todo en el último momento

Ay, los plazos de entrega. Esas cosas que sólo sigo a pies juntillas si me los pone Chris Baty en un pep talk directo a mi buzón. El resto del tiempo o se me olvidan, o los doy por perdidos, o:

Que es lo que va a pasar con la promesa que le hice a Fer de terminar Niños para el 2 de Julio, que luego se convirtió en la promesa de terminar Acquaforte para el 2 de Julio, que ahora es la promesa que hice pensando, ilusa de mí, que una vez que terminase los exámenes (la semana pasada) tendría todo el tiempo del mundo para escribir, hacer ganchillo y mirar a las musarañas. Lo del trabajo a jornada completa que se vuelve trabajo a semana completa en verano era solo una nota al pie en el libro de mi verano, por decirlo poéticamente. También podríamos decir que se me olvidó por completo que trabajo a tiempo completo, y por tanto el concepto de “acabé el curso! festival!” ya no sirve de nada. Terminé los examenes el viernes pasado y puedo asegurar que todavía no he podido tirarme a la bartola en condiciones, sin estar pensando que en unas horas o unos minutos tenía que ponerme a hacer algo que no se podía retrasar más. Uno de los plazos que sí que he cumplido ha sido el de mandar a 20millones3 a que le dé el aire por ahí una vez más, en el último minuto.

El 2 de Julio está ahí, a la vuelta de la esquina, y también tengo que escribir algo para el intercambio de Invernalia. Mientras tanto me siento muy Calvin y calculo la cantidad y calidad de puppy eyes que necesitaría para que el 2 de Julio se convirtiera en el 2 de Agosto.