we used to be frieeends (a long time agoooo)

Lo de volver a un proyecto que hace tiempo que no tocas, a sus personajes y a su estilo, es un poco como cruzarse con tu mejor amigo del colegio y quedar para tomar un café al día siguiente. Y entonces llegas a la cafetería y descubres que mientras tú pasaste los siguientes cinco años siguiendo a una banda de death metal en su gira por el medio Oeste americano en una furgoneta sin parabrisas, él/ella comenzó a desarrollar una exitosa carrera en concursos de peluquería canina enfocados a la aplicación de cristales Swarovski en los estilismos para chihuahuas.

Algo parecido.

Mi inmersión en 20millones3 fue total y brutal, como no me pasaba desde los tiempos de El baile de la medusa, y dejé un poco abandonados a Deinon y compañía. Soy la primera en reconocerlo. Antes de Noviembre de este año apenas tuve tiempo para desintoxicarme, así que me arrastré a lo largo de todo el mes, escribiendo fantasía y pensando en distopias. Después un afortunado cambio de casting volvió a ponerme en el buen camino de la obsesión, pero a ratos aún tengo que dar un par de pasos atrás y mirar a mi alrededor para saber de qué y de quién coño estoy hablando. Los personajes de La risa del fylgia han cambiado mientras yo no estaba en casa.

Ninguno se dedica a diseñar joyas para chihuahuas y sin embargo me siento un poco como con esos amigos del colegio, sólo que ahora son los protagonistas de un proyecto que ya va para los cuatro años. En este año Nora se ha infantilizado -o no-, se ha vuelto más ingenua y más tímida. Deinon ha alcanzado la adolescencia independientemente de su edad en la historia, y Angelus se ha radicalizado bastante más de lo que yo pretendía, al menos en el primer libro.

Lo peor? Que no sé si se trata de la muy satisfactoria (aunque a veces desquiciante) autonomía de los personajes, o por el contrario simplemente estoy escribiendo las cosas out of character dentro del propio canon xP

Mreh