6 maneras de procrastinar durante el NaNo sin que nadie pueda gruñirte

O bueno, al menos no tan fuerte como si hubieras estado 3 horas seguidas navegando por el subreddit de animales bebé en vez de escribiendo. Si tenéis tanta suerte como yo, habrá al menos dos o tres personas en vuestro equipo de animadoras del NaNo y vosotros también perteneceréis a distintos equipos de animadoras, porque si algo gusta en mi grupo de amigos escritores talentosos y con gusto exquisito son los pompones y las falditas de tablas (HOLA, DIANA <3). Quien dice animadoras también dice gente con látigo (HOLA, GIN) o dándote abrazos de persona intrigante (HOLA, FER) o amenazando con matar a todos los periquitos (FIRE, PARA YA) si te ven vaguear antes de llegar al mínimo diario. Son así, hay que quererlos, y reconozco que a la hora de dar el coñazo yo soy mucho peor porque no tengo ni falditas ni pompones ni adorabilidad a calderadas. Así que en noviembre mis horas mirando animalucos se reducen al mínimo necesario para conservar la cordura y a la caridad de mis contactos de FB, que me suministran todos los búhos bebés que se les pasan por la pantalla. Claramente mis animadoras tienen cámaras ocultas y trackers instalados en Jaqen, porque se enteran casi antes que yo de cuando abandono la ventana del Word, así que con el tiempo me he dado cuenta de que hay maneras de vaguear sin salirte del todo del espacio mental del NaNo. Estás bloqueado pero te da miedo ponerte a ver la tele por si recibes un pomponazo? No pasa nada, puedes huir del procesador de textos y si alguien te pregunta decir que te estás documentando: 1. 8tracks, Spotify o similares. Mucha gente escribe con música para inspirarse, pero llevemos esto un paso más allá. A veces incluso el blanco del fondo del documento te va a taladrar el cerebro y aún así te resistes a tirarte en la cama con el mp3 porque sabes que entonces sí que la habrás cagado. Ponerte a hacer una playlist sirve, aparte de para obviamente tener una banda sonora de tu proyecto, para pasar una hora la mar de maja reconciliándote con el shuffle de tu reproductor y muchas veces además te ayudará a retomar el hilo y a volver a la carga en plan épico, con Taylor Swift a todo trapo.

2. Photoshop. Las posibilidades son ilimitadas: diseña la portada de tu futuro bestseller, la de la playlist previamente mencionada, un wallpaper, iconos de LJ (LJ NO ESTÁ MUERTO, DEJADME)… Haz montajes de la OTP que te has montado en tu propio canon y que ni siquiera así va a encontrar la felicidad (yo no estoy proyectando! Vosotros estáis proyectando!) o aprovecha que nadie te va a llamar fan enfermo y pásate horas cambiándole el contraste a una foto enorme de Amanda Seyfried en corsé. Lo de que quede bonito es lo de menos, aunque si es Amanda Seyfried sea lo que sea va a ser inherentemente bonito porque ella es así. Ay.

3. Enlazado con el punto anterior, haz un casting. A estas alturas no sé qué os puedo decir sobre hacer castings que no os haya dicho ya. Hacer castings para mis novelas es lo segundo que hago y viene justo después de descubrir que tengo una idea para una novela. Puede que no tenga comienzo ni nudo ni final, pero tendré un casting de gente guapa a morir que hace el imaginarme la escena bastante más fácil, porque tengo la capacidad de atención de una nutria con la cabeza metida en un cubo de playa y si no me monto una película mental me distraigo de mi propia historia enseguida y me pongo a hablar sobre explotaciones aviarias.

veis lo que os digo sobre la gente guapa?

veis lo que os digo sobre la gente guapa?

4. Haz las cosas que normalmente no harías a no ser que no hubiera más remedio. A mí se me nota que estoy haciendo el NaNo o que tengo exámenes porque de repente salto de la silla ante la oportunidad de fregar los platos. También me ofrezco voluntaria a bajar a por el pan hasta alguna panadería super específica y super lejana. Ya sé que si me preguntan qué estoy haciendo y por qué no estoy escribiendo no puedo decir que esté relaccionado de forma directa, pero sí que estoy trabajando en la novela. Mientras estoy haciendo algo mecánico y útil y asquerosamente aburrido siempre me pongo a pensar en la historia que estoy escribiendo y es el momento perfecto para solucionar nudos o huecos que no tengo muy claros. Luego ya llegará diciembre y la depresión post-parto y volveré a no dar un puto palo al agua hasta la evaluación de febrero :D

5. Documentarte. Documentarse es genial. Documentarse es divertido. Documentarse es la excusa perfecta porque suena académica, esforzada y super seria, pero luego resulta que en realidad estás leyendo un manual para amas de casa victorianas que es lo mejor del mundo o hablando de heridas de bala con gente desconocida y posiblemente buscada por la CIA o viendo Deadwood y siriusly, viva la documentación. Nadie puede echarte en cara que te estés documentando, NADIE.

6. Habla sobre el NaNo. El otro gran recurso para aclarar cosas y solucionar lo que no tengas muy claro. Para esto necesitarás alguien que conozca lo que estás escribiendo y/o esté dispuesto a soportar una larga charla al respecto y una manera de comunicarse con esta persona. A mi personalmente me funcionan mejor los chats porque a medida que escribo el problema suelo encontrarle una solución y después queda grabado, en vez de tener que hablar por teléfono y apuntarlo todo en un cuaderno. Si habéis visto algo en mi letra de tener prisa sabréis que no se puede leer. El mejor momento para atrapar a algún pobre incauto es precisamente cuando alguna de vuestras animadoras vengan dispuestas a daros con el palo del espíritu en la cabeza. Esa será vuestra señal para comentar dulcemente “pues ahora que lo dices igual puedes echarme una mano…” y hacer que se arrepientan de haber preguntado.

Y con esto y un bizcocho me voy a poner “A por todas”, por nada en particular.

(Ya, ya, dos posts en un día, el horror, el agobio, yonoqueríaymeobligaron)