Auto-publicarse, no auto-publicarse, originales en archivos de fanfiction y otros pajaritos en los campos de remolacha

La mayoría de vosotros conocéis bien mis opiniones sobre la auto-publicación. Para los que no, no tengo nada en contra de Lulu y similares, ni contra la gente que se auto-publica, así de primeras. Me parece un sistema muy válido para dar salida bonitamente a una novela, que siempre hace ilusión, y si encima consigues que la compre alguien más que tus amigos y te sacas unas pelillas pues guay. NaNoWriMo, por ejemplo, regala desde hace años impresiones de prueba de CreateSpace a sus ganadores, que yo uso de vez en cuando para regalarles cosas vergonzosas a la gente a la que quiero pero que también puede usarse para fines menos cochambrosos ;P

De segundas la cosa se complica porque, por lo que he visto hasta ahora, muchos de los escritores que se auto-publican tienden a entrar en fase de negación sobre el prefijo “auto-” dos días después, primero disimuladamente, cuando la gente que cree que todos los libros vienen de Mondadori o Ediciones B les felicita por “haber sido publicados” y ellos, en vez de decir “ah, me he publicado yo mism@, pero gracias” se limitan a hinchar el pecho y decir “jo, gracias, me hace mucha ilusión ver mis libros publicados”, como si la cuenta en CreateSpace se la hubieran montado los duendes que viven en lo más profundo de los bosques de Internetalia. A partir de ahí, monstruos y diversos grados de morro echado a gusto del consumidorproductor, como tuvimos la desgracia (pero nos lo pasamos muy bien, también hay que decirlo) de presenciar Fer y yo años ha con una chavalita que iba por ahí comparándose con GRRM y engañando vilmente con sus delirios de grandeza a cuanto despistado terminaba en su blog. Sabía venderse de puta madre y no se la caía ni un poco la cara de vergüenza cuando hablaba de “mi editor cree que la primera edición va a agotarse pronto” y “buenas noticias, la tercera parte de Las Ladillas Del Lagarto Con Lentejuelas será publicada el mes que viene!”. Publicaba con Entrelineas, encima, que ya es un caso para dar de comer aparte, porque bajo la apariencia de una editorial seria no dejaba de ser más auto-edición, y encima teniendo que pagar una pasta gansa por adelantado para que te publicasen.

A lo que vamos, cuando me preguntan “Bueno, pues si no sale la cosa con editoriales de las de toda la vida, por qué no te autopublicas?” me cruje un poco la mandíbula. Como he dicho, sé que la auto-publicación no es ni mala ni buena, es una nueva manera de hacer las cosas, sin más. Pero algo en el fondo de mi cabeza, y esto es mi opinión personal sobre por qué no lo hago yo, que nadie se lleve las manos a la cabeza, sigue susurrándome que es un poco hacer trampa, como teñir algo amateur con colores profesionales y esperar que la gente, que en estas cosas anda muy colgada de la parra, se crea con menor o mayor influencia por tu parte que una novela editada en Lulu ha pasado por el mismo proceso que una editada en Alfaguara. Así que por ahora es algo que miro de reojo y lo uso para lo justo (dar por culo y quitarles espacio en las estanterías a mis amigos).

Sin embargo aquí llegamos a un caso concreto con 20millones3. La carrera interna de 20m3 ya no da para más: escribí un larguísimo primer borrador, recorté, mandé a concursos, recorté más, mandé a editoriales, pulí más, mandé a agentes, me llevé un cabreo importante por la forma de la respuesta (que no por la respuesta) y aquí estamos ahora. 20millones3 jamás va a ser publicada por una editorial seria y no tengo problema con ello, pero ahora me encuentro con la pregunta: y ahora qué? Es un libro, y como la persona que lo ha escrito yo ya no tengo nada más que hacer que dejar que, si alguien quiere, lo lea. Pero no quiero autopublicarlo por si me ataca ese virus de darme importancia y termino yendo por ahí diciendo a quien quiera oirme que “tengo una novela publicada” por mucho que sí, téeeeeeecnicamente la tendría, pero… reasons.

En resumen, que he vuelto a mis origenes de escritora de fanfiction y decidido que lo mejor que puedo hacer para desbloquear este logro es publicarla como si fuera fanfiction: semanalmente en LJ y en Archive of Our Own, bajo la categoría de “originales”, totalmente en abierto y sin codificar. Y que vuele, como Petri.