Cuando Adhi encontró a Girolamo

by adhara

Aunque no sé cuándo lo leeréis, escribo este post desde la cocina del curro, DESDE MI ADORABLE ALPHASMART. Llegó ayer y lo he llamado Girolamo, o Gigi para los amigos (si habéis leido Momo sabréis los caminos mentales que me hicieron elegir el nombre, y si no habéis leido Momo leed Momo, recoño).

Como iba diciendo, llegó ayer. No me esperaba que llegase ayer porque de acuerdo con el (maravillitudo) sistema de tracking del USPS, no había manera humana de que llegase ayer. De hecho a día de hoy el (excelvilloso) sistema de tracking del USPS dice que Gigi sigue en una oficina de correos de Victor, NY, esperando pacientemente a la diligencia que le lleve al puerto de Nueva York, camino de la vieja Europa. Lo que me lleva a pensar que lo que tengo en las manos es una rata haciéndose pasar por un artículo electrónico ligeramente obsoleto, porque eso es lo que hacen las ratas hoy en día.

Me teníais que haber visto ayer. Volvíamos JP y yo del trabajo, habiendo pasado por McDonalds porque no apetecía cocinar. Como no me gustan ni las hamburguesas ni las patatas del McD, yo llevaba en una mano una caja del McCaf con galletas, y en la otra un cucurucho de curly fries comprado en la estación. JP tena las manos llenas de paquetes del McD. En un prodigio de coordinación conseguimos abrir la puerta del portal y en un prodigio de autocontrol yo no perdí los nervios cuando vi a través de la ranura del buzón que tenía un aviso para recoger un paquete. Resultó que el hombre del paquete lo había dejado en la farmacia que tenemos al lado (es muy curioso, si les abres la puerta tú en persona te piden el pasaporte y hasta pruebas de ADN si te descuidas, pero cuando no estás en casa lo dejan con alegría y desparpajo al cargo de la primera persona que vean, que en el caso de nuestro portal es la farmacéutica). Ahí ya, lo reconozco, perdí un poco los nervios. Dejé la caja de las galletas en el suelo del portal, hice una bola con el cucurucho de las patatas y me fui corriendo a la farmacia, dejando a JP entretenido intentando abrir la puerta del ascensor con la nariz.

LO ADORO. Lo amo con la intensidad de un millar de fans de Belen Esteban probándose ropa en el Bershka! He escrito en el tranvía y a la hora de comer, la pantalla es perfecta para seguir el hilo sin tener que releer más de lo necesario (caca, caca), después de eliminar lectura y cuaderno de mi bolsa no noto diferencia en el peso, Y ADEMÁS ES AZULILLO. Tenemos Gigi y yo que solucionar un par de problemillas técnicos menores (esos yanquis desnaturalizados sin tildes ni eñes), pero como le decía a Dei esta mañana, tengo toda la intención de buscar un pas nórdico de estos super avanzados donde permitan el matrimonio entre participantes del NaNoWriMo (somos una especie aparte) y teclados con memoria, para hacerle mío para siempre con papeles y todo :D