nanowrimo: año 10

by adhara

Ayer a eso de las nueve de la noche validé 50.088 palabras y me dieron esto:

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Lo que quiere decir que a día de hoy he participado en once NaNoWriMos y ganado/completado las 50mil palabras en las últimas diez ediciones. Me siento vieja.

Creo que llevo diez años escribiendo este mismo post por estas mismas fechas: la depresión post-parto, parte 10. Cuando valido y la gente de la OLL me aplaude y me dan mi diploma en vez de irme por ahí de fiesta con los otros graduados de mi promoción me meto directa en un baño del instituto a llorar y sonarme los mocos con él, por así decirlo. Tengo un hueco de 50mil palabras en mi vida y resaca al día siguiente, porque después de un mes exprimiendo palabras el no sentirme obligada a seguir haciéndolo me hace más mal que bien, para qué negarlo. Siempre me digo “ahora estaría bien seguir a este ritmo, pero sin presión, y terminar la novela!”, cuando yo soy de esa gente que si no está bajo presión se dispersa entera y los dos días de vacaciones que me concedo antes de retomar lo que sea que tengo entre manos se convierten fácilmente en unos cuantos meses, o años, o edades del hombre. Os daré números: diez años de NaNoWriMos ganados son medio millón de palabras, que hasta ahora se han traducido en diez novelas. De esas diez novelas he llegado a la palabra “fin” en tres (y me refiero a tener más o menos el esqueleto del primer borrador, porque no sería la primera vez que escribo un epílogo y la palabra “fin” faltándome la mitad del desarrollo. Es que hay que quererme v.v), y en una de ellas sólo porque la expandí a lo largo de tres noviembres. De esas tres novelas una está autopublicada de una forma un poco bastante amateur porque afrontémoslo, no valgo para esto, otra lleva un año en estado de borrador y la tercera lleva ocho en estado de “podría pasarme los siguientes diez noviembres intentando invocar un poco de orden en este caos y seguiría siendo el equivalente novelístico del vertedero en el que cae Sarah después de salir del baile de máscaras”.

Así que aquí estamos un año más, conmigo queriendo prometer que este es distinto y me voy a poner seria. En el tornado de resoluciones post-NaNo 2014 también se cuenta darle un lavado de cara a este blog, que desde que la gran hecatombe spam hace cinco o seis años se comió la página principal no ha vuelto a ser el mismo, y yo qué sé, o postear algo más que una vez cada tres meses o volver a fusionarlo con TPN y ver si alguno de los dos vuelve a tener un pulso fiable.