informe de la situación: semana 1

A día 7 y sin haber escrito todavía hoy (porque estoy escribiendo esta entrada y obviamente no es procrastinear, es compartir la experiencia con vosotros), la cosa va tal que así:

week1

click para ampliar si de verdad de verdad quieres saber cómo va la cosa de un vistazo a una cómoda tabla de excel en vez de leer el post

– 11.016 palabras. Una quinta parte de NaNo. No estoy cumpliendo las 2mil por día pero tampoco estoy quedándome detrás, que es lo normal para mis primeras semanas. Hace ya unos años que no empiezo el NaNo con el empuje de querer escribir 5mil palabras por día así que lo habitual es que termine la semana 1 dentro del mínimo, la cosa decaiga en la semana 2 y luego remonte en la 3, que es cuando suelo pegar los empujones. El problema es que en la semana 3 de este noviembre me pilla una mudanza y no va a estar la cosa como para empujar demasiado, así que un poco de terror y tal.

– Pasando totalmente de lo que me había propuesto (que es algo que no sucede nunca en este blog, cómo os atrevéis), los primeros días escribí Acquaforte. Los betas que se la leyeron coincidían en el mismo fallo importante y espero haberlo solucionado al menos un poco. Utilizaré estos sanos ratos de tocarme las narices sin escribir para ir incrustándolos en el texto principal y empezaré a subirlo el 1 de diciembre (más sobre esto cuando llegue, que me parece un poco tonto hablar de ello como si hubiera hype).

– El primer día fui como loca de lado a lado del documento hecha un pollo sin cabeza y saltando de una historia a otra, así que me he puesto una norma al respecto: aunque esté trabajando con tres historias distintas queda totalmente prohibido escribir en más de una por sesión/día, bajo pena de perder totalmente la cabeza y acabar aullándole a las farolas. De momento me ha ido bien. Aullo lo normal nomás, y sólo a farolas especialmente atrayentes.

– Me planteo seriamente cambiar la zona horaria de mi perfil del NaNo. Mis horas de escritura habituales son entre las ocho de la tarde y las dos de la madrugada, con lo cual el cambion de día en la página me pilla a la mitad y los números no coinciden con lo que en realidad estoy escribiendo por día. Me pone muy nerviosa que no coincidan los números no sea que Chris Baty me haga una auditoría y no sepa explicar a dónde han ido esas mil palabras que no salen en los libros v.v

– Me sigue gustando una cosa muy tonta y loca ver cómo los numeritos se vuelven verdes en la hoja de cálculo :’)