OCD? Yo? Eso no me lo dices un número par múltiplo de siete veces a la cara!

Tengo mis rituales con el NaNoWriMo, claro que sí. Por poner un ejemplo no puedo empezar noviembre sin conseguir un halo. Mi perfil está vacío y solitario sin él, y después de todo el NaNo me ha dado muchísimas cosas (incluyendo colarme en los agradecimientos de una novela de verdad), así que lo mínimo que puedo hacer es rascarme 18 euros todos los años. También busco un bolígrafo, un cuaderno y un sitio donde escribir, pero más sobre esto en otro momento.

(Y todos vosotros sabéis que si un día de estos me toca el euromillón donaré 2500 dólares sólo para conseguir esa llamada de mi novio sanfranciscano. Sí, se puede conseguir donando “sólo” 1000 dólares, pero el amor sale caro)

Los que me conocéis sabéis que soy un puto desastre con patas no soy una persona ordenada. Dejo la ropa en el suelo, los platos limpios encima del fogón y los libros en el suelo del baño. Ha habido momentos en mi vida en que no se veía el parqué de mi habitación, y esto es tristemente cierto. Pero me encanta hacerme la ordenada. Me gusta comprar perchas o cajas convencida de que esta vez sí, las usaré para mantener el orden. Adoro los archivadores y todas esas polladitas, y cuando era más pequeña me compraba una agenda al principio de todos los cursos convencida de que ese era el año que apuntaba los deberes, al menos. Je. Al menos la espinita de las agendas he terminado quitándomela, porque cuando me hicieron encargada de la tienda no tuve más remedio. También me gusta auto-engañarme informáticamente – creando hipotéticas bases de datos para mis libros, mis películas, mis plots pendientes, apuntándome a webs, descargándome programas de post-its… porque si voy a engañarme a mí misma al menos hacerlo en condiciones. Lo mismo que a Marshall, también me encantan las pie charts, los gráficos y las tablas. A los 15 años les hice a mi padre una presentación en PowerPoint la mar de maja intentando convencerles de que me dejaran ir al cine a ver Sleepers. Después vino la guerra psicológica de dejarles notas con “Quiero ver Sleepers” en el armario de la vajilla pero eso no tiene nada que ver.

El caso es que un día en Octubre del 2005 mis nano-rituales y mi obsesión por creer que puedo ser ordenada se juntaron y tuvieron un hijo bastardo que me ha salvado la vida unos cuantos Noviembres desde entonces: La NaNoWriMo Report Card. Originalmente creada por Erik Benson, si participas en el NaNo y todavía no la has usado yo te diría con la serenidad que me caracteriza que POR DIOS POR LA VIRGEN Y POR TODO EL CORO DE ARCÁNGELES DE ALANIS TE LA BAJES YA! YA! BÁJATELA Y ADÓRALA COMO SE MERECE!! Y no aceptes imitaciones!

De verdad, no puedo recomendarla lo bastante. En el apartado técnico tiene cosas muy útiles para ver qué días has escrito más, o guardar la cuenta de tu ritmo cada año. Además viene con gráficos curiosos sobre cómo de animado estás, y puedes añadir comentarios. Pero a mi lo que me tiene obsesionada es el elemento psicológico. Mientras escribo en Noviembre tengo la Report Card abierta todo el rato en otra ventana, y cada vez que hago una pausa escribiendo vuelvo a meter la cuenta de palabras en la casilla correspondiente. Eso sirve para varias cosas: vas viendo exactamente si vas bien o mal, porque tiene una ventanita muy útil que calcula tu ritmo y te da un golpecito figurativo en el hombro si vagueas. En la gráfica puedes ver si te estás quedando colgado. También te dice cuánto ha aumentado o disminuido tu ritmo respecto al día anterior, y además para la gente que escribe una cantidad mínima al día pero no quiere andar con la calculadora a cuestas todo viene ordenadito y fácil de encontrar. Y lo que me vuelve loca a mí personalmente: los colorines. Tu cuenta diaria estará en rojo hasta que escribas la cantidad que sea que tienes que escribir, y entonces se volverá verde. Normalmente trato de escribir hasta que se vuelva verde. Si no he sudado demasiada sangre, entonces sigo hasta aumentar el ritmo del día anterior. Si veo que aún puedo un poco más, entonces estiro hasta que la ventanita me dice que voy de puta madre. Ver los números cambiando siempre me ayuda a pensar “Venga, si no te queda nada” o “Mira mira, el martes casi no escribí pero el miércoles partí la pana!”. Repartidas por los distintos ordenadores que he usado a lo largo de estos años tengo todas las Report Card desde 2005 y de vez en cuando todavía las echo un vistazo.

Los que aún no las useis probadlo. Bajárosla y rellenad el título y vuestro nombre de momento. Yo lo hice ayer y ahora estoy en pleno subidón :D NO PUEDO ESPERAR A RELLENARLA

(PD: sí, nuevo servidor. Y nuevo diseño, puede que temporal, puede que no, de momento estoy peleándome con él un poco. Cambiad vuestros links y esas cosas si los tenéis :))