jo. joooo ^^U

Me siento super ñoña y me da TODA LA VERGÜENZA contarlo, pero es mi blog de escritura y es parte de mi proceso. El caso es que después de pasar ayer y hoy poniendo a punto el esquema definitivo de Acquaforte en ratejos de ociosidad en el curro, esta tarde he avanzado a la siguiente fase: iba tan tranquila en el tranvía cuando me he puesto, sin proponérmelo, a pensar en ello. Simplemente ha aparecido por alguna bifurcación de mi mente, y así me he quedado un buen rato buscándole soluciones al hecho de que uno de mis personajes sea un mozo de caballerizas en una ciudad que no tiene caballos. Luego me he dado cuenta y le he dicho a JP toda emocionada “ay, que ya me viene a la cabeza la historia sin obligarme a ello” y ahora aquí ando, en ese limbo feliz que duerme entre “puf, esta historia parece pensada por otro, no me acuerdo de esta gente” y “dios, no puedo escribir ni una palabra más sobre esto”. Es mi momento preferido y hacía mucho, mucho tiempo que no nos encontrábamos.

*achucha al momento y le invita a chocolate, antes de que las cosas se tuerzan y ambos deseemos no habernos saludado por la calle*

(Y es que al final la deadline que Fer me había puesto para Niños se ha pasado a Acquaforte, y quiero tenerla terminada para el 2 de Julio. Así que lo que vengo a decir es que es una buena, buenísima señal (para la deadline, no para la gente que va a tener que aguantarme) que mi cerebro esté entrando en modo “no pienso en otra cosa, déhame”)