el excel de mis entrañas (y otros dos de propina)

En el espíritu de preparación e ilusiones de organización y ritmos constantes que me embarga a estas alturas pre-noviembre, sabíais perfectamente que un NaNo sin “Oda de Adhi a la hoja de cálculo para contar palabras” es como una telenovela sin gente tirando a otra gente por las escaleras. Soy un bicho de costumbres y este blog es cíclico e inmutable.

También tengo sueños húmedos sobre ser la clase de persona que lleva su vida en orden. Me compro agendas y planificadores y pienso en sistemas de organización y calendarios y después de tres días utilizándolos suspiro muy satisfecha, lo meto en un cajón y me vuelvo a dejar embargar por el caos (aunque bueno, agenda uso. Casi siempre). Por eso la hoja de cálculo del NaNoWriMo tiene un lugar especial en mi corazoncito negro y reseco: siempre la termino. Siempre la empiezo emocionada y siempre, día a día (o casi) añado mi cuenta antes de irme a dormir (o 50 veces mientras escribo) para ver si los numeritos se vuelven verdes o sigo en el limbo de la puta semana 2. Ojalá la cantidad de veces que actualizo mi cuenta de palabras contase para el total de las 50mil porque entonces acabaría el día 15. Estoy hablando, por supuesto, de la spreadsheet clásica, la de Cameron Matthews (originalmente creada por Erik Benson). Es la que he utilizado en todos mis NaNos, por varias razones:

  • Sencilla y funcional. Aunque cada vez parezca más una abuela de las que cubren cada superficie de su salón en mantitas de ganchillo, y no diría que no a una versión coreana-cuqui-con-pingüinos de la hoja de cálculo de Cameron, a la hora de la verdad para estas cosas me va el minimalismo.
  • Porcentajes! Hace casi todo sola! ME MONTA GRÁFICOS DE EN QUÉ PUNTO ME ESTABA TIRANDO DE LOS PELOS! La mayoría de las otras hojas no hacen gráficos, o no como me molan. Me gusta mirar la spreadsheet y decir “Ah, aquí. Aquí es cuando casi le prendo fuego a Jaqen (mentira, Jaqen sabe que jamás pagaría mi inutilidad con él)” y luego el remonte final. Y algunos me diréis “Pues casi todo eso te lo hace la página del NaNo”. Ay, sweet summer child, algunos venimos de épocas en las que la página del NaNo hacía bastante menos cosas en cuanto a estadísticas.
  • Es tan simple que hasta una Adhara puede utilizarla! O, bueno, más o menos. Algunas Adharas se encuentran confusas año tras año porque se lían entre si deberían meter la cuenta total o sólo la de las palabras de ese día, pero aquí apoyamos mucho las tradiciones.

nanoreport

Creo que Cameron dejó de actualizarla hace un par de años, pero puedes cambiar las fechas a mano o bajarte una del 2015 de aquí, editada por S.M. Worth (que por alguna razón que me escama habla de ella en todos sitios como si la hubiera hecho así que no voy a ponerle link por puro orgullo). Además debe ser que a Cameron le van los números, porque también tiene un post muy interesante con distintas sugerencias de ritmo de palabras diario, dependiendo de la clase de participante que seas.

Por supuesto, a estas alturas hay bastantes más hojas en las que apuntar vuestros progresos en el NaNo. Por ejemplo en este hilo de los foros hay una monísima de la muerte con la cabecera oficial de este año. No tiene gráficos sobre momentos tensos pero sí que tiene una liebre la mar de maja, que nunca sobran :D

Conejucos majos for the win :D

Liebres majas for the win :D

También está esta maravilla de la técnica, de una chica llamada Svenja, que no sólo hace gráficos sino que también tiene apartados para apuntar los personajes, el plot, el progreso por capítulos y supongo que si le das la espalda durante cinco minutos intentará hacerte unas lentejas para comer. No voy a mentir, a mis ya mencionados sueños húmedos de organización se les han puesto ojitos de niña de anime enamorada, pero creo que esta hoja hay que utilizarla con cuidado o te atrapará en un agujero negro de querer rellenarlo todo sobre tus personajes y tu argumento, y cuando te quieras dar cuenta no habrás escrito una mierda en el documento en sí. Por otro lado posiblemente tener el careto repugnante de Binkywink Cumberstash en el excel me vendría bien para no mirarlo más que cuando fuera absolutamente necesario (o para no mirarlo jamás, con estas cosas de la terapia de shock es fácil que te salga el tiro por la culata) y no soy ultrafan de tal exceso de gráficos. Me debato. Proceded con cautela.

Soy buena y no os expongo al careto de Blabbermouth Costorphine

Soy buena y no os expongo al careto de Blabbermouth Custardfart

Y por último obviamente está la propia página del NaNo y vuestro perfil (añadidme si no lo habéis hecho ya :D), con vuestra wordcount que llegado el día empezará a sufrir con vosotros (y en especial conmigo, que la actualizo también 50 veces al día) en glorioso tecnicolor.

I love you honeybunny <3

Miradla, angelica inmaculada.


breve apunte sobre eso de 20millones3 en el NaNo de este año

Un par de personas me han preguntado si “La ciudad de los chacales” va a ser una continuación de 20millones3 y la respuesta es no. O bueno, no del todo.

“La ciudad de los chacales” iba a ser una novela en sí misma sobre la vida de Audra antes de llegar a Suburbia. Aparecía ya en aquella agenda que me hice hace mucho, mucho tiempo. A lo largo de los años he ido dándole vueltas y hace unos meses decidí que lo que quería contar sobre Audra funcionaba mejor como algo a medio camino entre una historia corta y una novela, lo que los ingleses llaman novella, valga la redundancia: en este caso algo entre 10mil y 20mil palabras. Si me ponía a escribirla durante el NaNo me estaría forzando a añadir cosas que, a la hora de la verdad, no me interesaba añadir.

En la misma agenda of doom que ya sabemos que no voy a cumplir aparecía “Mil formas de lavarse los dientes”, que iba a ser una colección de viñetas también en el universo de 20m3 porque i can’t let go for shit. Curiosamente aparecía prevista para el año 2016 así que aunque sea de refilón casi acierto y esto será lo más cerca que esté de cumplir con algo de aquella lista :P En el 2007, cuando puse todas estas cosas en fila por primera vez, toda mi relación con la ficción corta era la fanfiction y en realidad, aunque ahora ya haya escrito un par de cosas cortas y originales, estoy encarando esto igual. No tiene mucho sentido porque no sé hasta qué punto puedo escribir fanfiction de algo que es mío pero así son las cosas. El relato largo/novella de Audra estará incluido y de momento es el que dará título a la recopilación, que procederé a colgar de gratis total en los sitios habituales cuando acabe el NaNo.

Así que no, no es una secuela o al menos no directa. Algunos relatos serán anteriores a los sucesos de 20m3 y otros posteriores, y si hay algún personaje o algo de lo que os hubiera gustado saber más acepto sugerencias. Ya he ido apuntando ideas de algunos de vosotros, aparte de las que ya tenía, y no puedo prometer que las vaya a escribir todas pero quién sabe! En un giro super meta de los acontecimientos si os quedasteis con ganas de algo ahora no tenéis que escribir la fanfiction vosotros mismos, os la puede escribir la autora!

Pero dejad de pedirme porno de Sylwia, que ya vais unos (sorprendentes) cuantos.

 


6 maneras de procrastinar durante el NaNo sin que nadie pueda gruñirte

O bueno, al menos no tan fuerte como si hubieras estado 3 horas seguidas navegando por el subreddit de animales bebé en vez de escribiendo. Si tenéis tanta suerte como yo, habrá al menos dos o tres personas en vuestro equipo de animadoras del NaNo y vosotros también perteneceréis a distintos equipos de animadoras, porque si algo gusta en mi grupo de amigos escritores talentosos y con gusto exquisito son los pompones y las falditas de tablas (HOLA, DIANA <3). Quien dice animadoras también dice gente con látigo (HOLA, GIN) o dándote abrazos de persona intrigante (HOLA, FER) o amenazando con matar a todos los periquitos (FIRE, PARA YA) si te ven vaguear antes de llegar al mínimo diario. Son así, hay que quererlos, y reconozco que a la hora de dar el coñazo yo soy mucho peor porque no tengo ni falditas ni pompones ni adorabilidad a calderadas. Así que en noviembre mis horas mirando animalucos se reducen al mínimo necesario para conservar la cordura y a la caridad de mis contactos de FB, que me suministran todos los búhos bebés que se les pasan por la pantalla. Claramente mis animadoras tienen cámaras ocultas y trackers instalados en Jaqen, porque se enteran casi antes que yo de cuando abandono la ventana del Word, así que con el tiempo me he dado cuenta de que hay maneras de vaguear sin salirte del todo del espacio mental del NaNo. Estás bloqueado pero te da miedo ponerte a ver la tele por si recibes un pomponazo? No pasa nada, puedes huir del procesador de textos y si alguien te pregunta decir que te estás documentando: 1. 8tracks, Spotify o similares. Mucha gente escribe con música para inspirarse, pero llevemos esto un paso más allá. A veces incluso el blanco del fondo del documento te va a taladrar el cerebro y aún así te resistes a tirarte en la cama con el mp3 porque sabes que entonces sí que la habrás cagado. Ponerte a hacer una playlist sirve, aparte de para obviamente tener una banda sonora de tu proyecto, para pasar una hora la mar de maja reconciliándote con el shuffle de tu reproductor y muchas veces además te ayudará a retomar el hilo y a volver a la carga en plan épico, con Taylor Swift a todo trapo.

2. Photoshop. Las posibilidades son ilimitadas: diseña la portada de tu futuro bestseller, la de la playlist previamente mencionada, un wallpaper, iconos de LJ (LJ NO ESTÁ MUERTO, DEJADME)… Haz montajes de la OTP que te has montado en tu propio canon y que ni siquiera así va a encontrar la felicidad (yo no estoy proyectando! Vosotros estáis proyectando!) o aprovecha que nadie te va a llamar fan enfermo y pásate horas cambiándole el contraste a una foto enorme de Amanda Seyfried en corsé. Lo de que quede bonito es lo de menos, aunque si es Amanda Seyfried sea lo que sea va a ser inherentemente bonito porque ella es así. Ay.

3. Enlazado con el punto anterior, haz un casting. A estas alturas no sé qué os puedo decir sobre hacer castings que no os haya dicho ya. Hacer castings para mis novelas es lo segundo que hago y viene justo después de descubrir que tengo una idea para una novela. Puede que no tenga comienzo ni nudo ni final, pero tendré un casting de gente guapa a morir que hace el imaginarme la escena bastante más fácil, porque tengo la capacidad de atención de una nutria con la cabeza metida en un cubo de playa y si no me monto una película mental me distraigo de mi propia historia enseguida y me pongo a hablar sobre explotaciones aviarias.

veis lo que os digo sobre la gente guapa?

veis lo que os digo sobre la gente guapa?

4. Haz las cosas que normalmente no harías a no ser que no hubiera más remedio. A mí se me nota que estoy haciendo el NaNo o que tengo exámenes porque de repente salto de la silla ante la oportunidad de fregar los platos. También me ofrezco voluntaria a bajar a por el pan hasta alguna panadería super específica y super lejana. Ya sé que si me preguntan qué estoy haciendo y por qué no estoy escribiendo no puedo decir que esté relaccionado de forma directa, pero sí que estoy trabajando en la novela. Mientras estoy haciendo algo mecánico y útil y asquerosamente aburrido siempre me pongo a pensar en la historia que estoy escribiendo y es el momento perfecto para solucionar nudos o huecos que no tengo muy claros. Luego ya llegará diciembre y la depresión post-parto y volveré a no dar un puto palo al agua hasta la evaluación de febrero :D

5. Documentarte. Documentarse es genial. Documentarse es divertido. Documentarse es la excusa perfecta porque suena académica, esforzada y super seria, pero luego resulta que en realidad estás leyendo un manual para amas de casa victorianas que es lo mejor del mundo o hablando de heridas de bala con gente desconocida y posiblemente buscada por la CIA o viendo Deadwood y siriusly, viva la documentación. Nadie puede echarte en cara que te estés documentando, NADIE.

6. Habla sobre el NaNo. El otro gran recurso para aclarar cosas y solucionar lo que no tengas muy claro. Para esto necesitarás alguien que conozca lo que estás escribiendo y/o esté dispuesto a soportar una larga charla al respecto y una manera de comunicarse con esta persona. A mi personalmente me funcionan mejor los chats porque a medida que escribo el problema suelo encontrarle una solución y después queda grabado, en vez de tener que hablar por teléfono y apuntarlo todo en un cuaderno. Si habéis visto algo en mi letra de tener prisa sabréis que no se puede leer. El mejor momento para atrapar a algún pobre incauto es precisamente cuando alguna de vuestras animadoras vengan dispuestas a daros con el palo del espíritu en la cabeza. Esa será vuestra señal para comentar dulcemente “pues ahora que lo dices igual puedes echarme una mano…” y hacer que se arrepientan de haber preguntado.

Y con esto y un bizcocho me voy a poner “A por todas”, por nada en particular.

(Ya, ya, dos posts en un día, el horror, el agobio, yonoqueríaymeobligaron)


nano 2015: ahora sí (más o menos)

Efectos secundarios variados de llevar tanto tiempo haciendo el NaNo y haberse convertido últimamente en casi el único momento del año en el que escribo:

1) Pienso mucho en escribir, generalmente alrededor de la idea del NaNo y de los proyectos que he empezado en él, pero no suele transformarse. También pienso en escribir en general, lo mismo que en actualizar los blogs, pero ahora mismo estamos hablando del NaNo y su ritmo y su mes de escritura constante. Ejemplo clásico: “Este mes quiero escribir un poco todos los días para volver a coger costumbre”. Soy una soñadora, seguiré diciéndolo, seguiré afirmando que este año sí o sí se hace el NaNo de verano, pero en fin.

2) Cosas a medias. Cosas a medias everywhere. El otro día alguien me dijo “pero bueno, luego lo terminas en el NaNo” y la verdad es que nunca he terminado una novela en noviembre. Jamás. Lo más cerca que he estado fue con Acquaforte hace un par de años y está comprobado que a medida que me acerco al final empiezo a alargarlo porque me aterroriza terminar algo durante el NaNo y que me falten 5mil palabras. Que visto así de lejos y en frío no es algo a temer porque boh, ya ves, será que no debo fanfic por ahí. Pero en caliente y en noviembre quedarme sin novela me llena de temor, así que no.

3) Cosas a medias arrastrándome a la zona de la playa donde no notas la corriente hasta que te levanta de los pies y te lleva al fondo. Cosas a medias enredándoseme en las manos y en los brazos y no dejando que me mueva hasta que venga Ella-Laraña a hacerme una chaqueta. Cosas a medias enfangándome la carpeta de Dropbox junto con veinte borradores de las pocas cosas que no están a medias, porque nunca acabas nada realmente, verdad? A veces pienso en empezar algo nuevo pero los fantasmas de todas las cosas que debería acabar primero me tocan en el hombro y me dicen que qué pasa con ellos, que si les voy a dejar ahí en el limbo. Entonces me prometo acabarlas antes del siguiente NaNo para poder dedicar noviembre a algo nuevo y fresco, y volvemos al punto 1.

4) Este es un punto positivo: conozco el terreno. Sé que nunca tengo un comienzo espectacular, al contrario que la mayoría de mis compañeros. Mi primer día suelen ser 2mil palabras (si estoy en casa) o en torno a 200 (si me pilla fuera, que sucede muy a menudo). La primera semana intento mantenerme a flote y generalmente lo consigo. Sé que cumplo las expectativas en la semana 2, también llamada la semana del puto infierno, y que la mejor suele ser la tercera, que es cuando se dan esos días escasos de 3mil o 4mil palabras. Curiosamente cuando llego a las 35mil palabras tengo un par de momentos de flaqueza que luego hay que recuperar, pero una vez alcanzo las 45mil me da cargo de conciencia irme a la cama. Generalmente el día que el contador pasa de 47mil es el día que termino, porque total, qué son 3mil palabras después de un mes así? También sé que no suele dárseme bien escribir por la mañana porque soy una procrastinadora nata habitante de la noche que da lo mejor de sí a oscuras y preferiblemente con una Magners cerca.

5) Actualizar la cuenta y ver cómo cambian los colorines de la hoja de Excel sigue molando tanto como en 2004 porque gracias a dios hay cosas que nunca cambian.

6) Sé que a veces en lo más crudo del crudo noviembre me quedaré sin palabras. Da igual que sepa exactamente qué escena viene después y lo que llevan puestos los personajes, perderé la capacidad de juntar frases. Lo mejor que puedo hacer es dar un paso atrás y alejarme de lo que estoy haciendo. Esto ha ido en aumento con la vejera: hace unos años me bastaba con cambiar el punto de vista o saltar a otro momento de la historia, pero el año pasado tuve que cambiar de historia por completo. Independientemente de lo que digan las reglas creo que mientras tengas 50mil palabras escritas en noviembre, los dioses del NaNo han recibido su sacrificio, así que cero culpabilidad al respecto.

Y llegados a este punto es cuando os comento, a los que hayais leido hasta aquí, que por fin (a 24 de octubre, QUÉ VERGÜENZA E IGNOMINIA, ADHI) sé lo que voy a hacer este año, y son dos cosas. Voy a terminar (o acercarme, ver punto 2) “Tres balas para Daniel Rudabaugh”, que ya va siendo puta hora, y voy a comenzar aquella idea que tenía de la colección de relatos de 20millones3, que tendrá viñetas cortas e historias más largas que no sabía dónde poner. La mezcla justa de responsabilidad y “pues es que me apetece”, espero :P


preadolescentes hastiados

nano

Ayer hizo once años que me creé cuenta en NaNoWriMo y anda que no ha llovido desde entonces. En esos once años he vivido en tres países distintos, conocido a mucha gente raruna e incluido a dicha gente raruna en distintas historias. Me he dejado llevar por el “tú vales mucho, escribe original”, he terminado tres novelas y escrito doscientos mails a agentes y editoriales y recibido ciento noventa y ocho silencios y dos negativas, además de algo de spam posterior de gente que nunca se dignó a contestar a mi mail pero que todavía conservaba la dirección para luego intentar venderme sus proyectos. Me he autopublicado, mitad rendición mitad madurez. He escrito un par de historias cortas originales que han sido/serán publicadas por gente muy guay. Me he llevado las manos a la cabeza porque la peña está loca, pero loca loca loca, y en el mundo editorial aún más. Me han timado, a veces dinero y a veces tiempo y esfuerzo, que es peor, pero también he conseguido cobrar algunos royalties (que es algo que está muy bien) y recibir algunas opiniones de gente que dedicó un rato para decirme lo que habían pensado de 20millones3 o Tres atardeceres (que es algo que mola un montonazo). Me he ahogado en años de bloqueo pero siempre he conseguido sacar la cabeza para volver a ganar el NaNo o terminar algunas cosas, muchas veces en el último momento para no perder la costumbre. He visto cómo el esfuerzo de gente tan increíble como Fer o Rak era recompensado, y algo así te quita un poco el mal sabor de boca que te dan otras cosas.

Supongo que es normal que a estas alturas las cosas respecto al NaNoWriMo hayan cambiado, porque yo he cambiado también. En algunos aspectos son cosas que no puedo evitar y que tampoco cambiaría, pero en otros me da un poco de pena. Ya no tengo el proyecto preparado desde febrero ni un calendario de todas las ideas que quiero desarrollar. Ya no escribo fanfiction, aunque me gustaría, ni me imagino lo que sería ver mis libros en el escaparate de Estvdio. El año pasado decidí lo que iba a hacer en noviembre literalmente a las 23:59 del 31 de octubre y este año vamos por el mismo camino: hay proyectos que me apetecen un poco y otros que debería terminar, pero en general siento que noviembre ya no quiere pasar tiempo conmigo. Que ha hecho nuevos amigos, porque ya tiene doce años y está en la edad de buscarlos y salir por su cuenta. Que ya no cree que yo sea la más guapa y la más divertida y la más lista, sino que para él estamos un poco atados por defecto, y que hemos llegado a ese punto en el que yo le necesito más de lo que me necesita él a mí porque ya sabe atarse los cordones solo.


nanowrimo en septiembre: la precuela innecesaria

La señorita Sarah va a hacer el NaNoWriMo en septiembre. Ella dice que el NaNo por definición es en noviembre, punto en el que discrepo: nuestro guía espiritual Chris Baty siempre ha dicho que el NaNo es imperecedero y no hiberna. Puede atacar en cualquier momento y en el caso de Sarah ese momento es septiembre.

Por mi parte yo estoy muy chapada a la antigua y a mis costumbres y reconozcámoslo, si no fuera por la presión oficial de noviembre no creo que hubiera pasado del primer año. Me gusta saber que hay tres mil trillones (cifra aproximada) de gente pasándolo tan mal como yo y soy una adicta a esos gráficos tan monos y a actualizar 20 veces al día mi cifra de palabras. Me gusta cuando me ponen fácil el llevar una cuenta detallada de lo que estoy haciendo. Me gusta la estructura porque vivo en el caos, podría decirse.

Así que no, no voy a haver el NaNo con Sarah en septiembre, si eso es lo que estabais temiendo/pensando. Dentro de los planes totalmente descabellados que hago, para estas cosas soy muy razonable. No hay línea temporal humana ni alienígena que desemboque en mí escribiendo 50mil palabras en septiembre y luego repitiéndolo en noviembre sin homicidios o brotes psicóticos de por medio (aunque es algo que luego queda muy llamativo en las biografías de contraportada, lo sé). Por dios, SI NECESITO ONCE MESES DE RECUPERACIÓN CADA VEZ QUE LLEGO A DICIEMBRE CON LA LENGUA FUERA Y EL CEREBRO LICUADO.

Y ahí está el meollo de la cuestión, que se dice: en los últimos años tiendo a tirarme once meses sin escribir, a no ser que vea el final de algo cerca y le eche el último empujón. Es un círculo vicioso en el que todo es muy dramático porque quiero escribir pero por supuesto todo lo que escribo es mierda y me cuesta sudor y lágrimas porque llevo siglos sin escribir (la cosa no mejora mucho cuando escribo de seguido pero al menos voy más suelta). Mi intención para septiembre, mientras miro de reojo y con mala leche a la señorita Sarah, no son 50mil palabras sino escribir algo todos los días, por corto, vergonzoso o estúpido que sea. Al menos trescientas palabras todos los días, de lo que sea. El otro día haciendo limpieza de discos duros me encontré un par de documentos de cuando hacía estas cosas en lj y hubo meses en los que de hecho lo conseguí. Ahora mismo siento un respeto y una envidia por esa Adhara del 2006 que la verdad no merece porque en fin, siempre ha sido una idiota la pobre, pero pero pero nostalgia? Ganas de hacer algo tangible con mi vida? Ilusión por ir rellenando huecos en el calendario?

Lo más sorprendente es que no tengo intención de dar palos de ciego y de hecho ya llevo una lista mental de cosas que planeo finiquitar este septiembre. Es una lista corta:

– Los tres o cuatro capítulos que le faltan a Acquaforte
– Un relato para Alucinadas
Un Childermass/Lady Pole ultra-épico de 20mil palabrasAlgo de fanfiction, todavía no tengo muy claro el qué*

Y el resto es todo pasto. Posiblemente me dé 5 días comodín porque exámenes y tal, aunque no lo parezca, pero aquí desde el jardín en alto que es el comienzo del mes estoy como muy henchida de confianza en mí misma. No os preocupéis que enseguida se me pasa, en cuando me reboce un poco en el lodo del bloqueo :D

(*Septiembre tiene una jartá de días (ALGO ASÍ COMO TREINTA, CHAVALES) así que estoy abierta a exigencias, recordatorios, peticiones y retos inesperados en gtalk y donde se tercie, all day every day. Queréis que os escriba algo? Hit me uuuuuup)

(Posiblemente aproveche para responder a fics antiguos y al lamentable intento de amigo invisible de las navidades pasadas, que se pasó de invisible)

(No puedo marcharme sin comentar que Nieves me debe mil palabras desde hace semanas y aquí sigo, esperando v.v)


autopublicar es de villanos y filibusteros

El otro día Canal Nostalgia enlazó un artículo super majo y super concienzudamente pensado y razonado sobre lo malos malísimos que somos los autores que nos autopublicamos y cómo estamos en el centro de todo lo que está matando la decencia y el buen gusto en el mundo. Dejando aparte que el autor fuera un troll de la vida sí que mencionaba algunas cosas que no dejan de salir cada vez que alguien habla de autopublicar. Ahora que soy autora autopublicada y que no sé muy bien qué contaros hoy que me permita quedarme en esta pestaña un rato más antes que tener que irme a estudiar sintaxis, voy a tocar en un par de estos puntos omnipresentes. Antes quiero aclarar que como de costumbre esto es sólo mi opinión y tiendo a dar mi opinión de forma acelerada y en plan vómito de palabras, así que si os gustan los gifs de Christina Hendricks usados a modo de respuesta y las frases interminables que se muerden la cola no tenéis más que seguir leyendo! (Para más opiniones de estas mías tan bien pensadas y analíticas ya escribí sobre gente que no quiere aceptar que se autopublica hace unos añitos).

– Pero es mucho mejor que te publique una editorial! Así tienes distribución y editores y gente que te publicite!

Hostia, no se me había ocurrido! Si lo llego a saber por supuesto que habría llamado a Mondadori a decirles que oye, que prefiero que me publiquen ellos a tener que maquetar y diseñar un libro sin ser maquetadora ni diseñadora, que mejor que me publiciten sus equipos de profesionales en vez de tener que darle la coña a mis amigos por twitter y fb, y que prefiero que un editor se encargue de encontrar todos esos laísmos que inevitablemente se me cuelan porque puedes sacar a la Adhara de Santander, pero no a Santander de la Adhara.

Esto me produce un sentimiento de facepalm especial porque se lo lees decir a mucha gente (generalmente publicada) y, a ver, no tengo datos (ya hemos quedado en que este post es 100% personal) ni estadísticas pero me atrevería a aventurar que el 90% de los escritores que se autopublican preferirían que les publicasen editoriales al uso. A eso hay que sumarle el 8% que va de indie y lobo solitario y asegura que ellos jamás se venderían, que curiosamente son los que más rápido se bajan los pantalones hasta los tobillos para todas estas cosas y firmarían la venta de su madre en cuanto surgiera la oportunidad. No puedo hablar por los demás escritores autopublicados pero ahí va mi opinión: claro que preferiría que alguien que sabe del tema me editase, diseñase, publicitase y pagase, pero no ha podido ser. La autopublicación no suele ser la primera opción de nadie.

– Autopublicarse es arrogante.

Totalmente de acuerdo, tenemos un puntillo de “pues me da igual que mi libro sea mierda, yo lo quiero ver en Amazon”.

– Nadie se hace rico autopublicándose.

Hay gente que piensa que sí y deja su trabajo el día que sube su novela a Amazon. Hay gente que piensa que no y se autopublica y sigue con su vida. Hay gente que se saca un dinero. Hay gente que ha conseguido contratos serios y con ceros haciéndolo. Hay gente que publicó como fanfiction cosas que ahora son bestsellers y se descojonan del universo en su piscina olímpica rellena de billetes, y después de todo en cierto modo hay pocas cosas que sean más autopublicación que la fanfiction. Este comentario tiene más ramificaciones que un pulpo mutante y da para tres millones de posts.

Personalmente cuando decidí autopublicarme sabía que no iba a ganar dinero con ello, principalmente porque también fue cuando decidí que a partir de ahora todo lo que autopublique estará colgado gratuitamente en otro lugar de la red. Así que no, obviamente aunque de repente 20millones3 saliera recomendado en el club del libro de Oprah no me iba a hacer rica. Sincera y ególatramente a mí lo que me hace ilusión es que me lean, sea gratis o pagando, y prefiero mil veces que alguien deje un comentario o escriba una reseña o me mande un mail diciéndome que menuda mierda de final a que me lleguen 50 céntimos de royalties de Amazon anónimos una vez al mes. Pero sé que en esto estoy en la minoría porque todo el mundo tiene sus razones y sus incentivos y yo qué sé, igual si un día me hago famosa cambio de opinión. A día de hoy es lo que hay. Soy el equivalente escritoril al pelma de la iglesia de la cienciología que insiste en que te lleves un panfleto.

– Las cosas publicadas han pasado por un proceso que asegura su calidad.

A todos nos gustaría que las editoriales fueran guardianas del saber y del buen hacer, pero si de verdad te crees esto o eres gilipollas o me encantaría visitar tu dimensión paralela. Una editorial es un negocio y si algo que es una mierda se considera vendible, lo van a vender o al menos a intentarlo. Caso extremo de este tipo de decisiones por las que nos llevamos las manos a la cabeza, porque me apetece compartir anécdotas surrealistas y algo deprimentes: hace muchos años conocía de foros a una chica que se autopublicaba. Nunca reconoció que se autopublicaba y a base de mentir y una cuidadosa campaña de darse bombo consiguió que se fijara en ella una editorial pequeña pero que en esos momentos tenía dinero gracias a un golpe de suerte (que luego no supieron aprovechar precisamente por cosas como esta). La editorial se tragó hasta tal punto el circo de pulgas que había montado esta chica sobre cómo sus libros se publicaban en Argentina e iban por la tercera edición que le ofreció un contrato con un adelanto por tres libros. Les mandó el primer libro y era una mierda pinchada en un palo. La respondieron con sugerencias para editarlo y ella se negó; ese era el libro, el contrato decía que iban a publicárselo y la editorial podía arrear. La editorial tuvo que arrear. Ese libro se publicó y se distribuyó, tal cual, por toda España, y el día que me lo encontré en la librería de debajo de casa fue el día que asumí que publicado != bueno ni por el forro de los cojones. También lloré un poco, no os voy a mentir.

Como digo esto es un caso extremo de imbecilidad extrema por parte de todas las partes contratantes (bueno, no tanto por parte de la escritora, que supo montárselo muy bien). Era una editorial novata que se fió de que esta chica era tan popular como se presentaba y la cagaron a base de bien, pero a la hora de la verdad la cagaron por lo mismo que otras se embolsan millones: sabían perfectamente que lo que estaban sacando a la calle era una mierda pero eh, los fans lo comprarán y se suponía que esta chavala venía ya con fans de serie. Es un poco de suerte y un mucho de saber cómo colocarlo, y ahí está Cassandra Clare para demostrarlo.

– La autopublicación quiere echar abajo la santa industria editorial.

Sinceramente no sé ni qué decir ante esta chorrada tan colosal y tanto miedo a las nuevas plataformas aparte de:


y a los ocho meses SOmeta resucitó

by adhara 0 Comments

Este blog necesitaba un lavado de cara urgente desde hace más o menos cuatro años*, que calculo que fue cuando tuve que cerrar Sense Offense y le puse el diseño “totalmente provisional mientras lo soluciono” con el que se ha tirado media vida. Así me va a mí con las cosas urgentes. Me examino de Sintaxis Inglesa Del Demonio en tres semanas y debería pasar 20 horas al día estudiando así que por supuesto ha sido el momento idóneo para pelearme con el tema. Parte de la culpa es también de Sarah, que hizo que me picara el gusanillo (o la vergüenza por cómo estaba esto de abandonado). La foto es de unsplash y el tema es Treeson, y de momento así se va a quedar. Igual otros cuatro años.

No sé muy bien qué quiero hacer con este blog, aparte de que no quiero cerrarlo en estos momentos. Tampoco estoy segura de que tenga por qué saberlo. Hay una parte de mí con muchas ínfulas que cree que debería ser un blog de Escritora Seria y escribir sobre Cosas Serias Sobre Escribir y dejar de llamarme “Adhi” a mí misma ahora que todos sabéis cómo me llamo de verdad. También quiere que le cambie de nombre a minombrereal.com o alguna cosa super pro como esa, pero puf. Creo que SOmeta no es un blog de escritura ni un blog de “hola, soy la autora”; es un blog personal centrado en la escritura porque soy una obsesa de la compartimentalización, con muchas cosas que sólo entiendo yo y muchas otras que sólo me interesan a mí, y francamente, lo abrí para desahogarme y no llenar TPN de cosas sobre el NaNo. Así que por ese lado las cosas seguirán igual, imagino: algunos memes ocasionales, muchas quejas y una cantidad normal de plot bunnies que ya peinan canas.

Por otro lado últimamente estoy un poco más activa en Goodreads y he decidido que iré traduciendo/ampliando las reseñas que suba allí, así que yay, algo nuevo! También he eliminado las páginas independientes de este blog y en su lugar me he limitado a subir una lista de enlaces a las cosas que ya haya terminado (en negrita para más énfasis), en vez de gastar espacio y tiempo peleándome con el código de cosas que debería estar escribiendo. Postearé sobre las actualizaciones importantes de esa sección y conservaré las categorías de los proyectos separados porque sólo pensar en ponerme a editarlas me llena de terror, pero creo que SOmeta sigue siendo demasiado informal como para tener tanta página tan especializada.

Y en concepto de las cosas que están por venir: Acquaforte está en los últimos estertores de beteado y revisiones, con vistas a empezar a publicarlo en otoño. Haré lo mismo que con 20millones3 y lo publicaré por capítulos semanales en Archive of our Own, LJ y Wattpad. También estará en ebook en Amazon, posiblemente a partir de la segunda o tercera semana, por si hay algún impaciente por ahí. De momento lo podéis añadir en Goodreads y, si lo leísteis en su momento NaNoWriMero y hubo algo que no os moló ni media, es el momento de contribuir a su mejora y comentármelo :D Y luego ya será octubre y todos sabemos lo que pasa en octubre. Que dios reparta plots, os voy deseando ya.

*ssshhhhh lo sé, seguramente hayan sido incluso más pero no quiero saberlo así que hagámosnos los suecos.


meme fin de año escritoril

Por la misma razón misteriosa por la que siempre estoy convencida de que “por supuesto que he dejado este papel tan importante en un sitio donde lo encontraré sin problemas”, estaba segura de que había respondido a este meme todos los años desde que abrí el blog, así que me he quedado un poco a cuadros al ver que la primera y única vez que lo hice fue EN EL 2007. Hay dueños de pistolas en Alabama que aún no habían nacido la última vez que hice este meme.

Este año escribiste más de lo que esperabas, menos o lo que esperabas?

Aquí hay que establecer una diferencia entre lo que mi yo de enero se promete con cara muy seria y el corazón henchido de buenos propósitos y lo que mi yo razonable espera. Respecto al del corazón henchido, he escrito poco. Respecto al otro, que todos los años está seguro de que este es el noviembre en el que fallo el NaNo, escribí más de lo que esperaba.

Para qué fandoms escribiste más?

Entre una cosa y otra, original, aunque este fue el año en que volví al fanfiction con el rabo entre las piernas y suplicando perdón.

Sobre qué pareja/género/fandom que no hubieras imaginado escribiste?

Creo que con la excepción de Acquaforte, todo lo que he escrito este año eran cosas que jamás me hubiera imaginado escribiendo (porno! fic raruno! AUs de Sentido y Sensibilidad!)

Cuál es tu historia favorita del año? No la más popular, sino la que más feliz te has hecho?

Bitch please, yo no tengo historias populares xD Tangencialmente imagino que las tacitas distópicas, que dieron para un montón de conversaciones y cachondeo (BETH!) en el finde de inauguración del NaNo que pasé en Madrid con Fer, Rak y la Florchis <3 A mediados del NaNo se me fue la olla y volví a caer de cabeza en el pozo más profundo y chungo de la fanfiction, y francamente fue bastante divertido para algo que no deja de ser un ataque de nostalgia y una crisis existencial que me está dejando vegetal. Y dejar marchar de una vez a 20millones3 me alivió muchísimo, porque francamente estaba harta de tenerla en el limbo del "no, si han dicho que no, pero mejor no te lo digo lalala". Tomaste algún riesgo escribiendo este año? (Pairings inesperados, etc). Qué aprendiste de ello?

Imagino que coger un vacile de twitter y convertirlo en mi NaNo entra en riesgos, porque yo antes solía llegar a noviembre con mis Muy Serios y Muy Estudiados Propósitos, y sin embargo este año ha sido un poco despiporre por todos lados el tema. Publicar 20millones3 gratis le pareció un riesgo a alguna gente porque “ahora ya nunca te lo van a publicar”, pero no nos engañemos, jamás tuvo ninguna oportunidad y no debería haber dado un rodeo de tantos años para admitirlo xD También me metí en algún género que antes sólo había tocado con un palo y por encima de modo experimental.

En general he aprendido que a partir de ahora novela que termine novela que se va a AO3, sin politiqueos y mondongangas, y que tengo que volver a escribir lo que me dé la gana cuando me dé la gana, sea fanfiction de las Supernenas o un tratado sobre la caza del berberecho emplumado en el Cañón de Topanga.

Tienes algún objetivo para el año que viene?

Publicar Acquaforte una vez regrese del beteo (un saludo a mis betas fantabulosas!). Acabar alguna otra cosa. Dar un poco menos de asquete? No sé, los mismos propósitos que hacemos todos los años, Pinky

De este año pasado, cuál fue…

Mi historia favorita? Creo que Acquaforte. Hay un trocito especial y permanentemente inundado en mi corazón para mis robots zombis.

Mi mejor historia? Supongo que una que escribí bajo seudónimo, al menos a juzgar por lo que me ha dicho la gente. Uuuuh qué misteriosa la Adhi! (Las cuatro personas que leéis este blog sabéis, pero si hay alguien perdido ya hablaremos del gobierno)

La historia más menospreciada por el universo? La gente que me lee las aprecia demasiado, en realidad.

La más divertida? Las tacitas distópicas, aunque sólo sea porque las Dashwood NO HACEN MÁS QUE DISCUTIR, REDIOS.

La más decepcionante? Imagino que Acquaforte, pero todavía no he terminado nada que no me decepcione por el ya consabido espacio insalvable entre lo que quiero escribir y lo que termino escribiendo.

La más sexy? La del seudónimo winkwinknudgenudge

El momento más sexy? Pozos de fanficción.

La más difícil de escribir? *señala las preguntas anteriores

La que más cosas ha contado sin querer? Acquaforte es con diferencia la novela en la que más partes y experiencias personales he metido, con menor o mayor disimulo.


nanowrimo: año 10

Ayer a eso de las nueve de la noche validé 50.088 palabras y me dieron esto:

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Lo que quiere decir que a día de hoy he participado en once NaNoWriMos y ganado/completado las 50mil palabras en las últimas diez ediciones. Me siento vieja.

Creo que llevo diez años escribiendo este mismo post por estas mismas fechas: la depresión post-parto, parte 10. Cuando valido y la gente de la OLL me aplaude y me dan mi diploma en vez de irme por ahí de fiesta con los otros graduados de mi promoción me meto directa en un baño del instituto a llorar y sonarme los mocos con él, por así decirlo. Tengo un hueco de 50mil palabras en mi vida y resaca al día siguiente, porque después de un mes exprimiendo palabras el no sentirme obligada a seguir haciéndolo me hace más mal que bien, para qué negarlo. Siempre me digo “ahora estaría bien seguir a este ritmo, pero sin presión, y terminar la novela!”, cuando yo soy de esa gente que si no está bajo presión se dispersa entera y los dos días de vacaciones que me concedo antes de retomar lo que sea que tengo entre manos se convierten fácilmente en unos cuantos meses, o años, o edades del hombre. Os daré números: diez años de NaNoWriMos ganados son medio millón de palabras, que hasta ahora se han traducido en diez novelas. De esas diez novelas he llegado a la palabra “fin” en tres (y me refiero a tener más o menos el esqueleto del primer borrador, porque no sería la primera vez que escribo un epílogo y la palabra “fin” faltándome la mitad del desarrollo. Es que hay que quererme v.v), y en una de ellas sólo porque la expandí a lo largo de tres noviembres. De esas tres novelas una está autopublicada de una forma un poco bastante amateur porque afrontémoslo, no valgo para esto, otra lleva un año en estado de borrador y la tercera lleva ocho en estado de “podría pasarme los siguientes diez noviembres intentando invocar un poco de orden en este caos y seguiría siendo el equivalente novelístico del vertedero en el que cae Sarah después de salir del baile de máscaras”.

Así que aquí estamos un año más, conmigo queriendo prometer que este es distinto y me voy a poner seria. En el tornado de resoluciones post-NaNo 2014 también se cuenta darle un lavado de cara a este blog, que desde que la gran hecatombe spam hace cinco o seis años se comió la página principal no ha vuelto a ser el mismo, y yo qué sé, o postear algo más que una vez cada tres meses o volver a fusionarlo con TPN y ver si alguno de los dos vuelve a tener un pulso fiable.