on the 25th and 24th day to NaNo… sesión doble

by adhara

El domingo es el día del señor y de jugar al FFX hasta que se te caigan las manos y el portatil suplique piedad, así que no es que se me olvidara! Es que no me dio la gana!

Aclarado ese punto, también es que la pregunta de ayer no daba para demasiado. Y un poquito sí que se me olvidó, y para cuando me acordé ya era tarde-noche de domingo, que es una de las cosas que más me abotargan y chupan la sangre en este perro mundo. Pero hagamos como que esto fue decisión propia.

Día 06 -> Dónde estás más cómoda a la hora de escribir?

Lo único que puedo decir con total seguridad es que no en el trabajo. Noviembre suele ser un periodo lento en mi oficina y hay días que tengo una o dos horas libres antes de salir. Perfecto! Ordenador! Word! Conexión a internet! Relativo silencio! Tiempo! Aburrimiento! Vacío mental! Condiciones ideales para quitarme 500 (a callar, degenerados de 2000-palabras-por-hora) de encima, no?

Es imposible. Da igual cuánto tiempo tenga, como mucho conseguiré arrancarme del alma 200 palabras cutres que posiblemente terminen marcadas en rojo para ser eliminadas directamente el 1 de diciembre. No es que sea el colmo de la inspiración el resto del tiempo, pero hay algo en la oficina que me seca las entrañas y bloquea todo lo que no sea mirar Tumblr y esperar que alguien entre al chat.

En cuanto a dónde me encuentro más cómoda… Mi primer año de NaNo una parte importante del texto y practicamente todo el esquema fue escrito en los tickets del Pizzaworld donde trabajaba. Cuando me ha cogido de viaje he escrito en cuadernos, intentando recordar (con un éxito cuestionable) el equivalente páginas/palabras de la libreta de turno. Quiero aprovechar este momento para saludar a la libreta de Corto Maltés que me acompañó aquel año en el que las primeras semanas de Noviembre me pillaron dando tumbos muy poco elegantes por Edimburgo y Venecia; ese año estaba condenadísimo al fracaso y tú fuiste el abogado con recursos que le salvó el culo cuando ya le estaban cocinando la cena previa a la inyección letal. Es una pena y un claro exponente de mi malquedismo que a día de hoy el doc siga teniendo toda la puntuación descojonada por haberlo transcrito en cybercafés escoceses con teclados herejes. Es un poco como si tú fueras Richard Gere y yo Edward Norton. Te jodes.

Cuando no estoy sentada en parques chupando frío y haciendo tiempo hasta irme al hostal, suelo escribir en la cama (aunque blablabla la cama es para dormir YOU’RE NOT THE BOSS OF ME). Ahora que tengo a Gigi de vez en cuando también escribo durante mi hora (mentira, es media) de la comida, porque curiosamente no tengo problemas con escribir en la oficina si es durante minutos que no me están pagando. Si me siento muy masoquista hago un intento en el tranvía. En general, porque soy una bohemia de mierda, también me gusta llevarme a Gigi o a Jaqen o al cuaderno a una cafetería y ocuparles una mesa durante tres horas a cambio de un triste cappuccino. Eso sí, en una esquina oscura y polvorienta para que la gente no me mire raro, que me pone muy de los nervios v.v El año pasado, para que os muráis de envidia, escribí unas 800 palabras en un café adorable al lado del Museo Británico con Fer al lado mientras nos bebíamos el té más rico del mundo.

Día 07 -> Escuchas música mientras escribes? De qué tipo?

Sí. Y no. Es que yo soy taaaaaaaaaaaaaaaaaaaan compleja y taaaaaaaaaaaaaan especial.

No, en realidad es que a veces me apetece y otras no, como a todo hijo de vecino. Normalmente no me creo listas específicas hasta que llevo unas cuantas canciones en las que pienso “oye, esta de bso”, y la mayoría del tiempo tengo puesto el aleatorio en general. Después, mucho después, cuando acabo la novela en cuestión, es cuando suele darme por hacer fanmix. Creo que Acquaforte fue el primer caso de una lista de reproducción dedicada hecha durante el NaNoWriMo mismo y usada para escribir con bastante regularidad.