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honestidad brutal(-ish)

Hoy, como todas las noches últimamente, hay nostalgia para cenar.

Hace 10 años a estas alturas de octubre éramos unos pipiolos veinteañeros que no sabían muy bien qué implicaba aquello del NaNoWriMo pero que pensaban que sonaba divertido. No recuerdo qué estaba haciendo Fer concretamente pero sé que yo trabajaba en PizzaWorld, estaba pasando por una época personal de mierda y llevaba todo el mes apuntando ideas para mi primera novela original en el reverso de los tickets de caja sin saber muy bien qué hacer con ello.

Era algo extraño, eso de la novela original. Durante muchos años yo sólo había escrito fanfiction, principalmente un fic muy largo de Harry Potter y un montoncillo de drabbles que se me iban acumulando por las esquinas. Algunos de mis amigos no leían fanfiction y arrugaban un poco la nariz cuando hablaba de ello. “Deberías escribir originales, no fic de ese”, repetían con la nariz arrugada. “De qué te sirven 200 páginas de algo protegido por copyright ajeno, escribe algo que igual puedas publicar”. La Adhara de aquella época se encogió de hombros y decidió probar suerte con una idea muy cogida por los pelos que había salido de una pesadilla muy cogida por los pelos también. Los razonamientos de mis amigos me la bufaban un poco, hablando en plata:  nunca he pensado que la fanfiction sea un género menor, y por entonces ya tenía bastante claro que no era ni sería nunca una BNF y si era incapaz de enganchar a la gente con fanfic de personajes a los que ya querían muchísimo menos con algo propio (y ja! EL TIEMPO ME HA DADO LA RAZÓN). Jylian, que resultó ser el NaNo de 2004 (y 2005, y 2007), era más bien un reto, a ver si podía hacerlo o lo dejaba abandonado. A partir de ahí fui dejándome llevar por la inercia. Seguía escribiendo bastante fanfiction pero también originales, y como suele pasar por el mero hecho de escribir unas cosas se me iban ocurriendo otras. Pasaron varios noviembres, fui acumulando originales, terminé un par, fui abandonando fandoms. Se me estaba acabando la inercia y la lista eterna de plot bunnies para originales que tenía en el 2006 perdía interés por momentos. Llegué a un punto en el que ya sólo escribía para el NaNo

En ese punto estoy ahora. A excepción de una cosa pequeñita este verano, no he escrito nada más desde que gané el NaNo del 2013. He pensado en ello? Todos los días. He intentando ponerme a ello? Un par de veces. Me hacía ilusión la idea? No.

Tengo una relación complicada con escribir. Necesito hacerlo pero odio hacerlo. En el proceso de preparación me frustra mi falta de capacidad para crear argumentos con un poco de profundidad. Mientras escribo me siento como si fuera incapaz de encontrar las palabras que necesito. Cuando tengo que releer siento tanta vergüenza que a veces una frase se me queda en la memoria para reaparecer en el momento menos pensado y entonces me quiero arrancar los ojos. Y aún así, cuando respiro hondo y trato de ser objetiva y pensar que no está tan mal, que hay cosas peores, que hay gente mucho más pesada, que quien no llora no mama, soy incapaz de pedirle a la gente que lea mis novelas y, si lo hago, doy por hecho que estoy molestando para nada porque de todos modos no lo va a leer nadie.

Es un puto coñazo ser yo, os digo.

Aún así, a pesar de todas esas paranoias e inseguridades, ha habido momentos en que he disfrutado escribiendo (aunque nunca, jamás, releyendo. Esto es así). Cada vez más breves y más espaciados en el tiempo y menos intensos, pero a veces todavía aporreaba el teclado y me preocupaba poco todo lo del párrafo anterior.

Ahora mismo, como en el 2004, estoy pasando por una crisis existencial, así dicho sin drama apenas. Hoy he quedado con Sniper y hemos hablado de ello. De cómo llevo en la crisis de los 40 desde los 20. Es agotador. Siento que molesto a los demás y a mí misma, que estorbo, que ya no sólo las cosas que produzco son mediocres tirando a terribles, sino que encima (y eso es peor) ya ni siquiera me hacen sentir bien. Hace unas semanas me puse a pensar y descubrí que cuando escribía fanfiction no escribía mejor, pero sí me lo pasaba mejor. Infinitamente mejor. Nunca era fácil, pero a menudo era divertido. No había la presión inherente a los originales, ya no sólo respecto a crear sino también a las expectativas que genera, al tener que creer que merece la pena sacarlo al mundo, al tener que hacérselo creer a los demás. El mueble de ikea ya venía montado y tú podías tirarte en él a jugar, y cuando te hartases de jugar o se rompiera no pasa nada, hay trescientos millones más en trescientos millones de colores.

Y por eso, señoría, y resumiendo, es por lo que he decidido volver a los brazos de mi primer amor y escribir fanfiction este noviembre. Porque estoy hasta los cojones de mí misma y de frustrarme por cosas que no tienen solución.

4, 10, 20 (y el reintegro)

Gin y Sarah me mandaron numericos para responder de la lista de preguntas del post anterior, y yo las quiero mil porque me aguantan con y sin memes :****

 

04: ¿Alguna vez has lanzado un libro al otro lado de la habitación?
Sí. Me vienen a la mente dos, concretamente: Ender Xenocida y Tormenta de Espadas. No quiero espoilear así que seré deliberadamente vaga, pero con Ender Xenocida tuve un ataque de nervios muy poco digno porque en aquel momento leyendo lo que acababa de pasar fue como TERROR EXTREMO Y ABSOLUTO. Tengo una relación muy de odio-terror-aburrimiento extremo con ese libro y, como de costumbre cuando hablamos de Orson Scott Card, os suplico que si os da por leerlo lo hagáis pirateado para no darle un puto duro.
Lo de Tormenta de Espadas fue más bien frustración e incredulidad (pista: no, no fue ninguna de las bodas).
10: ¿Qué es lo que menos soportas como escritor?
En cuanto a escritura, y aunque a veces he caído en ello, como todo el mundo, no soy muy amiga de la exposición de datos sólo por dar todo masticado, o de empezar con “Bueno, pues antes de entrar al meollo os haré un breve resumen del estado del mundo en este momento”. Me pasó con 20millones3: jamás le vi sentido a escribir 3 páginas de “en episodios anteriores de “Desastre nuclear y civilizaciones distópicas”…” en medio de la introducción, porque a mí me gusta cuando las cosas van apareciendo poco a poco y las parrafadas de “Hace doscientos años pasó esto en mi pueblo y desde entonces todos tenemos una oreja azul” me parecen muy poco orgánicas (oighs, soy la clase de persona que usa la expresión “orgánico” para referirse a su escritura, me siento lista!). Tampoco me gusta tratar al lector de idiota, la verdad.
En cuanto a escritores, no soporto algunos de los rollitos en los que te ves metido en el momento en que asomas un dedito al mundo colectivo. La gente está fatal de la cabeza, y esto lo digo como alguien que lo ha visto de lejos, poquito y sin querer. No soporto el rollo de inflar los logros, la gente que gana un concurso de pueblo y se tira los siguientes 15 años hablando de ello como si fuera el Nadal (eh, yo gané una caja de galletas en mi campamento! BESADME LOS PIES, PLEBE), el mítico flipado que se autopublica y luego se niega a reconocerlo, el que te trata como escoria hasta que te pide que le presentes a tu agente, los que se ponen una chapita que dice “Escritor” y sientan cátedra cada vez que abren la boca, pero sólo saben repetir como un lorito frases de otros que llevan 3 años dando vueltas por Tumblr, los que se unen a proyectos con otros sólo para chupar del frasco de la promoción conjunta pero no poner nada de su parte (de estos hay uno en todos los grupos, sea de jugar a la brisca en el bar o de astrofísica, garantizado como los niños en los aviones), el que va de duro e independiente soltando borderías cuidadosamente estudiadas pero se baja los pantalones hasta los tobillos a velocidad hipersónica por un “Me gusta” de un editor…
Yo qué sé, soy una gruñona profesional, no puedo elegir sólo una xD
20: ¿Cuál es tu programa de escritura preferido?
Ojalá fuera más glamurosa de lo que soy, pero no: el Word. Al menos es el que más uso. Si son drabbles, bloc de notas. De vez en cuando intento llevarme bien con el Scrivener pero simplemente es hora de aceptar que jamás estaremos en la misma liga v.v
Sé que faltan 3 más pero como tengo que pensarme las respuestas detenidamente las dejo para otro post :)

hace mucho que no tapo con un meme mi incapacidad para postear sobre cosas interesantes, así que…

Sorpresa! Meme!

Esto es una cosa de esas que circulan por Tumblr, pero la he fagocitado y traducido un poco como lista de temas a tratar en este, mi agonizante pero nunca del todo muerto blog de escritura (es el lobezno de los blogs, pero con más gente moqueando). Hay dos formas de enfrentarse a esto y van a suceder simultáneamente:

1) La forma original tumbleriana: os interesa que responda a alguna pregunta en concreto? Dejadme el número tirado por aquí y por donde sea.

2) La forma made in yo, que funciono mejor con guía: eventualmente, coincidiendo con el muy irregular cambio de pelo de la rana polar hermafrodita (no os preocupéis, tengo un calendario, confiad en mí) le echaré un  vistazo a la lista y lo mismo posteo.

Como de costumbre, todo muy estructurado.

50 preguntas, 4 ya han sido respondidas en Tumblr y las he adosado ahí más abajo :P

resultado del sorteo (y un poco de blah personal)

Después de remover virtualmente la veintena de papeletas imaginarias, la mano invisible de random.org ha decidido que el libro se va para:


(bling like the wind, my friend)

Mándame tu dirección a adhara_phoenix algarroba hotmail punto com y si quieres que te dibuje un perezoso mal dibujado en la primera página o algo!

Y ahora poniéndome un poco más seria. Sé que desde que empecé a subirla he estado pesada con 20millones3 tanto por twitter como por facebook y supongo que la mayoría estáis hasta el culo, porque yo lo estoy un poquitín. La buena noticia es que este es el último, ultimísimo post que aparece en vuestras flist de twitter y fb al respecto! Así que si estabais indecisos no tenéis por qué dejarme de hablar (todavía), al menos no por spammer :D Aquí delante vuestro me hago el firme propósito de no volver a hacer spam. La publicidad en mi caso sólo sirve para agobiar a la gente, ya sea porque se sienten obligados a algo o porque les saturo los feeds con tonterías, así que de ahora en adelante, cuando cuelgue Acquaforte y todo lo demás, lo haré sin dar por saco. Todavía postearé sobre ello en este blog (imagino?), y puede que en TPN. No avisaré fuera de los blogs de las actualizaciones de SOmeta y TPN que tengan que ver con estas movidas. Yo qué sé, esto es internet y ninguno somos tontos. Si os interesa tenerme controlada para estas cosas guay, pero no quiero plantarme en vuestras caras con todo el morro a preguntar si sabéis que hola! me he autopublicado, fíjate!. Ahora mismo estoy algo avergonzada de mí misma. Para mí lo de obligarme a anunciar algo es un esfuerzo y aunque sé que no lo ha parecido, cada vez que he actualizado FB o twitter hablando de 20millones3 luego me he pasado el día o la semana sintiéndome como una mercachifle de basurilla al respecto en el mejor de los casos y como una amiga de mierda en el peor. Hay por ahí tres o cuatro personas sobre-preocupadas por mis sentimientos de niña pequeña que se creen obligadas a leer y releer la misma mierda sólo porque la menciono, así que así ganamos todos.

Así que eso, que mil disculpas y que a partir de ahora os doy permiso oficialmente para tirarme huesos de aceituna chupados si vuelvo a espamearos la vida con publicidad ó.ò

 

(Para dejar las cosas claras, lista de sitios donde SÍ mencionaré actualizaciones de mis próximas cosas:

– Este blog
– Mis perfiles de AO3, Wattpad y Goodreads

on the 6th day to NaNo o algo así, he perdido la cuenta

Ya sabéis cómo van estas cosas: tropiezas un par de días porque se te interpone un fin de semana. El lunes no tienes ganas de nada. El martes se te olvida. El miércoles tienes que solucionar tres millones de papeleo. El jueves toca apocalipsis, el viernes lavar los platos…

Y así dos semanas. Porque soy de lo peor. No voy a decir “lo peor” porque en vez de olvidarme del tema y correr un tupido velo hoy me voy a poner las bragas de persona seria que se enfrenta a las consecuencias de procrastinear y voy a contestarlo todo hasta ponerme al día. TO-DO.

Día 11 → Cuál es tu personaje preferido/menos preferido a la hora de escribir?
Soy una persona que le da mucha importancia a la comodidad, así que voy a entender “favorito” como “más fácil”. Todas las escenas de Verena en Acquaforte vinieron semirrodadas; teniendo en cuenta que yo afronto escribir como un Sísifo de la vida teniendo que subir un sofá de Ikea ya montado y sin ruedines montaña de gravilla arriba, escribir a Verena fue como si en vez de un sofá cama que se va abriendo a cada empujón fuera uno normalico. Ayudó bastante que la mayoría de las escenas de Verena estuvieran basadas en la Verena (nombre cambiado, obviamente) de la vida real. En general me es más fácil escribir personajes excesivos, pero en un claro ejemplo de mi auto-saboteo, no me gusta escribir personajes excesivos si puedo evitarlo. Las partes donde Klio estaba más cabreada eran mucho más fáciles que cuando se había inyectado tila en las córneas, y lo paso bastante mal escribiendo sobre Nora o Beate porque son personas equilibradas. Si no estoy en modo DRAMA INTENSO caigo rápidamente en personajes de madera v.v

Día 12 → En cuál de tus historias crees que creaste el mejor universo?
Supongo que 20millones3, y también es el único universo al que se han referido como “cogido con pinzas”, así que os podéis hacer una idea xD

Día 13 -> Cuál es tu cultura preferida a la hora de escribir, ficticia o no?
Me da un poco de vergüenza admitir que soy una hija del eurocentrismo :( Todas mis historias se desarrollan en culturas occidentales, por defecto, ya sean medievales, futuristas o universos alternativos. La verdad es que en este caso me adhiero al “escribe sobre lo que conoces”, y prefiero no arriesgarme a ser la típica flipada que escribe una historia con personajes japoneses de nombres coreanos que fagocitan la mitología china desde una perspectiva fetichista.

Día 14 -> Cómo organizas tus mapas, si los necesitas?
Utilizo mapas menos de lo que debería, y normalmente recurro a lo que esté buscando en el momento a través de Google Maps, Wikipedia o similares. El único proyecto en el que me he sentado y he dibujado un mapa propiamente dicho (bueno, muy propio muy propio no quedó, pero aceptadme barco v.v) fue para Fylgia, porque era el único en el que hay un movimiento prolongado de una parte a otra del país. Eventualmente tendré que hacer lo mismo a menor escala para Galería, pero en el caso de por ejemplo 20millones3 me limité a dibujar dos líneas paralelas en un cuaderno y escribir “dentro”, “franja” y “fuera” con una flecha que ponía “a suburbia” al lado del margen. Porque el esfuerzo es para nenazas.

Día 15 -> Un escritor que admires, profesional o no
Mataría gustosamente a toda mi clase del instituto por tener la mitad del talento de Michel Faber o Isabel Allende.

Por un 1% también ;____;

Y admiro al señor Fer, porque ser un escritor publicado no le ha cambiado lo más mínimo, y porque además de escritor publicado es un señor como la copa de un pino, aunque a veces me reviente que sea tan buenazo y se deje hacer de menos. Pero supongo que es parte de su saber estar <3 Diría que admiro a Cos porque aún escribiendo una vez cada siete años consigue hacerlo con mucha más gracia y salero que algunos que nos dejamos los cuernos, pero como ha demostrado que le gusta hacerme sufrir a base de no escribir, mejor no digo nada v.v

Día 16 -> Escribes relaciones románticas? Se te dan bien? Escribes escenas de sexo?
Así, brevemente:

Sí.
No.

Día 17 -> Protagonista preferido
Aedan siempre tendrá un huequito en mi corazón, pobre alma en desgracia.

Día 18 -> Antagonista preferido
Giovanna, imagino? No escribo demasiados antagonistas, que yo recuerde. Suelo resistirme a hacer malos malísimos, e incluso Giovanna es una pobre incomprendida (shut up). La única mala remala que se me ocurre es la Dris de Galería, y eso es directamente una caricatura.

Día 19 -> Secundario que terminó robando protagonismo
El pelo de Rea, que terminó robándole todas las escenas a Bastian y haciéndose la jefa xDD Chiara, Lara y Aurora en Acquaforte también tenían papeles bastante menos cruciales en los primeros bocetos del argumento.

Día 20 -> Qué interacciones te gusta más escribir?
Mmhrpf. Las conversaciones entre Sylwia, Jen y Klio en 20millones3 no eran demasiado dolorosas. Eso cuenta como gustar, imagino.

Día 21 -> Alguno de tus personajes tiene niños? Qué tal los escribes?
No.

Día 22 -> Cuéntanos alguna escena entre tus personajes que no has llegado a escribir.
La mayoría? Es decir, casi todas mis historias son historias incompletas ó.ò De las completas, vale, sí, me quedé con ganas de Chiara/Daniela. Pero estoy tan entregada a shippear cosas que no van a ningún lado que las cosas que shippeo no van a ningún lado ni siquiera cuando yo decido.

Día 23 -> Cuánto te lleva completar una historia?
Años. Entre cuatro o cinco o 20. Porque soy una vaga. Si tenemos en cuenta sólo el tiempo en el que estoy escribiendo, y usando la unidad de medida habitual en estos casos, imagino que tres noviembres ó.ò

Día 24 -> Cómo de dispuesta estás a matar a tus personajes si lo requiere el argumento?

NO TANTO COMO TODO EL MUNDO PARECE CREER.

Día 25 -> Alguno de tus personajes tiene mascotas? Háblanos de ellos
Nadia tiene a Actira, un halcón peregrino, pero nunca lo he considerado una mascota. Nadia tampoco lo considera una mascota (es demasiado cool para esas cosas tan burguesas). Es más bien una mezcla entre instrumento de trabajo y compañero de fatigas.

Día 26 -> Dibujas a tus personajes? Los dibujan otras personas?
He tenido la suerte de poder encargar varias cosas sobre ellos a Poggy <3 Y Cos también me hizo una Klio super linda hace años <3

on the 22nd and 21st day to NaNo… gente raruna

(En el colmo de la ironía Fer, ese señor que no postea, ha amenazado con mearme las zapatillas si no posteaba. Pensé que deberíais saber cómo las gasta)

Day 09 → How do you get ideas for your char­ac­ters? Describe the process of cre­at­ing them.

Seré sincera, esta pregunta tiene la culpa de que ayer no hubiera post y hoy haya ración doble. No yo. Yo soy inocente como un Bolton recién salido del infierno.

Y YO QUÉ SÉ, MEME, DE VERDAD, QUÉ COÑO COSAS TIENES.

Los personajes vienen de todos sitios, como las bacterias. Os acordáis de mi método super científico que no lo era en absoluto para establecer un argumento? Pues la creación de personajes es aún más caótica. Algunos vienen ya hechos, en sueños o en momentos de inspiración mientras (sí, lo habéis adivinado) lavo los platos. Otros van moldeándose a medida que necesito comportamientos específicos. Y sí, voy a sonar cursi y no me arrepiento de nada, otros estaban ya ahí en la historia o en el germen de la historia y yo me he limitado a usarles para el mal.

No creo que haya un sistema para crear personajes de la nada, o para sacar ideas sobre ellos. Partiendo totalmente de cero creo que si tienes una historia, o simplemente una escena, en la cabeza, los personajes parte de ella irán definiéndose. Puede que lo hagan a distinto ritmo; por ponernos nostálgicos a morir, “El baile de la medusa” partió de una escena concreta (un baile de máscaras). A partir de ahí se definió un personaje (Vesta, Mary Sue de mis higadillos). A partir de ese personaje llegó todo todo lo demás (y era un todo bastante extenso). Soñé una de las escenas de “La risa del Fylgia”, pero en ella la historia de los tres personajes principales ya estaba totalmente definida y apenas he hecho cambios una vez tocó desarrollar el resto. Algunas historias sólo funcionarían con un tipo de personajes más concretos, y normalmente en estas son los personajes los que guían las decisiones argumentales. En otras, como en Acquaforte, el esquema general estuvo completo a grandes rasgos bastante antes de ponerme a pensar en ellos. Chiara y Aurora, que terminan siendo bastante esenciales, fueron un añadido de última hora.

Y luego están los personajes directamente basados en conocidos, total o parcialmente. No lo hago mucho, pero cuando lo hago es con todas las consecuencias, escenas calcadas y todo: si alguna de las personas en las que se basaron Bastian o Verena o Jen llegan a leer sus respectivas novelas sabrán sin ninguna clase de duda que les he parasitado vilmente.

Day 10 → What are some really weird sit­u­a­tions your char­ac­ters have been in?

Mis personajes son bastante normalitos así que he tenido que rascar. Seré un poco difusa y utilizaré nombres falsos para proteger su intimidad:

– Ese en el que Angustias se sacó una ingeniería por fascículos mientras estaba en la cárcel
– Ese en el que Torcuato tuvo la crisis de los 60 a los 15, en todos los sentidos
– Ese en el que el gobierno obliga a la plebe a leer libros de fantasía cutre escritos por gente que se crea su propia página de Wikipedia y a decir que les encanta
– Ese en el que Ludovica pasó de choni de barrio alcoholizada a señora presidenta concienciada con la justicia social
– Ese en el que Segismunda pasa dos semanas de campamento compartiendo saco con el ex del que sigue enamorada y nadie se come un colín
– Ese en el que la comida congelada del Tesco es la cosa más fascinante que Gumersindo ha visto en toda su vida
– Ese en el que a Ataúlfo le explican qué es una fábrica de pollos

on the 27th day to NaNo… MELANCOLIA A PALADAS

Día 04 -> Tus primeras historias/personajes

…así, a traición, porque no me he pasado la última semana traumatizada por el hecho de que este es mi décimo NaNoWriMo.

No sé por dónde empezar, francamente. Es un poco cruel hacerle esta pregunta a alguien que entró en la crisis de los cuarenta el día que cumplió veinte y todavía no ha salido de ella (NI SALDRÉ JAMÁS, PORQUE DE LA CRISIS DE LOS 40 SÓLO SE SALE MUERTO) porque me vais a obligar a hacer cuentas y soy tan vieja y he malgastado mi vida y no he escrito ni la mitad de lo que debería, ni aprendido un 1% de lo que podría haber aprendido y ojalá agujeros negros y tener tres años toda la vida.

Pero no pienso abandonar un meme el cuarto día de meme, así que toca viaje al pasado y kilos de nostalgia.

Para empezar, no creo que pueda decir que he querido escribir toda mi vida. En realidad a mí lo que me molaba con locura era leer, leer todo el día, a todas horas, en todos sitios, con luz y sin luz, con permiso y sin permiso, adquiriendo traumas varios y manías por el camino. Soy una persona sencilla, no leía a Nietszche a los quince (ni a los treinta, vaya), pero leía una burrada y durante mi infancia, que yo recuerde, fue todo lo que hice. Leer, leer, leer. Escribir se lo dejaba a gente con más salero que yo, aunque me volvía loca que mi abuelo me dejase teclear en su máquina supersónica un ratito después de comer, fuera lo que fuera. Mi abuelo paterno, que yo sepa, nunca escribió ficción, pero sí que hizo sus pinitos como periodista y escritor/director de documentales. Lo suyo era la investigación. Mi abuela materna escribe poesía. Que yo sepa a nadie más de la familia le ha dado por ahí, (excepto a mi prima S, que escribía fanfic de los XMen!), así que asumo que ellos tuvieron la culpa, y por eso es adecuado que empezase a escribir “en serio” en casa de mis abuelos. El único recuerdo que tengo de escribir algo antes de los once o doce años fue en un campamento de verano. Organizaron un concurso y yo escribí algo hiper simbólico sobre dos niñas que entraban en un jardín y comían un fruto que permitía ver si la gente mentía o algo así. Gané una lata de galletas!

Nunca más he vuelto a comerme un colín escribiendo, así que lo recuerdo con especial cariño.

El caso es que el de mi abuelo fue el primer ordenador al que tuve acceso regular. Estoy hablando de 1995, floppy disks, pantallas matrixeras y aquel programa de hacer gráficos que parecía tener todo el mundo cuyo nombre desgraciadamente no recuerdo porque vaya si me lo voy a bajar el día que lo recuerde, y una impresora que usaba papel con agujerucos, y escribir mi primera Mary Sue sin siquiera saber qué era aquello. La historia se llamaba “La cúpula”, un título muy descriptivo para un hijo bastardo de Sea Quest y La Isla del Dr Moureau (que no me gustó un cojón pero me dejó la intriga sobre bichos mutantes y experimentos gubernamentales secretos). Llegué a escribir unas veinte páginas antes de que se borrara el archivo? Mi abuelo cambiase de ordenador? Un agente de la CIA sacrificase su vida para hacerla desaparecer? No recuerdo ni qué pasó, francamente, pero es mi primer recuerdo sobre querer escribir en general, por si pensabais que siempre había sido fanfic at heart.

Después de aquello la cosa tomó gas. Escribí algunos cuentos. Poco después comencé la que hubiera sido mi opus magna, mi “Eragon”, mi “esta niña escribe como el culo pero eh, tiene doce años, publicidad a saco”. Sí, estoy hablando de mi novela-fanfic-pastiche sobre Robin Hood. Sé que ya he mencionado esto en múltiples ocasiones y no voy a llamarlo trauma pero fue un poco trauma. Mi novela-fanfic-pastiche fue de las primeras cosas que escribí en nuestro flamante (por llamarlo de alguna manera, ya estaba ligeramente desfasado para entonces) ordenador en casa. Cosas que ese documento contenía: triángulos amorosos, acción, chicas super guerreras y profusión de descripciones sobre qué llevaba Lady Marian en cada momento. Cosas que ese documento no contenía: una contraseña. Cosas que contenía la Adhara de doce años: cantidades desmesuradas de vergüenza y terror por que alguien supiera que iba de escritora por la vida. Todavía pasa, pero no tan paralizante, y lucho contra ello cada vez que subo un capítulo de algo a cualquier sitio, por mucho que una voz interior me chille “PERO QUÉ HACES, BORRA ESO AHORA MISMO, QUÉ VERGÜENZA POR DIOS”. Como recordaréis, mi yo de doce años era un poco más influenciable y esa voz interior sabe cómo aprovechar las propiedades acústicas de mi craneo, así que el día que mi padre encontró el archivo y lo leyó y luego me lo mencionó me entró un pánico terrible y borré todo rastro al respecto. No volví a escribir un original hasta “La sombra de Jylian”, en noviembre del 2004.

En defensa de mi padre diré que lo que me dijo fue que había leído un poco y le había gustado mucho, y que qué era ese archivo, a ver si os estáis pensando que mi padre no es guay. Porque mi padre es muy guay. Mi madre también es muy guay, pero ella no llegó a leerlo, por suerte, o ya hubiera tenido que irme de casa y cambiarme de nombre para afrontar tanta vergüenza.

El caso es que después de eso aprendí dos cosas: a esconder archivos un poquito mejor y a crear documentos con contraseña. Al intento robinhoodiano le siguió el que sería (*redoble de tambores) mi primer fanfic tamaño novela, precursor de una puta manía que me acompañaría los siguientes 8 años. Estaba basado en una película de Antena 3 a las 3 de la mañana (Brainscan) y tenía una lectora (MB). Por supuesto, también tenía una Mary Sue (Giane!) y una amiga chalada y posiblemente lesbiana de la Mary Sue (Xeid!), porque si en algo he sido constante en esta vida es en darle a mis protagonistas amigas chifladas. Más o menos por esta época descubrí la existencia de una tienda donde si pagabas una pasta gansa te dejaban conectarte a internet una hora. Al año siguiente comencé a escribir “Los Diarios Padawan” y ahí sí. Ahí ya descubrí que lo que hacía tenía un nombre. Acababa de chocar contra la punta del iceberg, un iceberg enorme y terrorífico lleno de conceptos nuevos como slash, fandom o mpreg que irían revelándose, para bien o para mal (mpreg, TE MIRO A TI), a lo largo de los siguientes años.

El resto ya os lo sabéis.

un meme perdido en drafts

A la espera de que se me presenten temas más emocionantes sobre los que postear, voy a rescatar este meme de mi creciente carpeta de borradores aunque haya que sacarlo con forceps.

Plot bunnies salvajes. Esa historia que se abre paso quieras o no. Te ha pasado?
Sí, varias veces, o habría terminado La risa del Fylgia (bueno, igual la trilogía entera no, pero seguro que Marionetas sí) hace años. Para ponerme con un NaNo tengo que estar emperrada con la historia, así que si se presenta algo que me quita el sueño se va a saltar la cola sin demasiadas formalidades.

Bloqueo del escritor. Lo has sufrido?
JAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

Endémico total.

Hora de limpiar. Te gusta editar?
No. Hay pocas cosas que odie más que releer lo que he escrito y para editar hay que hacer mucha relectura. Tienen que pasar literalmente años para que pueda siquiera considerarlo, y aún así lo paso muy mal. Tardé cuatro años en decidirme a darle una pasada a 20millones3 y nada más corregí las cosas que estaban mal más allá de lo aceptable. Las cosas que estaban mal a secas siguen ahí, felices de la vida.

El desenlace. Te cuesta encontrar un final?
No. Si editar es una de las cosas que no soporto, los finales son la parte más simple y disfrutable de escribir. Vienen dados y, normalmente, están decididos (y escritos, porque una es incapaz de escribir en orden) mucho antes que el resto de la historia. Además suelen ser bastante inmutables a no ser que me chantajeen emocionalmente y decida indultar a un personaje que iba a morir (ha pasado) o se me olvide cómo llegaban a esa situación y tenga que cambiarlo (ha pasado también).

El título. De dónde lo sacas? Ya lo tienes cuando empiezas a escribir la historia?
Normalmente no, pero no suele tardar mucho una vez que me pongo a pensar en ella. Soy malísima para los títulos, eso sí, y suelen tener poco misterio, además de significados muy obvios (eso cuando no están sacados directamente de algún diálogo o algo así xD)

El plot. Levanta la mano si planeas tus historias por adelantado.
*levanta la mano*

Puede que no tenga el 100% de la historia atada y bien atada cuando llega noviembre, pero tendré una idea muy aproximada de lo que necesito escribir para llegar a las 50mil palabras.

Puntos de vista. Cómo los eliges?
A día de hoy todavía no he sido capaz de plantearme una historia entera desde el mismo punto de vista a lo Harry Potter, pero tampoco los divido en capítulos como GRRM. En general cambio de punto de vista cuando se me acaba la cuerda con el que tenga entre manos; es un truco que suele funcionar cuando me bloqueo.

Sexo. Te gusta escribir sexo?
No es que me guste o me disguste, es que soy incapaz v.v

Auto-publicarse, no auto-publicarse, originales en archivos de fanfiction y otros pajaritos en los campos de remolacha

La mayoría de vosotros conocéis bien mis opiniones sobre la auto-publicación. Para los que no, no tengo nada en contra de Lulu y similares, ni contra la gente que se auto-publica, así de primeras. Me parece un sistema muy válido para dar salida bonitamente a una novela, que siempre hace ilusión, y si encima consigues que la compre alguien más que tus amigos y te sacas unas pelillas pues guay. NaNoWriMo, por ejemplo, regala desde hace años impresiones de prueba de CreateSpace a sus ganadores, que yo uso de vez en cuando para regalarles cosas vergonzosas a la gente a la que quiero pero que también puede usarse para fines menos cochambrosos ;P

De segundas la cosa se complica porque, por lo que he visto hasta ahora, muchos de los escritores que se auto-publican tienden a entrar en fase de negación sobre el prefijo “auto-” dos días después, primero disimuladamente, cuando la gente que cree que todos los libros vienen de Mondadori o Ediciones B les felicita por “haber sido publicados” y ellos, en vez de decir “ah, me he publicado yo mism@, pero gracias” se limitan a hinchar el pecho y decir “jo, gracias, me hace mucha ilusión ver mis libros publicados”, como si la cuenta en CreateSpace se la hubieran montado los duendes que viven en lo más profundo de los bosques de Internetalia. A partir de ahí, monstruos y diversos grados de morro echado a gusto del consumidorproductor, como tuvimos la desgracia (pero nos lo pasamos muy bien, también hay que decirlo) de presenciar Fer y yo años ha con una chavalita que iba por ahí comparándose con GRRM y engañando vilmente con sus delirios de grandeza a cuanto despistado terminaba en su blog. Sabía venderse de puta madre y no se la caía ni un poco la cara de vergüenza cuando hablaba de “mi editor cree que la primera edición va a agotarse pronto” y “buenas noticias, la tercera parte de Las Ladillas Del Lagarto Con Lentejuelas será publicada el mes que viene!”. Publicaba con Entrelineas, encima, que ya es un caso para dar de comer aparte, porque bajo la apariencia de una editorial seria no dejaba de ser más auto-edición, y encima teniendo que pagar una pasta gansa por adelantado para que te publicasen.

A lo que vamos, cuando me preguntan “Bueno, pues si no sale la cosa con editoriales de las de toda la vida, por qué no te autopublicas?” me cruje un poco la mandíbula. Como he dicho, sé que la auto-publicación no es ni mala ni buena, es una nueva manera de hacer las cosas, sin más. Pero algo en el fondo de mi cabeza, y esto es mi opinión personal sobre por qué no lo hago yo, que nadie se lleve las manos a la cabeza, sigue susurrándome que es un poco hacer trampa, como teñir algo amateur con colores profesionales y esperar que la gente, que en estas cosas anda muy colgada de la parra, se crea con menor o mayor influencia por tu parte que una novela editada en Lulu ha pasado por el mismo proceso que una editada en Alfaguara. Así que por ahora es algo que miro de reojo y lo uso para lo justo (dar por culo y quitarles espacio en las estanterías a mis amigos).

Sin embargo aquí llegamos a un caso concreto con 20millones3. La carrera interna de 20m3 ya no da para más: escribí un larguísimo primer borrador, recorté, mandé a concursos, recorté más, mandé a editoriales, pulí más, mandé a agentes, me llevé un cabreo importante por la forma de la respuesta (que no por la respuesta) y aquí estamos ahora. 20millones3 jamás va a ser publicada por una editorial seria y no tengo problema con ello, pero ahora me encuentro con la pregunta: y ahora qué? Es un libro, y como la persona que lo ha escrito yo ya no tengo nada más que hacer que dejar que, si alguien quiere, lo lea. Pero no quiero autopublicarlo por si me ataca ese virus de darme importancia y termino yendo por ahí diciendo a quien quiera oirme que “tengo una novela publicada” por mucho que sí, téeeeeeecnicamente la tendría, pero… reasons.

En resumen, que he vuelto a mis origenes de escritora de fanfiction y decidido que lo mejor que puedo hacer para desbloquear este logro es publicarla como si fuera fanfiction: semanalmente en LJ y en Archive of Our Own, bajo la categoría de “originales”, totalmente en abierto y sin codificar. Y que vuele, como Petri.

pasen y vean, señores

Conozco a un montón de gente que debería apuntarse al NaNo y no lo hace (pista: el 99,5% de la gente que conozco, exceptuando una o dos personas a las que no quiero tocando mis cosas ni cosas bonitas en general), pero no temáis, este no es un post evangelizador. O lo es, pero de una manera sutil y elegante, con una gruesa capa de “Si yo en realidad sólo vengo a hablar de mi libro mis intimidades”.

Entre otras excusas, cuando intento convencer a la gente de que se apunte al NaNo o de que escriba algo más largo de 200 palabras en un drabble, me encuentro mucho con “Es que no sé organizarme con cosas largas”. “No sé hacer esquemas”. “No tengo argumento”. “Tengo un problema psicológico que me impide recordar qué estaba haciendo mi personaje en la última escena y qué va a hacer en la siguiente, y me tatuo las pistas en sitios tan inconvenientes que luego no las puedo ver ni con un espejo y claro, no le puedo pedir a nadie que las lea por mí porque me robarían la idea”. O basado en hechos reales:


(ya sabéis a quién culpar por que yo me levantase hoy con ganas de post en vez de ganas de estudiar la Morte D’Arthur)

Así que para toda esa gente con excusas tontas, y especialmente para Mileya, aquí tenéis el método infalible y demostrado que me funciona-o-no a mí:

Anarquía absoluta. Ya lo he contado, o he pensado en contarlo, más veces: mi primer atisbo del argumento de una novela es una escena en concreto que quiero escribir. La mayoría de las veces no hay nada más. Para quienes recordéis El Baile de la Medusa, ese es el mejor ejemplo. El Baile de la Medusa fue un fic de Harry Potter larguísimo, retorcido e incompleto con una cantidad ingente de personajes originales que jamás vió ni verá la luz de la publicación en internet. Cuando lo dejé colgado llevaba 250mil palabras; el equivalente a cinco nanos. La cosa más larga que he escrito nunca. Y de dónde salió esa monstruosidad? De una idea bien simple. Una escena que quería escribir. “Snape en el baile de máscaras de Laberinto”. Después vino otra. “Snape en un parque de atracciones”. Y otra más. “Sharon den Adel es un elfo”. A partir de esas tres salvajadas sólo hubo que hacer malabares para unirlo todo, más mal que bien.

Con los originales es lo mismo. Partimos de la base que si tenéis aunque sea una idea de un personaje ya hay por dónde tirar. Si vuestra cabeza, en su infinita sabiduría, os ha dado el más pequeño soplo, ya podéis ir al Word felizmente y apuntarlo, porque ahí es donde empezamos. Y como muestra, un botón o dos.

Este es el esquema de Pompeii que hice ayer y no creáis que no me da vergüenza ir enseñando mis impudicias por ahí, pero en fin, todo sea por que dejéis de poner excusas. Si agrandáis la imagen y echáis un vistazo veréis que incluso rellenando los borrones la cosa no pinta muy elaborada. Los borrones son puntos argumentales que no quiero destripar por si alguien quiere leerlo, pero se coge la idea, no? Como véis, ayer me limité a escribir lo justo y necesario. En realidad me limité a apuntar lo que ya sé, y algunas cosas que no sé pero que intuyo. Me falta un conflicto, no hay nada descrito en profundidad y en general soy yo echándome la bronca por no haber pensado el resto. Pero ahí está. Aunque sea un esquema cutre y en bragas, es un esquema. Todo lo que está apuntado en él es algo que va a aparecer en la historia o al menos en la idea de la historia que tengo ahora mismo en la cabeza. Y se puede hacer en 5 minutos, o diez, o se puede dejar abierto eternamente para ir añadiendo cosas por muy tontas que sean cuando se os vayan ocurriendo. Creedme, sólo por el hecho de poner las cosas en papel (o en Word) se os ocurrirán otras. Puede que sirvan o puede que no, pero irá saliendo. Ni siquiera necesitáis que esté todo hilado al principio. Sabéis que queréis una escena en el que el protagonista se viste de bombero torero? Apuntadla. Otra en la que habla de Bukowski y de lo pseh que le pareció Pulp ante una audiencia de catedráticos de Química? Apuntadla. No sabéis qué pasa entre una cosa y otra? “Aquí pasa algo que aún no sé qué es”. En el peor de los casos tendréis que forzar un poco las cosas. En el mejor, eventualmente se os ocurrirá una escena entre medias o dos o mil que lo hilen.

Ese es el esqueleto básico de un esquema: todo lo que tenéis en la cabeza, sean frases o imágenes mentales o preguntas para ti mismo, el autor.

Y aquí teneis un esquema pulido y bien pulido:

Las bases son las mismas. Este esquema empezó igual que el de Pompeii: muchísimas de las cosas que están en él ahora no aparecieron hasta después. Poco a poco fui añadiendo diálogos clave que tendrán que aparecer en esa escena cuando la escriba, o apuntes sobre la actitud de los personajes, y al final lo ordené todo, lo organicé por capítulos e incluso especifiqué qué porcentaje de la novela tendría completo con cada uno. Todavía hay cosas que no tengo claras y aparecen en interrogaciones, y que a estas alturas improvisaré sobre la marcha, pero en general con este esquema? Podría dárselo a alguien y tendría una idea bastante aproximada de lo que va a pasar en Niños (si le quito los borrones, claramente). Podría dárselo a alguien y ese alguien podría escribir la novela.

La única diferencia entre el esquema de Pompeii y el de Niños es el tiempo que he pensado en cada historia y el haberme ocupado de añadir cosas al esqueleto. No sirve de nada empezar un esquema con lo básico y luego olvidarse. No sirve de nada pensar en ello, tener una escena en la cabeza y decir “no, pero es que no tiene sentido”. Si se os ha metido en la cabeza, tiene sentido. O vale, igual no, pero apuntadla de todos modos. No se pierde nada. El cerebro es cojonudo en esto de improvisar: esa escena que no encaja por ninguna parte puede dar lugar a una línea argumental nueva, o solucionar otra con la que estabais trabados. Incluso si al final la descartáis lo más probable es que estéis descartándola en favor de otra escena, así que ganamos todos.

En resumen, el misterio de hacer esquemas y organizar plots? Que no hay misterio. Sólo hay que pararse a poner las piezas sobre el tablero y mirarlas de vez en cuando.