son muchos años seguidos ganándolo (ocho! …ocho??*) y tengo la sensación de haberlo dicho todo. Así que pasemos a los particulares. Por ejemplo puedo contar que:

– Aunque no lo parezca, en realidad es sólo la tercera vez que continúo una historia que ya tenía a medias. La otra fue con Jylian, que me ocupó dos NaNos y un intento. Todas las demás las he empezado el 1 de Noviembre, algo curioso teniendo en cuenta que me paso la vida anunciándole al personal que yo hago trampa porque continúo historias. Resulta que a la hora de la verdad tampoco lo hago tanto.

– Le he dado un empujón importante a Acquaforte, en más sentidos que la palabrería. Para empezar, y siguiendo con la comparación respecto a Jylian, he avanzado en el argumento. El primer NaNoWriMo que gané eran 50mil palabras para, como mucho, tres escenas (me encantaría estar bromeando pero DIOS DE LA VIDA, lo que les costó a mis tres pimpollos salir de aquel puto valle). Aunque sigo arrastrando el culo y enrollándome como las persianas, el archivo de Acquaforte, una vez que lo combine, rondará las 100mil palabras. Una vez que lo termine y lo pode a lo cafre, algo que necesita desesperadamente, espero que siga más o menos por ahí. Para seguir, me he reconciliado con una historia a la que, por qué mentir, nunca le había tenido demasiado cariño. Las novelas del fylgia son mi terrible opus magna y seguirán a medias cuando me entierren. 20millones3 tiene un cachito de alfombra en mi corazón porque, en fin, es lo más parecido a un libro de verdad que he escrito nunca. Balas es, desde mi apreciación relativa, lo que más se acerca a cómo me gustaría poder escribir. Acquaforte siempre había sido una idea tontorrona sobre robots con gente enmascarada en Venecia que surgió de la forma más tonta. Los dos años que la he escogido para el NaNo ha sido por desesperación, porque estaba ahí cuando no me apetecía ponerme con fylgia/no sabía qué hacer. Este año es el primero en el que, de hecho, ha terminado importándome lo que estaba pasando.

– El que también le importase a Cos ha tenido como un 50% de la culpa de que tirase para adelante. Me he sentido un poco Dickens, mandando los capítulos uno por uno, y jo, gracias T____T

– En estos momentos tengo un caos compuesto de tres archivos que, a su vez, están compuestos de capítulos, escenas duplicadas porque no me decidía por dónde tirar o entre un año y otro se me había olvidado qué tenía que pasar y líneas de diálogo o descripciones sueltas. Es el producto de una mente distraída y sólo de pensar en tener que unificarlo, por el bien de la organización, me dan ganas de envolverme en mi mantita de ikea de dos euros y hacer como que Jaqen no es mío (mentira, Jaqen, es sólo una manera de hablar). Pero este fin de semana quiero probar Scrivener y pretendo tener un doc maestro antes de ello. Encended un par de velas. O un millón.

– He hecho cosicas photoshopperas con los personajes y todo!

Beate Varese Chiara Edelconi Giovanna Regina

(what is regular size)

*”Ocho?? De verdad?” puede que os estéis preguntando. Yo me lo estoy preguntando. Recapitulando:

2004 no cuenta porque me quedé en 8mil palabras
2005 – La sombra de Jylian
2006 – 20millones3
2007 – La sombra de Jylian
2008 – Galería de huesos
2009 – Acquaforte
2010 – Marionetas sin hilos
2011 – Tres balas para Daniel Rudabaugh
2012 – Acquaforte

todo en el último momento

Ay, los plazos de entrega. Esas cosas que sólo sigo a pies juntillas si me los pone Chris Baty en un pep talk directo a mi buzón. El resto del tiempo o se me olvidan, o los doy por perdidos, o:

Que es lo que va a pasar con la promesa que le hice a Fer de terminar Niños para el 2 de Julio, que luego se convirtió en la promesa de terminar Acquaforte para el 2 de Julio, que ahora es la promesa que hice pensando, ilusa de mí, que una vez que terminase los exámenes (la semana pasada) tendría todo el tiempo del mundo para escribir, hacer ganchillo y mirar a las musarañas. Lo del trabajo a jornada completa que se vuelve trabajo a semana completa en verano era solo una nota al pie en el libro de mi verano, por decirlo poéticamente. También podríamos decir que se me olvidó por completo que trabajo a tiempo completo, y por tanto el concepto de “acabé el curso! festival!” ya no sirve de nada. Terminé los examenes el viernes pasado y puedo asegurar que todavía no he podido tirarme a la bartola en condiciones, sin estar pensando que en unas horas o unos minutos tenía que ponerme a hacer algo que no se podía retrasar más. Uno de los plazos que sí que he cumplido ha sido el de mandar a 20millones3 a que le dé el aire por ahí una vez más, en el último minuto.

El 2 de Julio está ahí, a la vuelta de la esquina, y también tengo que escribir algo para el intercambio de Invernalia. Mientras tanto me siento muy Calvin y calculo la cantidad y calidad de puppy eyes que necesitaría para que el 2 de Julio se convirtiera en el 2 de Agosto.

jo. joooo ^^U

Me siento super ñoña y me da TODA LA VERGÜENZA contarlo, pero es mi blog de escritura y es parte de mi proceso. El caso es que después de pasar ayer y hoy poniendo a punto el esquema definitivo de Acquaforte en ratejos de ociosidad en el curro, esta tarde he avanzado a la siguiente fase: iba tan tranquila en el tranvía cuando me he puesto, sin proponérmelo, a pensar en ello. Simplemente ha aparecido por alguna bifurcación de mi mente, y así me he quedado un buen rato buscándole soluciones al hecho de que uno de mis personajes sea un mozo de caballerizas en una ciudad que no tiene caballos. Luego me he dado cuenta y le he dicho a JP toda emocionada “ay, que ya me viene a la cabeza la historia sin obligarme a ello” y ahora aquí ando, en ese limbo feliz que duerme entre “puf, esta historia parece pensada por otro, no me acuerdo de esta gente” y “dios, no puedo escribir ni una palabra más sobre esto”. Es mi momento preferido y hacía mucho, mucho tiempo que no nos encontrábamos.

*achucha al momento y le invita a chocolate, antes de que las cosas se tuerzan y ambos deseemos no habernos saludado por la calle*

(Y es que al final la deadline que Fer me había puesto para Niños se ha pasado a Acquaforte, y quiero tenerla terminada para el 2 de Julio. Así que lo que vengo a decir es que es una buena, buenísima señal (para la deadline, no para la gente que va a tener que aguantarme) que mi cerebro esté entrando en modo “no pienso en otra cosa, déhame”)

Una de estas cosas no es como las otras y además es una zorra traidora – Adivina cuál!

He perdido la cuenta de los años que he intentado hacer un nano-de-verano.

…o bueno, no. Veamos: si participé en mi primer NaNoWriMo en 2004 eso quiere decir que intenté mi primer nano-de-verano en verano del 2005.

Y fallé.

Lo mismo en el 2006.

Y volví a fallar.

2007.

Más de lo mismo.

Para no alargar la tensión innecesariamente tengo que decir que nunca he conseguido llegar ya no a las 50mil palabras, sino siquiera a un 10% del ritmo de Noviembre en los meses de verano. Los primeros años sí que seguía escribiendo el resto del año, sólo que mucho, muuuucho más relajadamente. En los últimos dos o tres años puedo afirmar, aunque me joda, que me he vuelto una de esas personas que sólo escriben en Noviembre. Por eso, cuando este año se anunció Camp NaNoWriMo pensé que esta era la mía para darle al verano en todos los morros. El de julio me pillaba muy de sopetón. “Haré el de agosto”, decidí. “Y 25mil palabras, que tampoco hay que abusar”.

Y aquí estamos, a seis de agosto y con una cuenta total de cero palabras. O mejor dicho, de menos veintitres palabras, porque lo único que he hecho ha sido borrar algunas frases y adjetivos que sobraban en un par de proyectos antiguos.

Qué es lo que falla en verano? Para empezar, no está Chris Baty. Eso me decía todos los demás años: no es lo mismo sin las pep talks, no es lo mismo sin la página y los gráficos y las tablas, no es lo mismo sin tropecientosmil desgraciados como yo amontonando descripciones a la desesperada. Y este año, para rematar, el agobio mortal: Chris Baty se marcha. Se va a dedicar a escribir a tiempo completo y quedará en la OLL como miembro honorífico. No sé cómo afecta eso a las pep talks de este NaNo, pero sí sé que Lindsey Grant no me motiva ni la mitad y que esto es una gran catástrofe en mi diminuto mundo creativo. Así que por mucho que Baty no esté, este verano era incluso más importante tratar de hacer algo, porque si no Noviembre me va a pillar en una posición muy poco digna y voy a recibir más ostias que un caballero del zodiaco. Habría que ponerse las pilas, básicamente, y abrir de una vez el fichero de…

Ah, la segunda razón: Qué coño fichero abro?

Ya he mencionado otras veces que mi manera de afrontar los nanos es con todo esquematizado y decidido. Este verano me he encontrado con que no me apetece un carajo continuar el proyecto que tengo más definido (Niños), y que por el contrario sí que me apetecía continuar Acquaforte. Como además me fío mucho de Fer, por eso de que es la única persona del universo aparte de mí que le sigue la pista a tanto proyecto inacabado, le pregunté qué pensaba que debería seguir. Y a Fer, que a veces tiene ideas extrañas, no se le ocurrió más que decirme que tendría que continuar “Tres balas para Daniel Rudabaugh”. No os suena el título porque es un proyecto de western del que escribí cinco páginas hace más de cuatro años. Si os dijera que supe de inmediato a qué se refería y en qué carpeta estaba estaría mintiendo. Pero Fer había hablado y tenía que considerarlo. Así estaba la cosa a mediados de julio: fantasía steampunk o western crepuscular? Podía tirar una moneda al aire o asignarles números y hacer una rifa, porque pronto descubrí que me iba a dar igual:

Se me habían olvidado partes importantes de los dos. Tanto en Acquaforte como en Rudabaugh hay un momento en que uno de los personajes le pone la zancadilla a otro, cambiando el curso del argumento de una forma bastante bestial, por no decir que son sus respectivos momentos climáticos (que en mis historias suelen estar al principio o a la mitad más que al final, pero eso es tema para otro post). Tanto en Acquaforte como en Rudabaugh, había escrito la parte justo anterior a la zancadilla y la parte justo posterior. Y en mi infinitérrima sabiduría, tanto en Acquaforte como en Rudabaugh había cerrado el doc sin ni siquiera describir brevemente en qué coño consistía la zancadilla ni quién la ponía ni cómo, pensando que bah, ya lo apuntaría otro día.

Cuatro años después aquí ando, mirando al doc con cara de tonta y entrecerrando los ojos mientras señalo (no tan) figurativamente con el dedo a los personajes traidores y murmuro “sé que no eres de fiar pero no sé por qué”. He buscado mails, he buscado logs de conversaciones, pero si Fer no recuerda que se lo haya contado, no tengo betas así que no he podido comentarlo con nadie más y tampoco estaban en cuadernos físicos, estoy en las mismas. Así que nada. Sólo me queda darme de bofetadas por no apuntar las cosas y aprender de mis errores (JE!).