on the 4th day to… cuatro?? CUATRO???!

Hiperventilo. No puede ser que queden cuatro días, compradme otro octubre, NO ESTOY PREPARADA >_____________< Intento consolarme pensando que el año pasado tampoco me sentí preparada. Por estas fechas andaba lloriqueando por las esquinas porque no tenía claro con qué historia meterme, y en el último momento me lancé por Acquaforte sin estar muy convencida. No me sentía ligada a los personajes, ni al argumento, ni sabía de dónde iba a sacar 50mil palabras sobre ninguna de las dos cosas. Quiero convencerme de que con Balas me va a pasar lo mismo pero puff. PUFF. En fin, esto casi se acaba ya: Día 27 -> Cuánta importancia tiene la apariencia de tus personajes en tus historias?
Curiosamente, mucha y ninguna. A la vez. Mis personajes muchas veces tienen cara antes de tener nombre y me encanta hacer castings mentales hasta para el hijo del apuntador. Sin embargo, una vez me pongo a escribir describo exhaustivamente el papel de la pared de la biblioteca y la tela de las cortinas, pero no al tipo que está matando al mayordomo con un candelabro. Ni al mayordomo. Creo que es algo que desarrollé como un mecanismo de defensa ante esos párrafos tan engorrosos en los que un personaje se mira al espejo y se describe como si todos nos levantásemos por la mañana y pensáramos “Dios, qué sueño. Me examino frente al espejo: se me marcan ojeras bajo un par de enormes ojos violetas con expresión a la par aniñada y vampiresca. Mi pelo, largo hasta las pantorrillas, se extiende cuidadosamente descuidado, como si me acabara de levantar, porque me acabo de levantar. Es de ese color entre castaño y verde lima que no llama la atención, porque soy super normalita y nadie me da bola, pero siempre he sentido que no encajo y que soy especial, aunque el tatuaje en forma de unicornio cagando mariposas que tengo desde que nací por misteriosos motivos en un lugar curiosamente sexual no tenga nada que ver”. No digo que no haya gente cuyo ritual matutino sea así, porque haberlos haylos, pero generalmente no.

Mis tiempos de escritora de Mary Sues han quedado, si no completamente atrás, un poco diluidos; mis personajes son guapos de la muerte y tienen tatuajes super sexys y misteriosos, y la topicidad campa por sus cuerpos, pero eso lo sé yo porque los he parido y vosotros porque os mando fotos de Rachel Hurd Wood. Por la cantidad de descripción que meto en el texto en sí, lo mismo podría estar hablando de Blake Lively que de Pamela Anderson, por ejemplo, porque nunca menciono el tamaño del escote de Alicia en Niños. A veces intento contrarrestarlo, para dar aunque sea una mínima pista, y entonces digo cosas como “Se arañó sus ojos verdes hasta sacárselos de las cuencas”, pero entonces es demasiado tarde porque ya no los tiene ò.ó En general sólo describo la apariencia de un personaje cuando tiene cierta importancia (todo el rollo de Vesta y Medusa), el personaje toma la decisión de mirarse en el espejo consciente y paranoicamente (Giovanna), hay algo hiperchungo (Nadia) o me puede el fetichismo (EL PELO DE REAAAAAAAAAAAAAAAAAAA).

Día 29 -> Has escrito alguna vez un personaje con discapacidad física o mental?
Mentales, no. He escrito sobre personajes con desordenes psicológicos variados, eso sí. Y en cuanto a físicas, sí, que recuerde ahora mismo varios de mis personajes están desfigurados de alguna manera, Astral era ciega y un personaje de Balas se queda paralítico, por poner ejemplos.