an open door i’ve never seen…

by adhara

No sé muy bien cómo empezar este post, así que me voy a remitir a los hechos y luego (puede que) a una cantidad indeterminada de “HDSGKSAHGKDSAHGSDAKHDGAKHDSAGDKJHGDHBXKHDFS” variados como los entremeses.

A finales de enero decidí que 20millones3 había llegado a un punto muerto en el que ya no le veía sentido a intentar moverlo por agencias y editoriales, así que empecé a publicarlo en internet a capítulo por semana. Cos y Fer lo mencionaron en sus respectivos facebooks, como las personas adorables y spammers que son, y ahí quedó la cosa.

Al día siguiente me llegó un mail inesperado: Elena, una agente de ZW Agencia literaria, había visto el spam enlace en el facebook de Fer. El primer capítulo le había gustado mucho y si me interesaba intentarlo le gustaría leer el manuscrito completo.

Mi reacción fue (sí! lo habéis adivinado!): HGSFJSGSHDMJGFKLJÑUAHDGÑUSAGFUADFD. Y mandárselo, claro. Fueron semanas muy duras; semanas de histeria y saltos cada vez que veía el (1) en mi bandeja de llegada de gmail. Desde aquí aprovecho para cagarme en los muertos de gtalk por mandar todas las últimas frases en formato de correo, por cierto ¬¬U. No quería hacerme ilusiones, pero es rematadamente difícil no hacerse ilusiones con algo así, así que pasaba por momentos de “joooooo, anda que si me cogen?” a “NO! DEJA DE PENSAR EN ELLO! YA HAS ESTADO AQUÍ, YA SABES CÓMO VA! CÉNTRATE Y SACA LOS APUNTES”. Así que seguí posteando, semana a semana, tratando de mantener a ese goblin esperanzado a dieta aunque insistiera en escaparse a meter los dedos en todos los botes de cosas grasientas y llenas de azúcar que encontrase.

Esta historia viene con spoiler, claro está, porque si estabais siguiendo 20millones3 sabéis que hace unas semanas dejé de postear y borré todos los capítulos publicados hasta el momento. Sí, fue por esto. El día anterior Elena me había escrito para decirme que querían que firmase con la agencia. Mientras me volvía moderadamente (JA!) loca y llamaba a casa se me arruinó el puré de patatas. Además, con el ataque de bilirrubina le mandé el mail respuesta de “Sí! Me encantaría que me representaseis!!!” a mi madre, que no pensó nada raro de recibir un correo que comenzaba con “Hola Elena” y seguía con “Sí! Me encantaría que me representaseis!!!” (en realidad no usé las tres exclamaciones porque, contrariamente a lo que pueda parecer, se me da bastante bien aparentar una lozana y razonable satisfacción cuando en realidad estoy a punto de atravesar el techo de la histeria).

Así que 20millones3 tenía que volver a su cajón, o más bien a un cajón ajeno. Si alguno estabais leyéndolo me disculpo otra vez, porque sé que tiendo a dejar las cosas a medias en general pero por una vez no fue vagancia, sino causa de fuerza mayor. Y no podía o no quería gritarlo a los cuatro vientos todavía porque mi goblin, una vez resuelto el primer interrogante, se puso pesimista, sin duda por la falta de chocolate, y cada vez que pensaba en anunciarlo arrugaba la nariz y preguntaba “Pero tú estás segura? Porque mira qué papelón si al final por lo que sea se cae la cosa, eh, y tienes que ir a decir que no, que falsa alarma, que vuelvan todos a sus casas que aquí ni agente ni ataque zombi ni zanahorias en escabeche…”. Hasta hoy. Hoy, zanahorias en escabeche, ahí estoy, como si fuera una escritora. Una escritora seria, además, de las de foto en blanco y negro.

(me parece muy curioso, además, que hoy uno de mis compañeros me haya felicitado el cumpleaños hoy con profecía y todo, “May it be a joyous day and may you find one of your dreams fulfilled today“)

Le he aumentado la dosis de calorías diarias al goblin pero aún no pienso dejarle comerse la tarta entera. Al contrario que mi madre o JP, sé que un agente no garantiza que me vayan a publicar en la vida. Pero ahora también puedo decir que, joder, es un subidón que alguien crea en tí de una forma tan inesperada y tan, no sé, oficial, así de repente, y encima decida quitarte de las manos la parte más coñazo de escribir.

En resumen:

SFKLDGFFSKLJBJASDHDSÑUGLJHBJKCVJKSDBDFKJHDSKHJFDS